Policiales

Comisaría 7°

Policías en la mira de la Fiscalía por golpear a una joven

El 12 de Mayo de 2017 Elina tuvo un incidente en la calle, intervino la Policía y terminó en coma en el hospital.


Seis policías que prestaban servicios en la comisaría 7°, tristemente célebre por la desaparición de Franco Casco, están en la mira de la Fiscalía. Fueron sindicados por golpear a Elina, una joven que terminó internada en coma. Las evidencias con las que cuenta la Fiscalía hasta el momento alcanzan para imputarlos aunque con distintas calificaciones, explicó la fiscal Karina Bartocci. Este jueves, la querella que representa a la chica, pidió que el Cuerpo Médico Forense de la Corte Nacional realice el informe médico sobre las lesiones que sufrió la víctima, en lugar del Instituto Médico Legal (IML). Adujeron dos cuestiones, la actuación del IML en casos vinculados a violencia institucional y la diferencia personal que uno de los abogados tuvo con uno de los médicos del Instituto. El planteo fue rechazado. El juez Luis María Caterina entendió que es el órgano natural para realizar el informe y la querella puede presenciar la medida con un perito de parte.

La Fiscalía está en condiciones de llevar a imputativa a los 6 policías, adelantó. Se tratan de 4 hombres y dos mujeres, entre los que se encuentra el jefe de la seccional 7°. El uniformado está preso en la causa Franco Casco, en trámite en la Justicia federal como desaparición forzada de personas.

El 12 de Mayo de 2017 era viernes y Elina quería ver un recital en un teatro de Pichincha. Estaba en un minimarket de Cafferatta y Catamarca cuando se peleó con otra chica. Intervino la policía y una uniformada le dio un cachetazo. La reacción de Elina no se hizo esperar y vinieron los golpes. La trasladaron arrastrando, según un testigo, hasta el móvil que la llevó a la comisaría 7°. De allí salió rumbo al Hospital Centenario y fue derivada al HECA dónde permaneció en coma por una semana.

La chica no se acuerda todo lo que pasó, pero le constataron golpes en los tobillos, los brazos y el más grave en la cabeza que le implicó gran pérdida de sangre y 7 puntos de sutura. Tenía golpes en la parte frontal del cráneo y en la parte trasera. La Fiscalía investiga diferentes hipótesis: la versión policial dice que se autolesionó en la celda. Pero la chica y su querella sostienen la golpiza y se apoyan en la evidencia que recopiló la Fiscalía. Además de los golpes en la cabeza tiene lesiones internas que le produjeron hemorragias.

Los golpes fueron constatados y los elementos que reunió la Fiscalía alcanza para llevarlos a imputativa aunque por distintos delitos. Hay dos uniformados que están sospechados de apremio y el resto de encubrimiento.

La audiencia

Este jueves la querella pidió que el informe forense sobre las lesiones de Elina no se realicen en el Instituto Médico Legal. Salvador Vera y Guillermo Campana plantearon el pedido en base a dos cuestiones: algunos informes médicos que el Instituto Médico Legal presentó en causas dónde se investiga violencia institucional. Y ejemplificaron con inconsistencias que hubo en pericias en casos como Franco Casco, desaparecido después de caer detenido en la comisaría 7° o el empleado municipal Pichón Escobar desaparecido a la salida de un boliche que contaba con custodia policial. Ambas causas hoy tramitan en la Justicia Federal como desaparición de persona. El otro caso que citó es el de Alejandro Ponce, quien se tiró al agua el 2 de noviembre de 2015 junto a su hermano, cuando pescaban en la barranca y la policía los apuntó como los autores de un robo. Alejandro no pudo salir y se ahogó.

Vera explicó que en el caso Casco hubo un conflicto con el informe lo que derivó en un pedido de indagatoria para el médico forense Raúl Rodríguez y dos peritos odontológicos, explicó. Lo que le valió una carta documento que el abogado tomó como un amedrentamiento.

La fiscal Bartocci y las defensas de los sospechosos, que estaban presentes a excepción del ex comisario de la seccional,  se opusieron y defendieron la actuación del IML. Lo que fue apoyado por el juez Caterina al considerar que es el órgano natural para realizar la medida. Entendió que las sospechas no pueden generalizarse. La querella tiene la posibilidad de recusar al perito e incluso poner un perito de parte y gestionar el trámite para acceder a uno gratuitamente, explicó.

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