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Redoblan la seguridad para tratar de frenar los asaltos

Por ahora no cortan la venta de nafta a las motos y en 15 días evaluarán el resultado de las acciones

La GUM multiplicó los controles de documentación de vehículos. (Foto: Marcelo Manera)
La GUM multiplicó los controles de documentación de vehículos. (Foto: Marcelo Manera)

En una concurrida reunión a la que asistieron las planas mayores en materia de seguridad de ciudad y provincia, los estacioneros aceptaron el compromiso de las autoridades de redoblar los patrullajes y los controles para evitar los robos y por ahora no recurrirán a métodos de protesta que estaban evaluando como el paro o el cese de venta de combustible a motos, el vehículo más utilizado para perpetrar los asaltos.

Más allá de que se mostraron “conformes” con lo acordado en el encuentro, desde el Sindicato de Obreros de Estaciones de Servicios aclararon que en quince días volverán a evaluar la situación y que la decisión de suspender las medidas más drásticas se mantendrá sólo en tanto el gobierno cumpla con lo prometido.

“Se comprometieron a realizar un patrullaje permanente, con presencia policial en las estaciones varias veces por turno”, detalló Ismael Marcón, secretario general del sindicato de playeros. Además del diálogo constante con los empleados, las fuerzas policiales tienen la responsabilidad de acudir en menos de tres minutos a los llamados que se registren en el 911 y la Guardia Urbana Municipal deberá incrementar en un 80 por ciento los operativos de control de documentación en motos, como lo vino haciendo en los últimos tres días”, indicó el dirigente, que anoche transmitió estos compromisos a una asamblea de afiliados.

“Más allá de las nuevas medidas de seguridad, las autoridades prometieron evaluar nuestra propuesta de las estaciones de servicio como puntos seguros de la ciudad y darnos una respuesta en quince días”, aclaró Marcón. La alternativa que analizarán desde ambos gobiernos en dos semanas consiste en la instalación de cámaras y garitas policiales exclusivas dentro de las estaciones de servicio, tal como lo pidieron desde el sindicato. Según relató Marcón, los representantes del sector público les pidieron tiempo para decidir cuidadosamente qué hacer al respecto, ya que temen incurrir en “el problema de la frazada corta”, es decir, cubrir un sector pero descubrir otros.    

Aunque se mostraron satisfechos con lo resuelto, los estacioneros no bajaron la guardia y continuaban el debate anoche en una asamblea. “Creo que hay que darles una oportunidad a las autoridades, pero vamos a seguir insistiendo. No estamos dispuestos a permitir que éstas se conviertan en medidas coyunturales de un par de días”, afirmó Marcón.

“Si se diera algún otro hecho tan violento como los últimos, la protesta va a ser dejar de vender combustible a las motos. No me hablen de discriminación cuando hay gente que está muriendo”, disparó Marcón, al tiempo que aclaró que evaluarán un método alternativo para abastecer a los cadetes que trabajan con esos vehículos.

Rodados rigurosamente controlados

“No son buenos días para salir si no se puede acreditar la titularidad de un rodado”, advirtió por su parte el director de la Guardia Urbana Municipal, Mariano Savia, al confirmar que desde hace tres días se reforzaron al máximo los controles de documentación en autos y motos.

“Si antes realizábamos entre tres y cinco controles por semana ahora concretamos entre nueve y diez”, especificó Savia, y aclaró que, lejos de apuntar lugares clave, se están efectuando operativos hasta en calles que “ni siquiera figuran en el mapa”.

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