Edición Impresa, Policiales

Abreviado

Prisión domiciliaria como condena para empresario farmacéutico

Es para Juan Pablo Iborra, quien aceptó diversos hechos de amenazas e instigar el homicidio de un abogado que se salvó de milagro.


Un empresario farmacéutico fue condenado, a través de un juicio abreviado, a 6 años y 8 meses de prisión por diversos hechos de amenazas a colegas y a una funcionaria pública encargada de auditar el rubro. A su vez se incluyó en el proceso una causa donde instigó el crimen de un abogado cuyo agresor no logró concretar el encargo. En total fueron seis los hechos que se le achacaron y el imputado admitió su participación en todos ellos. El acuerdo además incluyó la modalidad de cumplimiento de la pena. Las partes convinieron que continúe en arresto domiciliario por cuestiones de salud. El documento se presentó en el Juzgado de Sentencia 6ª, a cargo del juez Gustavo Salvador, y a fines del mes pasado se realizó una audiencia donde fue admitido; ahora resta su homologación.

Media docena de hechos violentos que tuvieron lugar durante los años 2012 y 2013 pusieron en la mira al farmacéutico José Antonio Iborra y a su hijo Juan Pablo Iborra. Según la investigación ambos instigaron distintas acciones delictivas para “proteger” sus negocios. El 24 de agosto de 2012, la casa de la entonces jefa del Departamento de Inspección de Farmacias fue baleada. Cinco meses después, el dueño de la farmacia Inglesa fue amenazado con un arma y lesionado. La misma suerte corrió su par de la farmacia Suiza, ese mismo mes, frente a su local donde fue atacado y amenazado.

Por su parte, un gerente del laboratorio Roemmers recibió amenazas por correo electrónico para que no se entrometiera en una transacción ligada a la compra de farmacias. En esta ocasión, se lo consideró autor material de los mails que tenían como destinatarios al hombre y su esposa.

El 7 de septiembre de 2012, el abogado Alberto Tortajada fue baleado en el hall del edificio donde tiene su estudio. El letrado llevaba un expediente laboral donde tenía como clienta a una farmacéutica a cuyo nombre los Iborra explotaban una farmacia ubicada en San Juan al 1700, sostuvo una fuente consultada. Hasta allí llegó un presunto cliente que disparó contra el abogado. Cuatro proyectiles impactaron en la espalda del letrado, quien salvó su vida de milagro. Por este hecho se encuentra procesado además Pablo Andrés Peralta como autor material, quien espera juicio oral.

El otro hecho de sangre tuvo lugar el 5 de febrero de 2013 cuando dos hombres llegaron hasta el consultorio del médico Omar Ulloa ubicado en Sarmiento y 9 de Julio, a quien golpearon, robaron  y amenazaron. Al salir de allí los agresores se toparon con el policía Carlos Dolce que hacía las veces de custodio en la cuadra y tras trabarse en un forcejeo con el dúo fue ejecutado. Por los hechos fueron detenidos el mismo Peralta y Hernán Matías Núñez, quienes esperan juicio oral aunque Juan Pablo Iborra sólo quedó vinculado con el amedrentamiento previo.

El proceso

Por estos hechos Juan Pablo Iborra fue procesado por el Juzgado de Instrucción a cargo de Alejandra Rodenas con su padre apodado Tony. Éste último falleció hace seis meses. A fin de septiembre pasado, y ya con la causa en sentencia, el defensor Jorge Bedouret y la fiscal Nora Marull presentaron ante el magistrado Gustavo Salvador un acuerdo abreviado para Juan Pablo Iborra. El mismo incluye todos los hechos endilgados, para los que acordaron una sanción de 6 años y 8 meses de prisión por los delitos de amenazas coactivas calificadas por el uso de arma de fuego, daño calificado y agravado por arma de fuego, amenazas simples, tentativa de homicidio agravado por el uso de arma, abuso de armas y robo.

Durante una audiencia oral el imputado prestó su consentimiento al convenio donde además se mantiene la modalidad de arresto que viene cumpliendo durante la prisión preventiva, que ya lleva 3 años y 2 meses. Por lo que Juan Pablo Iborra cumplirá la condena en su casa por cuestiones médicas, ya que presenta un cuadro psiquiátrico.

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