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Adopción

“Quiero una familia”, fue el deseo de un adolescente que generó el fuerte compromiso de una jueza

La magistrada Paula Mangani lanzó un amoroso mensaje para encontrar una familia para un adolescente. "Yo conozco al adolescente, lo escuché, recibí su pedido, su deseo” cuenta la jueza sobre este particular pedido de adopción


Imagen ilustrativa

Tiene 14 años y vive en un hogar de acogida. Juega al fútbol, lo que representa su verdadera pasión. Pero la primera vez que se entrevistó con la jueza Paula Mangani fue tajante. “Quiero una familia”, le dijo. “Yo conozco al adolescente, lo escuché, recibí su pedido, su deseo” cuenta la jueza. Ella se esforzó primero por rastrear registros y posibles adoptantes, pero no encontró a nadie. La mayoría de las personas que se anotan piden niños y niñas pequeños y los adolescentes los asustan. Es por eso que ella emitió un mensaje amoroso y lleno de empatía para encontrarle una familia a este chico. Y apenas lanzó la convocatoria, ya comenzaron a interesarse personas llenas de amor que podrían ser la familia que el adolescente sueña.

En el mensaje que abandona las frías palabras de un expediente cuenta sobre el chico que es un apasionado del deporte y se dedica a la práctica del fútbol, ambiente en el cual ha logrado fortalecer su proyecto de vida deportiva y ha encontrado el afecto y la contención que necesita. Un ámbito familiar que pueda no sólo acompañarlo en los cambios que como adolescente va a ir transitando, sino que también pueda sostener y acompañar su proyecto deportivo.

La vinculación esperada conlleva un compromiso de cuidados, de una crianza responsable y de una atención de sus necesidades materiales y emocionales. Especialmente se requieren aptitudes para acogerlo con afectividad y contención.

Los interesados deberán escribir a la casilla de correo que se detalla a continuación, indicando en el asunto el número de referencia de la convocatoria, sus datos personales y contacto a [email protected]

La jueza Mangani contó a El Ciudadano: “Yo conozco al adolescente, lo escuché, recibí su pedido, su deseo”. Dijo que la adopción no es sólo un derecho para el que quiere adoptar sino para que los niños y niñas tengan una familia.

“Por eso hago el llamado contando lo que el adolescente necesita. Las dificultades de transitar la vida y los cambios en la adolescencia. Es un llamado a aportar amor, de acompañar y sostener”, sostuvo.

Para la jueza, el dato de contar lo que a él le apasiona tiene que ver con despejar aquellos prejuicios y dudas que se tiene sobre un adolescente. Y con esta convocatoria lo que hace es generar un espacio por el que la persona que quiere vincularse pueda hacerlo.

Desde el deporte el chico generó lazos afectivos. “Él es muy querido, a partir del fútbol el pudo tener un contexto que le da una entidad subjetiva interesante”.

Para Mangani, cuando alguien lee una convocatoria a veces piensa: “Un adolescente no, la vida, la historia”. Y añade la jueza: “Pero contando lo que el ama y le apasiona uno entiende que es un adolescente que necesita afecto y la certeza de lo que a él le gusta hacer y si sos una persona de bien, amorosa, afectiva, podés formar una familia”.

“Quisiera que este trabajo dé buen resultado y encontremos una familia. A medida de que los chicos crecen se escapan de las pautas adoptivas de lo que piden las familias. Grupos de hermanos, adolescentes. Cuado sobrepasan los 12 o 13 años es más difícil”, describió.

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