El Hincha, Fútbol

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Profeta en su tierra: se inauguró un mural del Trinche Carlovich en las Cuatro Plazas, su barrio

Por una iniciativa de sus seres queridos y los vecinos de la zona, la obra del legendario futbolista quedó plasmada en la esquina de Mendoza y Provincias Unidas, en pleno barrio Belgrano. Se hicieron presentes amigos y gente cercana además de alumnos de las escuelas aledañas al mural


El Mural inaugurado está en Mendoza y Provincias Unidas. Fotos: Secretaría de Cultura y Educación

Ayer por la mañana quedó inaugurado en las Cuatro Plazas de Mendoza y Provincias Unidas un destacado mural en homenaje a la leyenda del fútbol rosarino: Tomás Felipe “Trinche” Carlovich (1946-2020). Fue un pedido que surgió de un Consejo Barrial junto a vecinos y vecinas de barrio Belgrano, donde el astro transcurrió gran parte de su vida. A partir de esa iniciativa, el equipo del Centro Municipal de Distrito Noroeste dialogó con familiares, amigos y allegados al Trinche y fueron definiendo juntos el lugar, las dimensiones y características.

El encuentro inaugural contó con la presencia de sus hijos y nietos, amigos, ex compañeros de clubes de la ciudad, instituciones de barrio Belgrano, vecinos de su cuadra y del barrio de toda la vida. El mural se encuentra en una de las paredes que da al emblemático edificio de Telecom, emplazado en el espacio público de las Cuatro Plazas.

“Agradezco en nombre de mi familia y de los amigos de mi viejo esta pintura tan espectacular y emocionante. ¡Lo tenemos acá en el barrio de vuelta!”, exclamó Bruno Carlovich, hijo del Trinche. Por su parte, su amigo de toda la vida Darío Juárez dijo: “Estoy muy agradecido por el cariño que le siguen brindando al Mago en el barrio, este mural nos hace estar aún más cerca de él”.

“Además de su destreza futbolera, lo principal que el Trinche hizo en su vida está acá, porque la mayor parte de ustedes no lo admiran como futbolista sino como persona”, describió por su parte Dante Taparelli, secretario de Cultura y Educación Municipal. Y amplió: “Él tiene el honor de tener la mayor de las bendiciones: la bendición de la memoria, la de los niños y niñas recordándolo, que asegura la memoria futura y perpetua. Ojalá sirva este ejemplo para darnos cuenta de que hay muchos Trinches en nuestros barrios. Que sobreviven y crecen gracias a la humildad, la buena voluntad y al tesón de sus trabajadores, los invito a repetir este mural con esos otros Trinches: generosos, humildes, que comparten y que saben que sin ese pedacito la sociedad no funciona. Arriba esta actitud Belgraniana: ¡todos juntos para uno!”.

En la jornada, el Padre Tomás de la Parroquia San Antonio de Padua brindó una bendición, tras la cual un grupo de alumnas y alumnos expresó conceptos sobre el astro; luego expuso una de las vecinas que promovieron la iniciativa del mural, y a ello le siguió el descubrimiento de una placa en su memoria, con una frase que lo caracterizaba: “¿Qué es llegar? La verdad es que yo nunca tuve otra ambición más que la de jugar al fútbol. Y, sobre todo, de no alejarme mucho de mi barrio, de la casa de mis viejos”.

Desde la mirada de las artistas

La pintura del mural llevó tres largos días, durante los cuales las artistas contratadas por la Municipalidad China Del Río y Marina Aloe se encontraron con el cariño que el Trinche genera en el barrio. Desde su familia y amigos que a diario las visitaban, a vecinos que se acercaban para contarles largas historias y anécdotas del Mago.

Respecto de la obra, Marina expresó: “En el caso del Trinche, nos encontramos con mucho más que un ídolo popular del fútbol. Al pintarlo en su barrio, durante las jornadas de trabajo en el muro, nos acercamos más a su historia, contada por gente cercana, en un sinfín de relatos y anécdotas dentro y fuera de la cancha, atravesadas por un sentimiento de admiración y melancolía. El mural busca traducir las cualidades que fuimos encontrando del Trinche a partir de relatos, escritos, canciones y visitas al barrio. Una estética sencilla, sin elementos que sobrecarguen la imagen, con humildad y pocas palabras, como lo describían. Eso sí, lo hicimos lo más grande posible”.

Por su parte, China Del Río contó: “Elegimos expresarlo a través del tratamiento de la pintura, representando su rostro y postura erguida de expresión exhausta, mirada fuerte y pensativa. Un trazo suelto pero preciso, que denote la humanidad detrás. Un proceso que nos permita dedicarnos a encontrar belleza en la simplicidad. En el jugar por jugar”.

La participación de los más chicos

Cuenta su familia que el Trinche tenía una atracción especial por los más pequeños. En este marco, y con el objetivo de promover la memoria colectiva acerca de él en las próximas generaciones, desde el Distrito Noroeste se desarrollaron talleres con alumnos y alumnas de 6° y 7° grado de las escuelas aledañas al mural.

En dichos encuentros, a los que asistieron sus amigos y vecinos, se expuso un documental sobre la historia de Tomás, luego los niños y niñas que lo conocieron contaron anécdotas que habían escuchado de él, y todos tuvieron la oportunidad de hacer preguntas sobre su vida. Luego, cada institución tomó el compromiso de trabajar en clase sobre los valores del Trinche, y el día de la inauguración del mural presentaron diferentes trabajos realizados por los chicos y chicas sobre su legado en el barrio y en la historia del fútbol argentino; entre muchas palabras, dijeron: “su paso y su trayectoria en el fútbol nos emocionó”; “priorizó sus orígenes en el lugar ante lo desconocido, nos enseñó a valorar las miradas, la familia, la amistad y la sencillez, sabiendo que nada de eso la riqueza te puede dar”, “el Trinche es una leyenda que nunca olvidaremos, es la más importante en la historia del fútbol”, “hablar del Trinche y de su historia nos hizo entender que cada uno puede cambiar su ciudad y su barrio, cada uno somos parte de la historia”, “en la escuela siempre hablamos de próceres que fueron muy importantes para nuestra Nación, pero nunca hablamos como esta vez, de gente común, de héroes barriales, como el Trinche, nuestros padres y abuelos”. Y un alumno recordó una anécdota con él: “Yo estaba en la puerta de mi casa haciendo jueguitos con la pelota, un día pasó y me dijo ¡dale pibe vos podés!”.

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