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Polémica por los loteos

El diputado Pablo Javkin pidió más coordinación entre municipios y provincia para controlar los desarrollos inmobiliarios que se levantan en el Gran Rosario y otorgar o no las habilitaciones.

Tras la noticia publicada ayer en El Ciudadano sobre la preocupante cantidad de intimaciones de cese de actividades a los desarrolladores inmobiliarios en las localidades del Gran Rosario por parte del gobierno santafesino, el diputado provincial Pablo Javkin sostuvo que debe incrementarse la coordinación entre los municipios y el Estado provincial para tramitar las habilitaciones con sus respectivos estudios de impacto ambiental. El motivo principal de las sanciones del gobierno provincial, que por ahora están en trámite administrativo pero antes de fin de año comenzarán a efectivizarse, es la falta de obras cloacales y de agua potable.

Desde el comienzo de 2011, la provincia envió intimación de cese de actividades a casi todos las firmas inmobiliarias que están haciendo loteos en Funes –donde están en marcha unos 20 barrios residenciales y cerrados– y Roldán, Pueblo Esther, Arroyo Seco y Zavalla, entre otros sitios. La razón es que no han presentado o no les han aprobado los estudios de impacto medioambiental que tiene que ver con las obras de agua potable y cloacas de los desarrollos. Aunque de acuerdo a las características del proyecto el Ejecutivo también está requiriendo información vinculada al mantenimiento de trazas, al transporte y a los accesos viales.

En diálogo con El Ciudadano, Pablo Javkin, miembro de la comisión de Medio Ambiente y Recursos Humanos de la Cámara de Diputados de Santa Fe, insistió que es de suma importancia que el gobierno provincial exija los estudios de impacto ambiental. “Es necesario que la secretaría de Medio Ambiente, con la ley vigente, exija los estudios, sobretodo, los hidráulicos en una cuenca tan delicada como la del Ludueña, Salvay e Ibarlucea”, apuntó el legislador. En el marco de los cambios climáticos, agregó, estas proyecciones son un elemento fundamental para pensar con perspectiva a 40 años por los vecinos de la zona.

Burocracia y sanción

Para Javkin, debe ajustarse la relación entre las habilitaciones municipales y provinciales, que como en otras problemáticas dificultan la tarea de control del Estado.

Tal como explicara el secretario de Medio Ambiente de Santa Fe, César Mackler, los municipios no deberían haber otorgado las habilitaciones finales antes de que la provincia aprobara los estudios de impacto ambiental que cada uno de los desarrolladores debe presentar. Según el funcionario, son muchos los emprendedores que por estos días están entregando sus informes con los trabajos de loteo en marcha. Sin embargo, de los alrededor de 30 pedidos correspondientes a barrios cerrados o residenciales del Gran Rosario sobre el escritorio de Mackler ninguno tuvo el visto bueno. En tanto, en el resto de Santa Fe sólo un nuevo loteo tuvo esa aprobación, en la localidad de Santo Tomé, en cercanías de la capital provincial.

“Es un tema de mucha explosión por la cantidad de barrios que se están instalando. También es cierto que muchas veces se exigen obras –como la de cloacas– en lugares donde no hay condiciones para instalar la red de descarga. Por ello, los estudios deben ayudar a una planificación con más tiempo”, reflexionó Javkin.

Los proyectos están parados, aseguró el actual intendente de Funes, Juvenal Rimini. “Los expedientes que se iniciaron se encuentran demorados en la Secretaría de Medio Ambiente. Uno solo tiene la aprobación, que es un club de campo que está lejos de la zona urbana y que tiene otras características”, expuso el funcionario.

Tanto Mackler como Rimini no pudieron confirmar si las empresas han paralizado o no sus trabajos, pero el titular de Medio Ambiente de la provincia sugirió que son los gobiernos locales quienes deberían también actuar en estos casos ya que el “personal municipal que habilita” la obra está quedando “expuesto”.

Cabe destacar que tanto Funes como Roldán son los lugares que más se están “urbanizando” en el Gran Rosario. Sólo en la primera de esas localidades hay actualmente en marcha unos 20 nuevos barrios entre residenciales y cerrados, que en total suman poco más de 7 nuevos mil lotes.

En el marco de la polémica por las fuertes inversiones que los loteos representan cabe recordar que las denuncias contra las inmobiliarias no son nuevas. En junio del año pasado el Colegio de Arquitectos y el de Agrimensores de Rosario habían informado las conclusiones de una investigación técnica que identifica “graves irregularidades” en nueve loteos de Funes. Y acusaba a los barrios Cantegril, Funes Hills, Funes Town y Funes City, Haras del Bosque y Haras de Funes, Pinola y Scoccia de incurrir en incumplimientos de diferentes niveles y naturaleza, además de los vinculados al impacto.

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