El Hincha, Rosario Central

Panorama auriazul

“Queremos ser protagonistas y cambiar la cara que mostramos en el primer semestre”

Juan Cruz Komar desandó distintos temas de la vida futbolística auriazul. Entre otros, el zaguero se refirió a las razones para entender el pobre nivel que mostró el canalla, la autocrítica del jugador, la pérdida de confianza, la necesidad de hacer una buena pretemporada y la ide de juego de Somoza


Protagonizó la novela del mercado pasado. Juan Cruz Komar llegó a Rosario Central después de una larga disputa con Talleres de Córdoba. Y el defensor comenzó a jugar con el torneo ya empezado y sin haber realizado la pretemporada con un plantel profesional. Como ocurrió con el equipo, que empezó dirigiendo Cristian González y continuó Leandro Somoza, Komar estuvo por debajo de las expectativas que se habían generado en el Mundo Central a partir de su arribo como refuerzo.

En charla post entrenamiento de este lunes en Arroyo Seco, al mediodía, Juan Cruz Komar desandó distintos temas de la vida futbolística auriazul. Entre otros, el zaguero se refirió a: las razones para entender el pobre nivel que mostró el canalla, la autocrítica del jugador, la pérdida de confianza, la necesidad de hacer una buena pretemporada, y la idea de juego de Somoza.

—¿Cómo estás viviendo estos primeros días de pretemporada?

—Son muy intensos. Sabemos que no hay mucho tiempo hasta el arranque del torneo, así que la idea era que estos primeros días de pretemporada sean muy intensos en los trabajos físicos, y que la semana previa al inicio del campeonato sirva para ajustar detalles. Estamos trabajando mucho en lo físico y también en lo táctico, que tal vez es lo que nos haya faltado con el nuevo cuerpo técnico por cuestiones de tiempo, en la vorágine que fue el último tramo del torneo.

—Se van al predio de AFA en Ezeiza para cumplir con la segunda parte de la pretemporada. ¿Creés que sirve esto de cambiar de ámbito para entrenar en esta etapa que viene?

—Sí, creo que sí. Está bueno salir de la rutina y hacerlo sabiendo que vamos a un lugar en el que vamos a estar super cómodos, con muy buena alimentación y con la posibilidad de entrenar en buenas canchas. En Arroyo Seco también estamos muy bien. Pero siempre pienso que si vamos a salir de un lugar tan cómodo como el nuestro, el otro predio tiene que tener al menos las mismas comodidades. Y en el predio de AFA en Ezeiza será así.

—Después de todo lo que viviste en el receso pasado con la novela de tu pase, ¿cuánto necesitás realizar una pretemporada completa?

—Mucho. Me viene super bien. Estoy sumando trabajos que en la pretemporada pasada no pude hacer y que son la base para afrontar la gran cantidad de partidos que se vienen en este semestre.

—Antes de retirarse, Ruben habló mucho de la pérdida de confianza que había sufrido el equipo en este torneo que pasó. ¿Creés que esta es una razón determinante para entender el último puesto de Central en su zona?

—Sin dudas. Más allá de situaciones futbolísticas, la confianza es importante. Pero el torneo pasado ya es una hoja superada para nosotros, no hablamos más del tema y nos enfocamos en lo que viene. Sentirse bien desde lo físico y lo táctico, que es lo que buscamos en la pretemporada, irá sirviendo ahora para recuperar confianza. Y si a eso lo acompañamos con buenos resultados cuando arranque el torneo, más todavía.

—¿Qué análisis hacés del último puesto del equipo y esto de haber rendido por debajo de las expectativas?

—Creo que hay varias razones. Lo de la pérdida de la confianza, como dijo Marco, fue importante. Había una expectativa muy alta y que no se fueran dando los resultados desgastó la confianza. En un fútbol tan parejo, muchas veces lo detalles definen si terminás arriba o abajo. No hubo tanta diferencia en puntos entre los que clasificaron y los que no lo conseguimos. Pero creo que esos detalles que no pudimos ajustar son los que terminaron marcando la diferencia y determinaron que terminemos tan abajo en la tabla.

—¿Qué objetivos se plantean para este torneo que se viene?

—El de ser protagonistas. Queremos cambiar la cara que mostramos en el primer semestre. Y lo buscaremos trabajando mucho, con los compañeros que llegarán como refuerzo y con los que ya conformamos este plantel. La idea es terminar bien arriba.

—En lo personal, ¿qué autocrítica hacés de este primer torneo que te tocó jugar en Central?

—Es difícil hacer un análisis personal por fuera del colectivo. Creo que si hicimos el semestre que hicimos, que fue muy malo, no me puedo excluir de eso y me siento mal. Siento que tendría que haber hecho más, como lo siente cada uno de mis compañeros. Acá no se puede salvar uno solo. Es un equipo. Soy muy autocrítico y sé que todos tenemos que ajustar cosas, y este tiempo de pretemporada va a servir también para eso.

—A partir de toda la expectativa que se generó en el Mundo Central cuando te sumaste como refuerzo, ¿sentís que te cargaste una mochila un poco más pesada que la de muchos de tus compañeros?

—Creo que no. Trabajé bastante para que no pase eso. Si bien se dio una situación anormal para la llegada de un jugador a un club, también entendía que era una incorporación, un refuerzo, y tenía que hacer las cosas como las venía haciendo. Creo que un solo jugador, por su cuenta, no puede cambiar las cosas. Por eso reconozco que tengo que pulir cosas. También, vine sin pretemporada, algo que hora voy a tener, y conozco mucho más a mis compañeros. Eso hace que las expectativas de cara a lo que viene sean otras.

—Los malos resultados vinieron acompañados de muchos cambios de conformación de la última línea, especialmente de la dupla de centrales. ¿Complica trabajar en la semana con esa incertidumbre?

—Sí. Con todos los compañeros que me tocó jugar estuve cómodo. Pero cada uno tiene características diferentes al otro, y eso no es lo mismo. Coincido en que sumar varios partidos con los mismos compañeros en una zona del campo genera confianza y ayuda. Pero tuvimos poco tiempo para profundizar la idea del nuevo técnico.

—¿Cuál es la idea que pretende imprimir Somoza en el juego de Central?

—Un equipo que esté ordenado defensivamente, que no recibamos sorpresas en una contra del rival ni que cometamos desacoples defensivos. Después, de mitad de cancha hacia adelante, soltura. La intención es la de llegar con los laterales. Ahora estamos jugando con el Pupi (Ferreyra) de enganche, que ha tenido buenos partidos.

—Puertas adentro, ¿cómo está el grupo con las bajas que decidió el técnico de jugadores importantes, referentes, como Vecchio y Caraglio?

—Obvio que son jugadores importantes y eran referentes del plantel. Pero todos los jugadores estamos acostumbrados a este tipo de situaciones. Siempre digo que uno comparte muchas cosas con compañeros de equipo, pero sabe que cuando termina el semestre se dan decisiones ajenas a nosotros que pueden definir el futuro de un jugador o de varios. Lo cierto es que estamos acostumbrados. Más allá de que se pueda extrañar más a alguno que a otro, hay que dar vuelta la página.

—El libro de pases ya abrió, y cierra con el torneo ya en disputa. Por lo que algún jugador de un rival en las primeras fechas puede convertirse más tarde en compañero. ¿Cómo toman esta situación?

—Es una rareza. Pero es algo que nos excede. Está el tema del calendario, que se acota porque en noviembre hay un Mundial. Es una realidad pero nos excede.

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