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Por arrebatos, despliegan nuevos operativos “sorpresa”

Ayer el escenario elegido fue el barrio Echesortu. Pero se harán en “cualquier momento, hora y lugar”.

Sorpresa y media. Un operativo que incluyó la movilización de inspectores de Tránsito, móviles de la Policía y una fiscal se desplegó ayer por la tarde en un sector de la zona oeste de la ciudad. Se trata de la segunda intervención de este tipo en el año, con la diferencia de que esta vez llega con el anticipo de que habrá más: todos serán en forma sorpresiva, en cualquier día de la semana y en cualquier barrio de la ciudad. Esta vez le tocó a Echesortu por una razón concreta: en las últimas semanas crecieron las denuncias de arrebatos en la zona, delitos en los que es usual que quienes los cometen escapen en vehículos de dos ruedas: por ello, el objetivo principal de los controles fueron las motos.

En total se inspeccionó 126 motocicletas, de las cuales la tercera parte –41– fueron remitidas directamente al corralón. Es que si bien se comprobó que ninguna de ellas era robada ni tenía pedido de secuestro, sus conductores no contaban con documentación en regla, o estaba incompleta. Ahora los dueños de los vehículos deberán completar una serie de trámites y descargos para volver a tener en sus manos sus vehículos.

“La acción tuvo como objetivo detectar ilícitos en cuanto a motocicletas, y en ese sentido el procedimiento no dio resultados”, confirmó la fiscal Marcela Cavanesio, que estaba al mando del operativo.

En caso de encontrarse otro tipo de infracción –lo cual ocurrió– el tema salía del ámbito policial hacia la Municipalidad. Por ello se remitieron los vehículos al corralón.

Se trata del segundo operativo en el año de una serie que buscará contribuir a bajar el índice de delitos contra la propiedad, en particular los arrebatos en plena calle, modalidad que, según manifestó la fiscal Canavesio, “se ha incrementado notoriamente en la ciudad”.

Así las cosas, procedimientos análogos comenzarán a hacerse con asiduidad, de modo sorpresivo, en distintos horarios y lugares. “Los operativos rotarán de acuerdo al índice delictivo. Como estos robos son cada vez más, y en distintos horarios, se actuará obedeciendo al mapa del delito elaborado por la propia Policía”, explicó la funcionaria judicial.

Así, aunque se trató del segundo procedimiento en el año, el de ayer fue en rigor el primero de una nueva serie, que involucra distintas fuerzas coordinadas y se despliega por fuera de la rutina de las habituales jurisdicciones policiales.

Documentos, por favor

Los efectivos comenzaron pasadas las 14 a detener motociclistas en busca de vehículos con pedido de secuestro. En el lapso de dos horas habían inspeccionado más de medio centenar, y la tercera parte de ellos presentaba alguna irregularidad. En concreto, durante la primera etapa, fueron 75 las motos inspeccionadas, de las cuales 51 no presentaron ningún tipo de infracción, pero 24 fueron remitidas al corralón.

La zona donde se desplegaron los efectivos estuvo delimitada por las calles Constitución, Marcos Paz y San Juan. Después, entre las 16 y las 18, el operativo se mudó, con las mismas características, hacia la bajada del viaducto Avellaneda. Allí fueron 51 los controles realizados, de los cuales 17 presentaron infracciones.

Allí, además, se labró un acta de procedimiento a un camionero: no estaba fuera de regla, pero cometió el error de “insultar al personal policial”. También para mala fortuna de quienes buscaban el sustento del día, los inspectores detuvieron un carro tirado a caballo. Si bien el animal –admitieron– no presentaba signos de haber sido tratado con crueldad, se detectó la falta de herraduras en los cascos pezuñas, por lo que el caballo también fue remitido al predio municipal.

Quienes viajaban en el carro tampoco lograron zafar: al no llevar documentación fueron trasladados a la comisaría de la jurisdicción por “averiguación de antecedentes”.

Finalmente uno de ellos, menor de edad, fue entregado a sus padres; mientras que su compañero, que alegaba ser mayor, quedó demorado por un tiempo más en la comisaría 7ª. Es que el operativo también comprendía la posibilidad de identificar personas con posibles pedidos de captura: en ambos casos, dio negativo.

Con todo, hace aproximadamente un mes se realizó el primero de estos operativos. Fueron cuatro simultáneos y allí se detectó una moto con orden de secuestro, y un conductor que llevaba un carné trucho.

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