Política

Con la nafta al cuello

Procesaron a los funcionarios macristas Juan José Aranguren y Laura Alonso

Para el juez federal Luis Rodríguez hay pruebas suficientes para iniciar acusaciones contra el ex ministro de Energía por negociaciones incompatibles con las funciones públicas por sus acciones en Shell, y contra la titular de la Oficina Anticorrupción por encubrimiento y abuso de autoridad


La titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, y el ex ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, fueron procesados este viernes por el juez federal Luis Rodríguez en el marco de la causa que investiga supuestas negociaciones incompatibles del ex funcionario por poseer acciones de la petrolera Shell.

Según confirmaron fuentes judiciales a la prensa, el magistrado resolvió procesarlos al entender que había pruebas suficientes respecto a la acusación de negociaciones incompatibles con las funciones públicas contra Aranguren y por el supuesto encubrimiento y abuso de autoridad por parte de Alonso, que está al frente de la Oficina Anticorrupción con el cargo de secretaria de Ética Pública, Transparencia y Lucha contra la Corrupción.

Lo que la Justicia investiga es el rol de Aranguren en su paso por el ex Ministerio de Energía y Minería –que en septiembre del año pasado fue degradado a Secretaría– y si afectó su desempeño el hecho de poseer acciones de Shell, la petrolera que supo dirigir. Por su parte, Alonso es cuestionada por una supuesta falta de control sobre esa situación: el expediente se originó a mediados de 2016 con una denuncia de los diputados nacionales Martín Doñate y Rodolfo Tailhade.

Días atrás, la secretaria de Ética Pública, Transparencia y Lucha contra la Corrupción había prestado declaración indagatoria y rechazado las acusaciones en su contra. “No logro comprender por qué motivo jurídico fui citada a prestar declaración indagatoria. Cumplí con absolutamente todos los deberes a mi cargo, no omití ninguna actuación a la que estuviera legalmente obligada y desempeñé mi función con total integridad, probidad y buena fe”, había manifestado la funcionaria nacional en el escrito presentado en Comodoro Py.

En su declaración, Alonso había brindado detalles sobre las actuaciones de su organismo ante el posible conflicto de intereses de Aranguren al frente del entonces Ministerio de Energía y Minería por su pasado como director de la petrolera Shell en la Argentina.

En ese sentido, había destacado que le dio intervención a otros organismos, como la Sindicatura General de la Nación (Sigen), que en una auditoría subrayó que Aranguren no intervino en procesos vinculados con Shell por haber delegado la firma en el entonces secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga.

“No encubrí una infracción de Aranguren, ni omití actuación alguna en la OA”, había manifestado Alonso, que había solicitado que se dicte su sobreseimiento tras el análisis de la prueba presentada.

En esa misma declaración, Alonso dijo desconocer el vínculo entre Aranguren y Shell: “Se recibió el 16 de marzo de 2016 una denuncia en la que señalaba que Aranguren, además de haber sido previamente presidente de Shell Argentina, era también tenedor de acciones de la empresa Royal Dutch Shell, circunstancia hasta entonces desconocida”.

Acciones dudosas

Aranguren, que en octubre fue noticia al afirmar que estaba “trayendo” sus “dólares al país para continuar viviendo”, asumió en la función pública siendo accionista de Shell. El 2 de junio de 2016, en su declaración jurada como ministro, quedó plasmado que poseía acciones “clase A” de Royal Dutch Shell PLC, casa matriz de la multinacional.

El entonces titular de la cartera energética resistió por todos los medios desprenderse de las acciones pero finalmente, nueve meses después de asumir, cedió. En realidad, eso se dijo en septiembre de 2016, tras un dictamen de la OA que le recomendaba renunciar a sus tenencias de la multinacional, pero nunca se brindaron precisiones.

Para no desprenderse de los valores de Shell, el entonces funcionario sostenía que no había incompatibilidad y que se abstenía de intervenir en cuestiones en las que particularmente estuvo involucrada la petrolera. “Él se abstiene pero firma un secretario que puede recibir órdenes del propio ministro”, le retrucaban a la par distintos especialistas.

Según la presentación por la que ahora quedó procesado, el mentor de los tarifazos se benefició económicamente con decisiones de gestión que tomó en el sector energético.

De acuerdo a los denunciantes, Aranguren favoreció a Shell Compañía Argentina de Petróleo y a su casa matriz RDS mediante el aumento de las tarifas de gas, la compra de gas a Chile y las operaciones de importación de gasoil, entre otras medidas tomadas bajo su gestión. Como él era accionista, esos beneficios también redundaban en su bolsillo.

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