El Hincha

Asamblea leprosa

Rafael Bielsa ratificó su voto: el rechazo

"Como no respeto a la CD que hizo el Balance, si hubiese podido asistir a la tercera versión de la misma Asamblea, a la cual reitero me veo imposibilitado de concurrir por razones laborales preacordadas, mi voto hubiese sido idéntico al anterior: el RECHAZO".


Rafael Bielsa redactó una carta en la que explica por qué no podrá estar en la Asamblea de Newell’s y tras un duro argumento ratificó su voto de rechazar la aprobación del balance.

Las insólitas acrobacias con las que, día tras día, nos aturdieron con la fijación de la fecha de la Asamblea Ordinaria de socios para la consideración del balance 2016-17 del Club Atlético Newell’s Old Boys, impedirán que esté físicamente presente. Este día, a las 18.30, tendré que presentar una obra itinerante en Palermo, a lo que me había comprometido con mucha anterioridad.

Ha sido tan desconsiderado y pertinaz el manoseo del tema que resulta difícil –sino imposible- creer en alguna de las distintas versiones. Se trata de la tercera Asamblea para tratar el mismo tema (la primera declarada “inexistente”) y la segunda que sancionó el rechazo del ejercicio contable. Como decían en el barrio del Abasto, donde nací: “¡tanto gre-gre para decir Gregorio!”.

Las cambiantes y movedizas fechas tentativas no son otra cosa que la enésima versión de la ineptitud de la actual Comisión Directiva, que parece haber descubierto sólo recientemente que en cualquier democracia es necesario exponer previamente los estados contables “ante todas las partes interesadas, buscar una solución de consenso y lograr un acuerdo de sectores que beneficie a la institución”.

Considero que todo este proceso desprolijo y de marchas y contramarchas de esta dirigencia nos quita seriedad e interlocución ante las autoridades máximas del fútbol argentino (AFA, Superliga), también frente a eventuales patrocinadores que pudieran mejorar el crédito del Club con la seguridad de que sus inversiones serán recuperadas de acuerdo con lo pactado; y de cara a posibles sponsors que, como se sabe, pelean por tener sus nombres en las camisetas de clubes bien administrados y salen corriendo cuando las comisiones pedidas por intermediarios son inaceptables.

Esta deshonra también se traslada al momento de la contratación de nuevos jugadores, frente a la que Ñuls tiene de antemano la limitación de la intervención judicial en la ejecución de sus gastos y el nuevo mecanismo de funcionamiento de la Tesorería desde que el titular del Juzgado Civil y Comercial N° 12, Fabián Bellizia, con un fresco dinamismo, resolvió intensificar el control del manejo económico y financiero de Newell’s Old Boys, seguramente sofocado bajo el peso de la cantidad de cheques emitidos que fueron rechazados. Nunca como ahora escuché de boca de algunos eventuales refuerzos, su falta de interés en vestir la querida rojinegra.

La penúltima vergüenza, no menos fluctuante, fue la promesa de renuncia a su cargo del actual presidente Bermúdez, quien renunció a haber renunciado luego de entrevistarse con el juez, quien (en palabras de Bermúdez) “se mostró muy contento” tras la cumbre, como si se hubiese tratado de la visita de un alumno turbulento a la sala de celadores, dispuesto a bajar el copete. El renunciando y desrenunciado no se privó de aclarar que él “no hacía los balances”, con lo que una vez más no nos privó de una sonrisa socarrona. Omitió toda referencia a la responsabilidad sobre los actos de gobierno que afectan al club, como si careciera de ella en su conducta o en su vocabulario. También puso en blanco sobre negro que el juez se había mostrado alborozado (“muy contento”) al que le había informado cómo estaba la situación del club (…) sobre la parte económica.

Más allá de la dificultad que tengo –producto de mis limitaciones- en imaginarme el alborozo del juez ante la información que le volcaba Bermúdez sobre el tema que el magistrado conoce sobradamente (y, en todo caso, no precisa de la información bermudiana porque tiene colaboradores a quienes se les paga, al día y muy bien, por colaborar), avergüenza la promesa de realizar esa misma tarde una reunión de Comisión Directiva (3/4/18) que en dicha fecha no tuvo lugar (y no sé si alguna vez lo tuvo).

Por razones laborales conozco la metodología de convocatoria del comité noruego para designar los premios Nobel y puedo asegurar que es mucho más sencilla que sentar en una mes a todos los miembros de la CD actual, lo que resulta patético.

Ignoro los motivos para la renuncia –o su promesa de renuncia- de Bermúdez pero creo conocer en cambio las razones de su renuncia a renunciar: semejante cazador de talentos no se iba a perder por nada del mundo el mercado de pases de invierno… Siempre para beneficio de Ñuls, por supuesto.

En ocasión de mi presencia en la última asamblea leí por las redes los más insólitos insultos: que “no le pongo el cuerpo al club”, que soy un “portador de apellido”, que vivo en “Buenos Aires y no tengo que meterme”, etcétera.

Poco tengo que decir de cada uno de ellos, salvo pedirle a los que me lo cuentan que se abstengan para no difundir agravios. Pero deseo afirmar que me voy a meter todas las veces que se me ocurra, en la calidad que yo decida, y en los momentos en los que juzgue necesario. Soy socio vitalicio y soy hincha desde los cuatro años. Hice por Ñuls mucho menos de lo que Ñuls hizo por mí, pero hice todo lo que estaba a mi alcance para defenderlo de lo que yo creía era dañoso, ningún cuentapropista de las redes me va a decir cómo comportarme. No prometí, no engañé, no incumplí, no pedí. Así voy a seguir.

Reitero un concepto ya escrito: veo sumamente difícil el futuro de la institución como tal, y no me parece que el Gran Timonel y la tripulación (con la excepción de Cristian D’Amico) estén a la altura.

Como no respeto a la CD que hizo el Balance, si hubiese podido asistir a la tercera versión de la misma Asamblea, a la cual reitero me veo imposibilitado de concurrir por razones laborales preacordadas, mi voto hubiese sido idéntico al anterior: el RECHAZO.

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