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Piden justicia por la muerte de un joven

Tenía 30 años y fue ultimado por un pibe de 17 años que disparó a quemarropa

Vecinos se mostraron consternados por el crimen, frente a la casa de la víctima(Foto: Sofía Korol)
Vecinos se mostraron consternados por el crimen, frente a la casa de la víctima(Foto: Sofía Korol)

Varias cuadras de la calle Doctor Riva, a la altura del 2000, estaban de luto ayer. A diferencia de otros domingos, el silencio reinaba en el lugar, la música parecía haberse apagado. O muerto. A pocas casas de donde vivía Sebastián Fernández, de 30 años, un grupo de vecinos se había juntado, consternado, para poder encontrar consuelo, porque todavía no pueden creer que el muchacho de 30 años haya muerto. “Era un buen pibe, no sé porqué pasó esto, acá tienen que hacer justicia porque el pibe que lo mató está acá a la vuelta donde vive, lo más tranquilo”, contaron casi al unísono los vecinos a El Ciudadano. En el barrio reinaba el luto, una forma de homenaje a Fernández, a quienes todos conocían desde pibe. El muchacho falleció ayer a la mañana en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) a causa de un balazo que le impactó en el abdomen y que según los vecinos le disparó un vecino, que vive en el mismo barrio. Ellos aseguran que se trata de un menor, que tiene varias entradas en el Irar.
Justicia. Eso es lo que repetían cuando se les preguntaba qué había pasado con Fernández.

Unos 30 vecinos entre jóvenes y adultos esperaban a la pareja de Fernández. Una de las muchachas contó a El Ciudadano lo que ella vio esa noche: “Yo estaba sentada afuera a eso de las 23 (vive casi frente a la casa de Fernández), y vi cuando éste pibe (por el agresor) llegó hasta la casa de Sebastián (en Doctor Riva al 2100) y lo llamó. Él salió, y estaba cerca de la calle y ahí se hizo el que le hablaba, le puso el arma abajo del ombligo y disparó”, aseguró la joven.

“En ese momento, salí corriendo a ver qué le pasaba y el tipo ese, ya se venía caminando para mi lado. Me quedé parada y ahí mi mamá me dijo que me meta adentro, pero no le hice caso. Pasó por enfrente nuestro, yo estaba con mi hermana, nos miró y se fue caminando lo más pancho”, aseveró.

La muchacha recordó que cuando se acercó a Sebastián, el chico le pidió que la llamara a Miriam, que es la mamá de ella, ya que le habían disparado. “Y ahí se vinieron todos los vecinos de la cuadra para ayudarlo. Después empezó a decir que tenía frío, que le saquen las zapatillas y que le den agua, que ya estaba (haciendo alusión de que sabía que se iba a morir). Incluso, le dijo a la mujer que cuide a los chicos y no quería que lo acompañe al hospital”, detalló la chica. “Es como si supiera que se estaba muriendo”, acotó Analía, otra vecina que estaba cerca.

A su vez, esta mujer señaló que el hombre cayó cerca de la puerta de entrada de su hogar y cuando le levantaron la remera, vieron que tenía un orificio pero no le salía sangre. “Tenía toda la panza negra, eso debe ser porque le dispararon con una bala marcada. Dicen que se te abre adentro y te destruye”, aseguró la mujer. 

“La ambulancia nunca llegó, entonces los nenes del barrio fueron hasta bulevar Oroño y empezaron a parar taxis, nadie lo quería llevar. Por suerte paró uno y la mujer y él se fueron hasta el hospital”, prosiguió Analía.

“Si él (por Fernández) no fuera buena persona no habríamos juntado plata entre todos para poder comprarle una corona. Y ahora estamos viendo cómo los podemos ayudar, porque tiene cinco nenitos (de 2, 3, 5, 8 y 13 años) y la mujer quedó sola. Este barrio no es tranquilo, acá hay música a toda hora y está todo callado. Todos estas personas sienten esta pérdida”, insistían los vecinos, mientras desestimaban los trascendidos que estipulan que el crimen ocurrió por la deuda de una comisión por un delito.

Por su parte, Encarnación, la señora que vive junto a la casa de Fernández también habló con El Ciudadano: “A mí me indigna que pasara esto, porque era un pibe muy solidario. Este chico (por la víctima) y su mujer vendían cosas y ahora se habían comprado una máquina de cortar el pasto para hacer otra cosa también. Tiene que haber justicia. El que lo mató tiene que ir preso, anoche (por el domingo) vino la Policía y dio unas vueltas pero no hizo nada más. Saben donde está”.

Encarna, como la conocen en el barrio, agregó que la pareja llevaba 10 años juntos y que como vecinos nunca tuvo una queja. “A mí esto me hace mal porque ayer (por anteayer) a la tarde llevé facturas y estuve tomando mates con ellos. Él –por la víctima– siempre estaba cuando yo necesitaba algo”.

La mayoría de los vecinos dijo poder reconocer al agresor e incluso aportaron datos bastantes precisos. “Sabés dónde está el que lo mató. Acá a la vuelta. Anoche se burlaba y decía «encima le pegué con una bala marca, se reía. Lo hice mierda, decía». Lo que pasa es que es menor y sale. Así que aprovecha y hace estas cosas”, contaron las familias indignadas.

“Él –por el homicida– estaba en el instituto de menores, tenía que volver pero se quedó acá en el barrio, mató a este hombre y ahora nadie hace nada”, contaron con bronca algunos chicos que estaban en el lugar.

La versión policial, sin embargo, vincula el crimen con una disputa por un supuesto delito que víctima y agresor estaban por cometer.

En ese sentido, los voceros aseguraron que el homicidio ocurrió cerca de la medianoche cuando según contó un testigo del crimen, estas personas –Fernández y Gustavo, de 17 años– estaban discutiendo para ver si cometían o no un robo. Tras un rato de entredichos, el pibe, que está identificado y tiene librado un pedido de captura, sacó un arma y le disparó en el abdomen a la víctima.

Luego de pegarle el tiro, el agresor huyó del lugar y Fernández fue llevado en taxi hasta el Heca, donde anteanoche a la madrugada fue operado. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del equipo médico, el muchacho falleció ayer a la mañana.

Además, los oficiales agregaron que ambas personas tienen varios antecedentes delictivos, son vecinos y aseguraron que se conocían bien.

Al cierre de esta edición, la Policía buscaba al muchacho y no descartaban efectuar varios allanamientos en las próximas horas.

El caso es investigado por la Justicia de Instrucción en turno, con la colaboración de personal de la comisaría 15ª, junto a la Brigada de Homicidios.

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