El Hincha, Fútbol

Rumbo a Qatar 2022

Polonia, una selección conocida de Argentina en los Mundiales de la década del 70

Ante el conjunto europeo Argentina vivió las las dos caras de la moneda: el sinsabor que le provocó un debut amargo (2-3) en Stuttgart, en Alemania '74 y la euforia que generó el triunfo 2-0 en Rosario, cuatro años más tarde, en una noche mágica de Mario Kempes en el Gigante de Arroyito, en el 78


Polonia, último rival del grupo C en el Mundial Qatar 2022 según el sorteo efectuado hoy, ya enfrentó a la Argentina en dos de las 21 ediciones de la Copa del Mundo.

El seleccionado albiceleste vivió ante su par polaco, que fue tercero como mejor resultado en dos ocasiones, las dos caras de la moneda: el sinsabor que le provocó un debut amargo (2-3) en Stuttgart, en Alemania ’74 y la euforia que generó el triunfo 2-0 en Rosario, cuatro años más tarde, en una noche mágica de Mario Kempes en el Gigante de Arroyito, en Argentina ’78.

El encuentro inaugural de la Copa del Mundo Alemania ’74, jugado el sábado 15 de junio, supuso para el combinado argentino un sinfín de complicaciones.

Una gira previa que trajo más dudas que certezas (un preocupante 1-4 con Holanda en Amsterdam preanunció el desastre posterior en Gelsenkirchen) auguraba un comienzo complejo. Y así ocurrió

A los 8 minutos, el seleccionado polaco ya ganaba por 2-0, con los tantos de Grzegorz Lato (luego máximo anotador de la Copa del Mundo con 7 festejos) y Andrezj Szarmach.

En el segundo período, el zaguero Ramón Heredia logró descontar (15m.) con un disparo desde fuera del área. Pero la sensación de ‘nadar contra la corriente para morir en la orilla’ se volvió a experimentar 120 segundos después, cuando el arquero Daniel Carnevali le entregó –literalmente- la pelota a Lato en un saque con la mano y el atacante polaco estableció el 3-1.

A los 21m., y después de infinidad de rebotes en el área, Carlos Babington (el mejor valor argentino durante esa tarde) puso el 2-3 en la chapa del resultado final.

Luego, Polonia ganó el grupo D con facilidad (tres victorias, con 12 tantos a favor y 3 en contra) y finalizó tercero en esa Copa del Mundo, tras superar en el encuentro por el podio a Brasil (1-0).

Argentina se clasificó segundo en la zona y avanzó hacia la segunda fase, pero recibió un cachetazo estrepitoso ante Holanda (0-4) que la marginó para pelear por los puestos de medalla.

Una nueva caída ante Brasil (1-2) y un posterior empate con República Democrática Alemana (1-1) decoraron una campaña irregular, a la que también se adosó la conmovedora tristeza que generó la muerte del General Juan Domingo Perón (1 de julio de 1974) mientras se disputaba el Mundial.

Cuatro años más tarde, argentinos y polacos volvieron a verse las caras, pero ya en la segunda fase de la Copa del Mundo.

El equipo de César Menotti venía de finalizar segundo en el grupo A (perdió con Italia por 1-0 en el estadio Monumental) y debió trasladarse a Rosario para continuar el certamen.

Polonia se había adjudicado la zona B, con 5 unidades, postergando al campeón vigente de ese entonces, República Federal de Alemania (4), al segundo lugar.

El miércoles 14 de junio, en horario nocturno, el Gigante de Arroyito explotaba. El entusiasmo por ver a la selección en instancias definitorias quedaba expuesto, más allá de una primera ronda que aportó dudas en el funcionamiento colectivo.

El cordobés Kempes cumplió con una promesa que había hecho: al no marcar goles en los tres primeros partidos, el ex Rosario Central se afeitó barba y bigotes que había lucido con la intención de “cambiar la mufa”.

Surtió efecto: a los 16 minutos, cabezazo a la carrera mediante, el “Matador” marcó el primero de sus seis goles en ese Mundial y colocó el 1-0.

Un rato después, sin haber hecho ningún gol, Kempes volvió a tener una actuación preponderante, cuando salvó sobre la raya con un manotazo un cabezazo de Lato que tenía destino de red y se hubiera transformado en el 1-1 parcial. La ejecución del penal, a cargo de Kazimierz Deyna, fue resuelta en forma brillante por el arquero Ubaldo “Pato” Fillol, quien empezaba a destacarse como uno de los puntales del equipo albiceleste.

En el segundo tiempo, a los 26 minutos, volvió a aparecer en escena el “Matador” Kempes, quien recibió una habilitación precisa de Osvaldo Ardiles y definió con maestría ante la salida de Jan Tomaszewski, para el 2-0 final.

Argentina fue campeón en el Mundial ’78, al derrotar a Holanda por 3-1 en la final, mientras Polonia cerró su actuación en el séptimo lugar, con una derrota ante Brasil (1-3) en Mendoza.

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