Ciudad, Edición Impresa

Provincia, municipio y vecinos en contra

El piquete de 27 y Alvear levanta demandas oficiales y quejas de los vecinos.

El corte de calle que se está desarrollando desde la semana pasada frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social provincial, en 27 de Febrero entre Oroño y Alvear, no ha recibido noticias que sacien los reclamos de subsidios, chapas y copas de leche. Muy lejos de eso, la respuesta provincial ha sido criticar el reclamo y presentar una denuncia en la Justicia por los daños provocados en el edificio estatal y por impedir el tránsito. El municipio, por su parte, dijo a través de su flamante secretario de Gobierno, Fernando Asegurado, que “no hay ningún justificativo” del nivel de violencia desplegado allí y aseguró que “no vamos a dejar que se naturalice un corte de calle”. Los vecinos del lugar, espectadores obligados del conflicto, argumentan sufrir por el humo que emanan los neumáticos que se queman día y noche y la imposibilidad de transitar libremente, por lo cual también acudieron a la Justicia.

Desde el Ministerio de Desarrollo Social aseguraron que quienes manifiestan con un corte de calle en esa arteria no reclaman en nombre del barrio Vía Honda, como dicen, sino que forman parte de un comedor comunitario que fue sancionado porque recibía subsidios sin funcionar.

Otro que se sumó a la polémica fue el mismísimo gobernador, Hermes Binner, quien se refirió a los destrozos: “Una puerta quemada hay que cambiarla, ¿y quién la paga?: el pueblo”, protestó el mandatario, quien agregó que su gestión no va a permitir que se “recurra a un hecho de esta naturaleza”.

El piquete está integrado por un grupo de vecinos de la villa Vía Honda y Avellaneda oeste y reclaman frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social por subsidios y alimentos. Ayer el tránsito en la zona era problemático y no se podía circular con normalidad. Los hechos de violencia a los que se refirió el gobernador se registraron el lunes pasado, cuando el edificio de la dependencia oficial sufrió roturas en las puertas y las ventanas.

Asegurado fue claro en cuanto a la visión oficial del reclamo: “La intención es judicializar este caso puntual, porque entendemos que está desmadrada la situación. Desde el primer día estamos convocando a este grupo a retirarse de esa situación pero nunca llegamos a un acuerdo”.

Desde el Ministerio se aseguró que el conflicto se originó cuando le quitaron beneficios extraordinarios a un comedor que funcionaba en Valparaíso y Gaboto porque no estaba funcionando. Según funcionarios del área los perjudicados intentaron tomar el ministerio por la fuerza y después llegaron a un arreglo para volver a abrir, con la condición de que esperaran un par de meses como compensación por el tiempo que estuvieron cobrando el subsidio diez cocineras que no trabajaban. Ése sería, según el organismo provincial, el verdadero motivo de fondo, y no los reclamos que aducen los piqueteros. Por eso, y por los destrozos, desde la provincia se decidió acudir a los Tribunales provinciales y presentar una demanda ante la fiscal provincial de turno Más Varela.

Mientras Asegurado le prometía a la sociedad que sentaría a todos los actores necesarios para resolver el conflicto, las condiciones del corte no cambiaban y el trámite en la Justicia recién comenzaba. Los vecinos que cortan la calle aseguran que permanecerán en el lugar, frente a la sede del Ministerio, hasta conseguir lo que reclaman.

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