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Prepaga deberá pagar la leche que necesita un bebé

Por Carina Ortiz.- Tiene alergia a las proteínas y el alimento que necesita cuesta entre 4 mil y 6 mil pesos mensuales.

Una empresa de medicina prepaga deberá cubrir un tratamiento al que debe ser sometido un bebé alérgico a las proteínas de la leche de vaca, aun después de que el menor cumpla un año y hasta tanto se mantenga la prescripción médica. Así lo dispuso el Juzgado Federal Nº1, a cargo de Héctor Zucchi, quien consideró que se encuentra en juego el derecho a la salud del menor y que ello se vincula con la propia alimentación. Con esta resolución judicial la firma deberá afrontar el ciento por ciento del tratamiento del menor –que oscila entre 4 mil y 6 mil pesos mensuales– con leches medicamentosas o con fórmulas de aminoácidos en forma ininterrumpida y continua durante el plazo que el médico tratante lo prescriba.

Tomás no tiene un año, y desde que nació sufre de una alergia alimentaria severa a las proteínas de la leche de vaca lo que le genera un retraso en el crecimiento, vómitos, cólicos y deposiciones con sangre. Para tratar su problema de salud, el menor debe alimentarse con leches medicamentosas o con fórmulas especiales que son costosas. Desde su nacimiento Tomás está afiliado a la prepaga Omint SA y actualmente tiene cubierto el tratamiento que está incluido en el plan materno infantil dispuesto por el Programa Médico Obligatorio, por el cual el bebé recibirá la alimentación especial que requiere hasta el año de vida, aunque luego de ello las prepagas en general sólo cubren el 40 por ciento de estas leches especiales, refirieron las abogadas Julia Canet y Carina Mazzeo que representan al padre.

En este caso la prepaga manifestó que al momento en que el menor cumpla un año de vida la firma no continuará brindando la cobertura.

Canet y Mazzeo explicaron que es imaginable “los graves problemas que se presentan entonces a los progenitores, que amén de sufrir esta patología discapacitante para sus hijos deben afrontar asimismo altos costos económicos, ya que –según el tipo de fórmula que prescriba el médico tratante que podrá ser hidrolizada o ultra hidrolizada de acuerdo con la necesidad del menor– el costo mensual  promedio del tratamiento oscila entre los cuatro y seis mil pesos mensuales, refirieron las letradas.

Ante ello, el padre de Tomás presentó un recurso de amparo y una medida cautelar de no innovar para que la firma continúe cubriendo el ciento por ciento del tratamiento hasta que el médico tratante  lo indique. La acción judicial quedó en manos del juez federal Héctor Zucchi, quien se expidió al solo efecto del dictado de la medida cautelar a la que hizo lugar.

El magistrado consideró que se encuentra en juego el derecho a la salud del menor y que ello se vincula con la propia alimentación del niño y que las características de la enfermedad requieren un tratamiento con fórmulas alimentarias especializadas. Por lo que resolvió hacer lugar a la medida solicitada y ordenó a Omint SA de servicios otorgar a Tomás la total e inmediata cobertura de las leches medicamentosas o fórmulas de aminoácidos durante el plazo que el médico del menor lo establezca.

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