Policiales

barrio la guardia

Policía procesado por homicidio

Es por el crimen de un joven que ocurrió en noviembre de 2013. La víctima había robado a unos proveedores de un supermercado y después fue asesinado por un agente que simuló un tiroteo. La Justicia no pudo corroborar el ataque.


La Justicia procesó ayer a un policía por el homicidio de un muchacho de 23 años que ocurrió el 12 de noviembre de 2013 en barrio La Guardia.

Si bien la primera versión daba cuenta que la víctima, Carlos Fabián Fredes, se había tiroteado con el policía, los jueces lograron demostrar que Fredes nunca disparó. Y lo procesaron por la presunta comisión del delito de homicidio calificado por abuso de su función y agravado por uso de arma de fuego. Además, los jueces pidieron que se amplié la declaración de otros de los policías ya que pudo haber cometido un encubrimiento.

El 12 de noviembre pasado el mediodía, frente a una vivienda de Gutiérrez al 1600, casi esquina España, el cuerpo sin vida de Carlos Fabián Fredes quedó tendido en la vereda, bañado en sangre, con los brazos hacia los lados.

Alrededor del muchacho de 23 años se encontraban una veintena de uniformados. Algunos hacían pericias, otros contenían a los vecinos por fuera del vallado y otros simplemente miraban.

Fredes le había robado la recaudación a dos repartidores en Benito Juárez 1580, donde funciona un supermercado. Allí, en la puerta, se encontraban dos distribuidores de alimentos que habían llegado al lugar a bordo de una trafic y acababan de entregar un pedido, cuando fueron sorprendidos por dos muchachos armados que les robaron la recaudación y dos teléfonos celulares, para luego darse a la fuga.

Los pesquisas detallaron que, a bordo de una moto, los fugitivos tomaron Benito Juárez hacia el este, doblaron por Presidente Roca hacia el sur, giraron por Gutiérrez hacia el oeste y se toparon con efectivos de la Brigada Motorizada a 20 metros de la intersección con España.

De acuerdo con el relato policial, en ese momento Fredes descendió del rodado y abrió fuego contra los uniformados, quienes repelieron la agresión a los tiros. El joven falleció en el lugar, mientras que  su cómplice se dio a la fuga.Sin embargo, los distintos peritajes probaron que el joven nunca disparó el arma, dio negativo en el dermotest por lo que quedó desarmada la versión policial.

En los papeles

Según el fallo, Fredes portaba en su pantalón un arma de tono oscuro como la descripta por una de las víctimas del robo. La pistola no fue disparada.

“La reconstrucción de Prefectura Naval Argentina no puede avalar que Fredes haya efectuado disparos. El dermotest le da negativo. Los vecinos escucharon sólo tres o dos disparos. Por lo tanto, aunque Fredes fuese el autor del hecho de robo y se estuviera dando a la fuga, hay elementos suficientes para concluir que no efectuó disparo alguno contra el imputado Rodríguez, y que el arma pla-eada y brillante fue plantada con posterioridad”, sostiene el fallo.

Además, desde la Justicia pidieron la indagatoria de otro policía que había corroborado los dichos de su compañero.