Ciudad, Edición Impresa

De los buenos

Policías se vistieron de héroes

Son cuatro agentes que le salvaron la vida a un bebé de 5 meses con maniobras de resucitación, luego de que tragara agua mientras lo bañaban. Lo reanimaron y lo llevaron al Vilela, y desde allí fue derivado a un sanatorio.


La rutina de cuatro policías se vio abruptamente alterada en la noche del último miércoles, cuando se dirigieron a la zona de 27 de Febrero y Maipú alertados por un grave episodio que tenía a un niño como protagonista. Allí, con el aviso y datos brindados por algunos vecinos, ingresaron a un departamento de pasillo donde se encontraron que Ciro –un bebé de cinco meses–, se había dado vuelta en la bañera mientras lo aseaban, estaba tratando de ser reanimado desesperadamente por la niñera. El conocimiento de las técnicas para actuar en estos casos por parte de los agentes fue lo que le salvó la vida, ya que tras realizarlas lo subieron a un móvil y se dirigieron rápidamente al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde fue atendido en la guardia y terminó evolucionando satisfactoriamente.

La directora del Vilela, Viviana Esquivel, contó a este diario que el niño ingresó por la guardia junto con la Policía en estado cianótico –coloración azulada en la piel– y que se le realizaron inmediatamente maniobras de recuperación con una máscara de oxígeno. “Una vez estabilizado se lo continuó monitoreando y terminó siendo derivado en condiciones óptimas, por la obra social que tiene su familia, al Sanatorio de Niños”, señaló.

“El niño estaba cianótico porque tragó algo de líquido por haber estado en la bañera y el incidente que se produjo. Podemos decir que la reanimación que le practicaron los agentes fue fundamental y causó un fuerte impacto para que la recuperación haya terminado siendo como fue”, remarcó.

Roberto Martínez tiene 38 años y fue uno de los agentes –junto al cabo Roberto Cárdenas, al oficial Cristian de los Santos y la agente Débora Efende– que colaboró para salvar a Ciro. “Yo hace 18 años que estoy en la fuerza y si bien tuvimos casos con riesgo de vida, nunca me había tocado con una criatura tan chiquita. Si bien muchas veces pensamos que estamos acostumbrados a casi todo, la verdad es que vivimos momentos de mucha tensión y nerviosismo, pero afortunadamente todo terminó saliendo bien”, explicó.

Según contó, la Central de Policía recibió una llamada al 911 pasadas las 20. “A través de la frecuencia que tenemos nos mandaron en comisión al área de Maipú y 27 de Febrero contándonos que había una chica con un bebé en brazos tratando de reanimar a una criatura. Como estaba cerca del hospital Español me dirigí hasta la zona rápidamente. Ahí un grupo de chicos nos dice que en un domicilio de calle Maipú estaba la chica con el bebé”, afirmó.

“Fuimos hasta donde nos indicaron. Era un pasillo, ingresamos y vemos a la chica, que resultó ser la niñera, llorando, y nos cuenta que lo estaba bañando y en un momento de descuido el bebé se puso de costado e ingirió agua. Ahí fue que ella le empieza a hacer palmaditas en la espalda y veía que no reaccionaba normalmente”, continuó.

El niño estaba desnudo porque recién había sido sacado de la bañera. “Como tengo conocimiento de técnicas de reanimación se las comencé a practicar. Al poco tiempo llegó más personal policial y una mujer policía comenzó a ayudarme y le siguió haciendo los trabajos de reanimación. Ahí fue que decidimos llevarlo nosotros hasta el sanatorio y fuimos en dos móviles hasta el Vilela”, relató.

“Cuando llegamos lo entregamos en la guardia y así fue que lo atendieron, y gracias a Dios no le pasó nada y pudo recuperarse. La niñera fue con nosotros en uno de los móviles y al poco tiempo llegó la madre”, concluyó.

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