Ciudad

Tras escándalo en cumple de 15

Proponen registro de salones de fiestas para evitar estafas

La concejala radical María Eugenia Schmuck propuso un proyecto de ordenanza luego de que una familia denunciara el pasado fin de semana una estafa en un salón ubicado en Presidente Perón al 6900 donde iban a festejarle el cumpleaños de 15 a su hija.


Luego de que una familia denunciara el pasado fin de semana una estafa en un salón de fiestas para festejarle el cumpleaños de 15 a su hija –ubicado en Presidente Perón al 6900–, la concejala María Eugenia Schmuck propuso un proyecto de ordenanza para crear un registro público de locales para evitar estafas.

Según explicó Schmuck, la iniciativa se presentó a raíz de las reiteradas denuncias por estafas radicadas en la fiscalía de Rosario.

El objetivo del registro es que los vecinos, a la hora de contratar cualquier servicio, puedan contar con esta información para evitar posibles estafas.

“Este registro contará con datos como la razón social de la empresa, el nombre de fantasía, la dirección, el teléfono y datos de contacto y la fecha de otorgamiento y vencimiento de la habilitación, para que los vecinos puedan acceder y verificar los datos que sean necesario a la hora de cualquier contratación”, remarcó la edila radical.

Y agregó: “Hace poco se registraron varias denuncias de contratistas a quienes, a pocos días de realizarse el evento, las empresas de servicio les cambiaron los términos contractuales, modificando el lugar de realización del mismo, la capacidad del salón, la distancia y en algunos casos incluso la localidad acordada”, detalló Schmuck.

En el caso de aprobarse la iniciativa de la concejala, la Dirección General de Habilitación de Industria, Comercio y Servicios informará la reglamentación de forma automática e inmediata y toda alta y baja de la habilitación de locales bajo el rubro salones de fiestas a los fines de su inclusión en el registro.

Por su parte, Guillermo Turrín, secretario de Control y Convivencia Ciudadana, dijo que todavía no conoce el proyecto de la concejal Schmuck en profundidad, pero advirtió que todo lo que ayude y sirva para brindarle más información a la ciudadanía, es bienvenido.

“En la Ordenanza 3218 están los requisitos de quiénes lo pueden realizar. Es decir, quién es el titular, dónde está ubicado el comercio, capacidad y el rubro que desarrolla. Además de los datos personales del titular, número de DNI, dirección personal, entre otros”, explicó Turrín.

El encargado del área de Control y Convivencia Ciudadana remarcó que no siempre los organizadores de eventos son los titulares de la habilitación del salón.  “Un mayorista de viajes no es el dueño del avión, ni del hotel pero terceriza el servicio”, expresó el funcionario a modo de ejemplo.

Y concluyó: “Cualquier persona que vaya a contratar un salón, puede pedir la copia de la habilitación y corroborarlo en cualquier distrito municipal, es una información es pública. Ese certificado es  el que garantiza que el lugar cumpla con las normas de seguridad, salubridad e higiene”.

La peor sorpresa

El sábado pasado una familia rosarina que iba a celebrar el cumpleaños de 15 de su hija, se topó con que el salón no estaba habilitado ni el catering contratado, luego de haber pagado unos 40 mil pesos por la fiesta. No fueron los únicos en caer en la trampa, hay otros 36 casos similares denunciados en los centros territoriales y Fiscalía. Pero parece que finalmente esta historia tendrá final feliz: un empresario rosarino se ofreció a pagarle la fiesta a la familia de la quinceañera estafada.

Este empresario rosarino se enteró de la desilusión de Daiana, la joven que el sábado último iba a festejar sus 15 en un salón de zona oeste y no pudo concretarlo.

“Así como hay gente mala, hay gente muy buena”, expresó Juana –en contacto con “Radiópolis” de Radio 2–, la mamá de la quinceañera que habló de la desilusión de su hija después de un año de haberse preparado para celebrar su cumpleaños”.

Y siguió: “Ella había ido al salón cerca de las 17 y había notado que no estaban puestas las mesas ni las sillas. El organizador de la fiesta le había asegurado que estaba todo en camino. A eso de las 19.30 descubrimos que había sido una mentira”.

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