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Piñera se impuso en Chile

El candidato de derecha y acaudalado empresario obtuvo el 44% de los votos y sueña con llegar a La Moneda. En tanto, el oficialista y ex presidente Eduardo Frei no da tregua y piensa en el balotaje de enero Frei, Enríquez y Arrate, satisfechos con el resultado

El empresario Piñera festejó el triunfo pero deberá ir a segunda vuelta.
El empresario Piñera festejó el triunfo pero deberá ir a segunda vuelta.

El millonario derechista Sebastián Piñera del partido Renovación Nacional ganó ayer la primera vuelta de las elecciones presidenciales chilena con 44 por ciento de votos y enfrentará en segunda vuelta al ex presidente Eduardo Frei de la Concertación.

El empresario Piñera ratificó la tendencia de las encuestas previas para quebrar la hegemonía de la Concertación, la coalición de cuatro partidos, que gobernó Chile en forma ininterrumpida desde 1990 cuando Pinochet abandonó el poder.

El nuevo presidente sucederá a Michelle Bachelet, quien finaliza su mandato con una impresionante tasa de popularidad que supera el 70 por ciento, y que no pudo endosarle al ex presidente Frei (1994-2000), quien alcanzó el 30 por ciento.

Además de Piñera y Frei, el izquierdista del Partido Independiente Marco Enríquez- Ominami obtuvo 19 por ciento y el comunista de Juntos Podemos-Frente Amplio, Jorge Arrate, el 5. Si se logra un acuerdo de cara al balotaje, el arco progresista alcanzaría el 54 por ciento de los votos y derrotaría al derechista Piñera en la segunda vuelta como sucedió en las elecciones pasadas, aunque los analistas aún no lo confirman.

El anuncio oficial detalló que se había escrutado el 59 por ciento de las mesas de votación para un total de poco más de 4 millones de votos válidamente emitidos.

Andrés Allamand, senador y uno de los portavoces de la campaña de Piñera, señaló que “mientras el árbitro no diga que se terminó el partido, hay que jugarlo hasta el final, pero ésta es una ventaja extraordinaria, y vamos a seguir trabajando”.

Unos 8,3 millones de chilenos acudieron a votar en una jornada marcada por la tranquilidad, una alta convocatoria –el voto es obligatorio– y el calor en la capital chilena, donde se concentra la mayor parte de los votantes.

Piñera dijo tras votar que “vienen tiempos mejores para Chile y muy especialmente para los que más necesitan un buen gobierno, los que están pasándolo mal y están sufriendo”.

Entretanto Frei señaló: “Aquí lo que se define son dos maneras, dos visiones de Chile. No queremos una vuelta al pasado. No creemos que las fuerzas del mercado y el dinero deben primar en una sociedad”.

En cuanto al balotaje, aún no se definieron las alianzas y el humor del electorado hacia el 17 de enero puede cambiar los resultados. “Cualquiera que sea el escenario que enfrente Piñera, será desafiante. La centro derecha nunca hasta ahora ha sabido conducir una campaña en segunda vuelta”, dijo el analista político Héctor Soto.

Eugenio Tironi, sociólogo y asesor de Frei, señaló que “para Frei lo importante era pasar a la segunda vuelta, y a partir de ahora es otra historia”. En tanto, Rodrigo Hinzpeter, asesor de Piñera, se mostró alentado por los 14 puntos de ventaja que tienen.

Salvo un reclamo mapuche, una jornada tranquila

Varios vehículos que trasladaban ayer a la mañana a ciudadanos que se desplazan para votar en las elecciones presidenciales en la localidad de Pidimia, al sur, se vieron impedidos de hacerlo porque grupos mapuches bloquearon con troncos un camino rural, en reclamo de autonomía regional y restitución de tierras ancestrales. Autoridades chilenas confirmaron que eso ocurrió hasta poco antes de las 10 y fue el único incidente de cierta importancia en el desarrollo de los comicios, en los que algo más de ocho millones de ciudadanos decidían quién será el sucesor de la actual presidenta Michelle Bachelet. En tanto, los chilenos fueron temprano a las urnas y debieron esperar horas bajo el sol en una jornada marcada por el intenso calor con una máxima de 31 en la zona metropolitana.

El gobierno saludó al opositor y pidió unidad progresista

El gobierno de Chile admitió ayer por la tarde el éxito del candidato a presidente de la oposición de derecha, Sebastián Piñera, y llamó al “progresismo” a unirse contra aquél en la segunda vuelta electoral.

El ministro de la Presidencia, José Viera Gallo, reconoció que “hay una buena votación de la derecha”, aunque señaló que es “inferior a la que obtuvo Sebastián Piñera en la segunda vuelta (de 2005), de 47 por ciento”.

Viera Gallo pronosticó que la segunda vuelta electoral, el 17 de enero próximo, “va a ser muy competitiva” y sostuvo que para entonces la candidatura del oficialista Eduardo Frei “tiene que ser la causa común del progresismo, que hoy se presentó dividido”.

 “Tiene que unirse y con eso vamos a estar voto a voto y esperando ganar en la segunda vuelta”, agregó el funcionario. En tanto, la presidenta Michelle Bachelet, quien dejaría el cargo en marzo de 2010 y mantiene un 70 por ciento de popularidad, dio por descontado que habrá segunda vuelta para elegir a su sucesor, y afirmó que esta vigésimo sexta elección desde la vuelta de la democracia en 1989 fue “un ejemplo de tranquilidad, normalidad y transparencia que hacen de Chile un país muy respetado”.

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