Policiales

Brutalidad

Policías torturaron salvajemente a un hombre en Santa Isabel

El juez dispuso la prisión de cinco efectivos. La víctima perdió el bazo y tiene graves lesiones en el páncreas


La jefa de la comisaría 5° de Santa Isabel, localidad ubicada a 322 kilómetros de la capital provincial, y otros cuatro uniformados fueron imputados y detenidos por torturar a un vecino quien perdió el bazo, tiene lesiones en el páncreas y se encuentra internado en terapia intensiva peleando por su vida. La audiencia imputativa contra los cinco policías se desarrolló este domingo a la mañana en los tribunales de Venado Tuerto. El fiscal Iván Raposo acusó a los oficiales de la Unidad Regional VIII del delito de severidad y vejaciones agravadas, pero el juez Adrián Godoy modificó la acusación por la de tortura agravada por ocasionar lesiones gravísimas y por el maltrato y tomento que padeció la víctima desde su detención, tanto en el interior de la seccional 5° como en el traslado a la Alcaidía de Melincué. Todos quedaron detenidos con excepción de la comisaria, a quien le dieron domiciliaria por tener una menor a su cargo. No descartan que haya más policías detenidos en los próximos días, según el sitio web Primero La Noticia.

Voceros del caso informaron que el ataque contra Ricardo P. ocurrió el 5 de marzo pasado, luego de que lo señalen como sospechoso de un hurto, del cual resultó inocente luego de una requisa voluntaria en su vivienda ordenada por el fiscal en turno que dio resultados negativos.

Sin embargo, a la requisa en la casa del hombre  se presentó la jefa de la comisaría 5° junto a otros diez uniformados de esa repartición, además de efectivos del Comando Radioeléctrico de Venado Tuerto. Mientras realizaban el operativo en su casa, Ricardo llegó a la vivienda y se enojó al ver tantos policías, que como no encontraron nada se fueron del lugar y la cosa no pasó a mayores.

Pero un rato después, cuando estaba sentado en la ventana de su casa y ante la mirada de al menos cinco vecinos que salieron de testigos, llegaron dos patrulleros con seis policías, entre ellos nuevamente la jefa de la comisaría 5° Marcela Ch., quienes le dieron una brutal golpiza.

Según la acusación fiscal, la jefa de la comisaría dijo que durante el allanamiento anterior el hombre la había amenazado verbalmente, por lo que consiguió que un fiscal ordede su detención.

Tormentos

La fiscalía detalló durante la imputación que cuando fueron a detenerlo, uno de los oficiales le arrojó un golpe de puño en el estómago a Ricardo que lo derribó y una vez en el piso y delante de los vecinos, los policías comenzaron a propinarle golpes de puño, patadas, culatazos con sus escopetas reglamentarias y cachiporras.

Luego, según el aporte de los testigos, lo tomaron de manos y pies y lo arrojaron en la caja de la camioneta “como un chancho”. Al llegar a la comisaría, nuevamente el detenido fue bajado de los pies y su cabeza rebotó contra el pavimento ocasionándole una lesión. En el interior recibió otra golpiza, también con golpes de puño, patadas y culatazos. Posteriormente fue trasladado al Samco de la localidad, donde la médica certificó que no presentaba ninguna lesión.

La Fiscalía agregó que ya de noche fue trasladado a la Alcaidía de Melincué y durante el viaje fue nuevamente golpeado y recibió otra violenta recepción en ese lugar. Luego lo tiraron en un “buzón”, como se conocen las celdas de castigo, donde otro preso lo asistió porque se encontraba en muy mal estado al punto que lo tuvieron que llevar dos veces al Samco de Melincué, porque no había médicos de policía en la Alcaidía. En la primera oportunidad le dieron un calmante y en la segunda, ya en la mañana del 6 de marzo, el médico ordenó su traslado de urgencia al hospital de Firmat.

Grave

La intervención quirúrgica a Ricardo P. la autorizó un vecino de Santa Isabel que estaba en el hospital de paso. La esposa se enteró cuando salió de trabajar el día siguiente de la detención y vio mensajes de su abogado que le preguntó si sabía si Ricardo estaba internado en Firmat. Al llegar al hospital de esa ciudad, el médico que los atendió les dijo que recién había terminado la cirugía y que le tuvieron que extraer el bazo ya que lo tenía reventado y que Ricardo había perdido cuatro litros de sangre. Además, según el informe del médico de policía tiene lesiones en el páncreas y el peritoneo. Al cierre de esta edición, la víctima se encontraba internada en la sala de terapia intensiva del Samco de Firmat.

Según medios locales, durante en la audiencia, la esposa de la víctima solicitó que se aplique la prisión preventiva a los imputados, aduciendo que el personal policial siempre actúa con abuso de autoridad, que ella misma fue amenazada por la jefa de la comisaría cuando golpeaban a su marido en su casa e incluso mencionó que en noviembre del año anterior su esposo recibió también una golpiza en la comisaría y no hicieron la denuncia por temor a las represalias.

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