País, Región

Bañados con agrotóxicos

Pueblo Andino: cuestionan al presidente comunal por permitir fumigar a 100 metros de las viviendas

La Multisectorial por los Humedales Rosario visualizó el grave problema que padecen los habitantes de la localidad. La ordenanza comunal es contraria a una vieja ley provincial que habilita fumigar a más de 500 metros del ejido urbano. Vecinos de un barrio dejaron sus casas por temor a intoxicarse


Desde hace años distintos grupos de vecinos de localidades santafesinas vienen denunciando el indiscriminado uso de agrotóxicos en sus territorios, un hecho que parece no estar en la agenda de los funcionarios y legisladores y, si lo están, toman medidas que directamente atentan contra la salud de su pueblo.

La Multisectorial por los Humedales Rosario visualizó el grave problema que padecen los habitantes de, en este caso, la localidad de Pueblo Andino, en el departamento Iriondo.

En diálogo con El Ciudadano, Sergio Gorosito, miembro de la Multisectorial, planteó la situación que padece el pueblo de Andino. “Un ejemplo de este accionar es la ordenanza 26/2010 sancionada en el año 2010 y que habilita las fumigaciones a 100 metros del ejido urbano. Una ordenanza cuyo fin no es el resguardar la integridad física de las personas sino que lisa y llanamente busca legalizar un acto que atenta contra sus derechos constitucionales”.

Además, el ambientalista planteó que “dicha ordenanza viola la ley provincial y su decreto reglamentario que dispone un mínimo de 500 metros libres para resguardo. Una ley de por sí añeja, que data del año 1995, y que es anterior al boom de la sojización”.

Con cierta sorpresa y posterior indignación, Gorosito narró la “voltereta” del actual presidente comunal de Andino, José Abraham. “Él fue uno de los tantos que apoyó el proyecto de ordenanza presentado por el grupo de vecinos años atrás en el que se pedía 800 metros de resguardo (libres de fitosanitarios). Admitió el reclamo hasta que fue electo presidente comunal y decidió simplemente cambiar de posición, y señaló que «el pedido de los vecinos era antojadizo y conspirativo»”.

Sálvese quien pueda

Gorosito expuso las terribles consecuencias que tuvieron que soportar vecinos de un barrio de Andino. “El pasado 18 de febrero los vecinos del barrio Quebradas se levantaron de sus camas a las 6.30 de la mañana y notaron que una vez más estaban siendo fumigados. Algunas personas decidieron incluso abandonar sus viviendas. Un barrio que habitan niños, mujeres embarazadas, ancianos, enfermos.” Y agregó: “Una de las personas afectadas es un vecino que soporta desde hace más de 10 años las fumigaciones. Actualmente está recuperándose de un tumor cerebral de origen desconocido que lo llevó por largo tiempo a no poder siquiera hablar, caminar ni coordinar bien sus movimientos”.

“Si bien son muchas las denuncias contra la comuna de Andino, la respuesta es que las fumigaciones no son contrarias a la ordenanza comunal 26/2010”, explicó el integrante de la Multisectorial.

“El desastre sanitario y ambiental no se limita a Andino; Álvarez, Piñero, Villa Amelia, Alvear, entre otras localidades, e incluso Cañada de Gómez, también registran serios riesgos de contaminación”, aclaró Gorosito.

Una de las alternativas que plantean desde la Multisectorial es la realización de un campamento sanitario. Así, se evaluaría la calidad del suelo, del agua, del aire y el estado de salud de los habitantes de la comuna. “Nunca se pudo realizar porque se requería el aval del presidente comunal y esto no se logró. Tampoco se pudo acceder a información en relación con los dueños de los campos, a excepción de la identidad de uno de ellos que es vecino de este mismo pueblo”, detalló el ecologista.

A la espera de una ley más dura

Con respecto a una ley que regule efectivamente las fumigaciones, Gorosito explicó que “fueron presentados varios proyectos de reforma de la ley 11273/95 (mal llamada ley de fitosanitarios) a la Legislatura provincial sin resultado favorable. El último proyecto de reforma impulsado por la Multisectorial Paren de Fumigarnos ingresó en julio de 2020 en la Comisión de Medio Ambiente. La anterior presentación del proyecto en 2019 perdió estado parlamentario. Los reclamos continuarán para que en este año el proyecto logre la media sanción de la Cámara baja”.

Finalmente Gorosito reflexionó: “Las fumigaciones, al igual que las quemas que tantas veces hemos denunciado, son parte de un modelo productivo que arrasa los ecosistemas y la salud de los seres humanos. No hay salud en ambientes enfermos. No hay valor en un modelo que se lleva puesta la vida”.

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