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Prisión perpetua para el ladrón que mató al abogado

La víctima murió en abril de 2008, 14 días después de recibir un tiro por parte del asaltante.

Un muchacho de 28 años fue condenado a prisión perpetua por el homicidio del abogado Guillermo Feil, de 27 años, ocurrido el 25 de marzo de 2008 en la zona sur de la ciudad. El hecho se produjo cuando el letrado intentó detener a un ladrón, quien minutos antes había robado 600 pesos y un celular de un bar contiguo a la casa de su novia, y recibió un disparo que lo llevó a la muerte. El caso conmocionó a la opinión pública y varios días después fue detenido su atacante, quien con el correr de la investigación quedó cada vez más comprometido cuando se acreditó su participación a través de diferentes testimonios que sindicaron al acusado como el autor del crimen. A su vez, las declaraciones fueron corroboradas cuando se practicaron distintos reconocimientos lo cuales arrojaron resultado positivo. En ese sentido, el magistrado Julio Kesuani – a cargo del Juzgado de Sentencia de la 4ª Nominación – condenó al acusado a prisión perpetua  por tres causas, un robo del año 2002, una tentativa de robo del año 2005 y el robo al restorán que desencadenó el homicidio del abogado.

El trágico episodio en el que murió el letrado ocurrió la noche del 25 de marzo cuando Feil y su novia se encontraban en la puerta de la casa de la joven ubicada por Sarmiento a metros de Dean Funes. En ese momento, la pareja escuchó los gritos de auxilio que profería una empleada del bar contiguo denominado “Locos”. Luego la mujer contaría que había sido asaltada por un solitario ladrón que a punta de pistola se llevó 600 pesos, un celular y huyó por Sarmiento hacia el sur. Cuando el ladrón pasó frente a la pareja, el abogado de 27 años intentó detenerlo y se arrojó sobre el asaltante lo que generó la caída de ambos. Sin embargo, el agresor se reincorporó de inmediato y le efectuó un disparo. El proyectil ingresó por el hombro derecho de Feil y le perforó el pulmón. Tras el ataque, la víctima fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez donde fue intervenido quirúrgicamente pero la bala no pudo ser extraída. Catorce días después, el abogado falleció a consecuencia de una falla multiorgánica. Una neumonía posterior agravada por un virus intrahospitalario le causó la muerte, indicó la necropsia realizada por el forense en dicha oportunidad.

Las tareas investigativas apuntaron como autor del hecho a un joven del barrio  identificado como Carlos Miguel Fernández, de 26 años y conocido como Tajo, quien fue detenido el 7 de abril en su vivienda, ubicada en Paraguay al 3000. Del interior de su hogar se secuestro una bicicleta con las características de la utilizada en el hecho y una gorra con visera parecida a la que llevaba el atacante. Fernández fue imputado por el robo al bar y el posterior homicidio de Feil, debido que cuando fue arrestado Feil todavía agonizaba en el Heca.

Además, el apresado tenía cuentas pendientes con la Justicia, afrontaba dos causas por robo, una que databa de 2002 cuando junto a otro compinche rompieron el vidrio de un auto y se robaron una cartera. Y otra en 2005 cuando intentó hacer lo mismo contra una Pick Up. En ambos casos, Tajo fue detenido.

En su declaración indagatoria, Fernández negó el crimen y sostuvo que el día del homicidio estuvo desde las siete de la tarde en adelante con una mujer con la que se fue a dormir a su casa. Sin embargo, la versión de Tajo no tuvo sustento para el magistrado. “Si bien hubo declaraciones de sus familiares y de la mujer con la que dijo haber estado,  las declaraciones brindadas por sus familiares y dependientes del padre del detenido son desprolijas e intentan mejorar la situación del imputado”, sentenció el fallo.

Kesuani sostuvo que el sujeto que robo el bar con un  arma de fuego es el mismo que luego hirió de un balazo a Feil. Esta certeza del juez, surgió de los testimonios reunidos en la causa y del resultado positivo de los  diferentes reconocimientos. La novia de la victima ratificó el señalamiento de Fernández  porque “tenía la necesidad de marcar a la persona culpable del hecho para que el mismo no quedara impune o se culpara a un inocente” lo que el juez entendió como una seguridad en las afirmaciones de la joven, concluye el escrito.

Además, el magistrado compartió el criterio del Ministerio Fiscal y consideró demostrado que Carlos Tajo Fernández cometió el homicidio con la finalidad de procurar impunidad ante la actuación de quien intentó obstaculizar su fuga.

A raíz de este tema, Kesuani condenó al procesado por el homicidio criminis causa del abogado, el robo calificado al bar y por el delito de portación de arma de uso civil.

A su vez, la pena impuesta también abarca la condena por el robo perpetrado en el año 2003 y una tentativa de robo del año 2005.

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