Ciudad

Taller de escritura

Por siempre en mi corazón


Alan Aranda*

Hola ¿cómo estás? Yo bien. Te escribo para decirte lo mucho que te extraño… Lamentablemente pasamos poco tiempo juntos y tengo pocos recuerdos. Pero lo que realmente importa es que en algún momento me abrazaste y me diste tu cariño, un amor sincero.

Que me contestes es un deseo ficticio, pero me quedo con saber que en alguna parte estás escuchando mis pensamientos o leyendo esta pequeña carta. Muchas personas creen que al morir nos encontraremos con las personas que amamos, y bueno, yo lo creo.

En ese momento voy a contarte todas las cosas que pasé en la vida, las buenas y malas. Porque de las malas algo bueno siempre se rescata, poniéndole un poco de color a esos días oscuros.

Es un placer saber que uno nunca está solo y que siempre hay alguien que te ama. Me despido con un beso y abrazo enorme.

* Alan comparte dos veces por semana el taller de escritura dictado en la Cooperativa La Cigarra como parte de las capacitaciones del programa Nueva Oportunidad. Él llegó a conocerlo a través del Club Reflejos, en la zona norte, y forma parte de las 17 mil personas de entre 13 y 30 años en situación de vulnerabilidad que buscan contención y una forma de entrar al mundo laboral.

Acompañados por periodistas del diario El Ciudadano, Alan se animó a escribir. Usó el espacio para hablar de su barrio y su familia, de aventuras con amigos, recuerdos lindos (y no tantos) de la infancia y muchos temas más que surgieron luego de ir conociendo distintos autores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Abelardo Castillo, Mauricio Rosencof, Osvaldo Soriano o Eduardo Sacheri, entre tantos otros. Alan y sus historias son parte de la ciudad y sentimos mucho orgullo de poder compartirlas.

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