Edición Impresa, Sociedad

Por un desafío inolvidable

El grupo de nadadores discapacitados los Tiburones ultima detalles para su gran desafío: unir Arroyo Seco con Buenos Aires. La experiencia, además del objetivo deportivo, será toda una lección de vida

“Los chicos están muy entusiasmados por esta nueva experiencia: nos venimos entrenado desde hace tiempo y lo bueno de esta actividad y este grupo es que todos, con un objetivo en común, estamos tirando para el mismo lado”. Así resumió Patricio Huerga, entrenador de nado, cómo los Tiburones se preparan para unir Arroyo Seco con Buenos Aires en marzo. La actividad será el gran desafío del año que emprenderá el grupo integrado por nadadores con discapacidades diferentes. Además de la iniciativa deportiva, este grupo de 120 nadadores (de los cuales 80 son discapacitados) supera a diario los obstáculos que su mismo cuerpo les presenta.
Esta lección de vida que emprenden los Tiburones se verá nuevamente plasmada entre el 26 y el 28 de marzo próximo, cuando se sumerjan al río Paraná en pos de su duodécima experiencia grupal.

El entrenador Huerga junto con algunos de los Tiburones en las aguas del río.
El entrenador Huerga junto con algunos de los Tiburones en las aguas del río.

Por: Luciana Sosa

“Llevamos doce años de trabajo con el grupo y esta recorrida la venimos planificando desde 2003, cuando unimos la ciudad de Santa Fe con Arroyo Seco”, señaló Huerga.

Este profesor se emocionó cuando recordó aquellas piletas repletas de nadadores, en días clave de entrenamiento: “Es impresionante verlos prepararse para este sueño, además de ver a los familiares que acompañan y saber que esta prueba será sublime para la vida de cada uno”.

Aún faltan algunas cuestiones por cerrar para lanzarse a las aguas del Paraná: la habilitación de Prefectura Naval Argentina para hacer el recorrido por el río y los fondos necesarios para desarrollar la logística que esta actividad demanda. “Necesitamos aproximadamente unos 250 mil pesos para los gastos”, apuntó Huerga.

—¿En qué consistirá el cruce?

—Será el recorrido de 300 kilómetros para unir Arroyo Seco con Buenos Aires. El punto de llegada será  el club de Regatas de la Marina, en Tigre. Serán 56 horas ininterrumpidas de nado, con unos 15 grupos de entre 5 y 6 nadadores por turno. Saldremos el viernes 26 a las 12 y esperamos llegar el domingo 28 a las 14. Para que los chicos no se cansen mucho vamos a relevar los grupos cada 20 minutos  y habrá dos embarcaciones de pasajeros que nos van a acompañar, además de la Cruz Roja y Prefectura Naval.
Elegimos esas fechas porque, al nadar de día y de noche, según el Observatorio Rosario, tendremos luna llena, lo cual permitirá una mejor visión nocturna, al margen de la iluminación artificial que nosotros proveemos.

—¿Existirá alguna medida de seguridad extra luego de la tragedia en Misiones días atrás? (NdR: la maratón que tuvo como saldo cinco nadadores muertos y dos desaparecidos al ser arrastrados por una correntada y luego succionados por torbellinos de agua alrededor de barcazas en cercanías del puerto paraguayo de Pacu Cuá).

— Los chicos están un poco asustados después de lo ocurrido. Sin embargo, puedo asegurar que el crecimiento del río es una ventaja para el nado, porque tenemos el río mucho más ancho y, por ende, estamos a unos 800 metros de distancia del canal por donde pasan los barcos grandes. De todos modos, contamos con una experiencia de 11 años, no somos improvisados, claro que tampoco los de Misiones, y vamos tomar medidas de seguridad extremas, teniendo en cuenta que nadaremos de día y de noche.
Cada nadador discapacitado estará acompañado por un guía y habrá dos canoas que seguirán el recorrido. Es más, en 2004 nadamos 10 kilómetros de noche, así que estamos preparados para esta prueba.

—Además del reto deportivo, esto es una prueba de vida.

—Así es. En este tipo de actividades, donde se necesita mucho esfuerzo de todos, se descubren y practican valores importantísimos. Somos un grupo de profesores que trabaja mucho con este equipo de atletas maravilloso. Somos 120 personas que tiramos para el mismo lado, nos cuidamos y alentamos entre todos: eso te emociona profundamente y todo tiene que ver con la convivencia, la tolerancia y la solidaridad. Nuestra meta es hacer visible lo invisible. Demostrar que ellos pueden, a través de un entrenamiento y planificación, desempeñarse perfectamente en lo que se propongan. Es una forma de mirar a la persona con discapacidad y ver lo que pueden hacer y no detenerse en lo que no pueden hacer.

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