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Prevención

Pese a la difusión, no cede la infección por hepatitis B

El especialista Hugo Tanno sostuvo que la gente no se vacuna y el riesgo de contagio es mayor al HIV.


El pasado 28 de julio se conmemoró el Día Mundial de la Hepatitis y en Rosario se realizó una campaña de concientización, vacunación de hepatitis B y detección de hepatitis C, organizada por el Grupo Hepatitis Rosario.

Desde la ONG consideraron que la jornada fue exitosa, con 232 detecciones de hepatitis C, de las que 15 resultaron reactivas, y 500 dosis entregadas de vacunas contra la hepatitis B. El especialista Hugo Tanno coincidió con el diagnóstico positivo de la jornada y sostuvo que Rosario posee tasas de infecciones similares al resto del país, donde los casos de hepatitis B se incrementaron de manera notoria.

“La gente se volcó masivamente, el teléfono no dejó de sonar, hubo una concientización interesante porque evidentemente se despertó la curiosidad y la gente quiere saber si tiene hepatitis C porque ahora entró la cura al país. Hay mucha inquietud, se trabajó enorme y fuertemente en que la gente tomara conciencia porque es una enfermedad que no da síntomas y cuando los da se llega a una etapa tan desdichada que se intenta que se detecte antes”, advirtió Edith Michelotti, coordinadora del Grupo Hepatitis Rosario.

La campaña que se llevó adelante el pasado 28 de julio tuvo lugar en la Plaza Pringles y en las seis sedes de distritos, y contó con la participación de 150 médicos y estudiantes que brindaron información sobre la enfermedad y los modos de contagio, además de realizar detecciones gratuitas a mayores de 40 años de hepatitis C y se entregaron 500 dosis de vacunas de hepatitis B.

De las 232 detecciones, se encontraron 15 casos en los que dio positivo, los que están siendo tratados en el Hospital Centenario. “Si bien la cifra no es una estadística porque la ciudad tiene más de un millón de habitantes, sí da cuenta de que hay mucha gente con hepatitis. Sería interesante que el gobierno tuviera una verdadera política de salud en esa materia para que no fuera tan alto el índice de mortalidad y poder erradicarla”, señaló Michelotti, quien indicó que dos de los infectados son menores de 40, mientras el resto se encuentra en la franja entre los 40 y 70 años. “La campaña fue buscando a personas mayores de 40 porque hace 40 años no existían elementos descartables y un enfermero usaba la misma jeringa para poner una vacuna en más de un paciente y así te contagiaba”, agregó la mujer.

Michelotti celebró que desde finales del año pasado se encuentra disponible el tratamiento para la hepatitis C, el cual se basa en comprimidos sin efectos secundarios que en el plazo de 12 semanas tienen entre un 95 y un 100 por ciento de efectividad.

“El problema es el costo, lo estamos peleando porque el tratamiento le cuesta 600 mil pesos a la obra social. En el caso de personas que no tienen obra social, lo tiene que proveer el gobierno provincial, pero no hay tratamientos y hay muchas obras sociales que no te lo quieren dar”, expresó la coordinadora del grupo, que el próximo 7 de septiembre cumple 9 años de trabajo.

“Es un día a día, las campañas son una vez por año, pero acá no se deja de hablar de hepatitis ni un solo día. La gente llama, pregunta y nos ayudan las redes sociales y los medios. En días normales no hay menos de 3 llamados por día, mientras que en días de campaña tenés que cerrar el teléfono por la cantidad de consultas”, concluyó.

Rosario a la par del país

En tanto el prestigioso especialista Hugo Tanno, quien también participó de la campaña, valoró como positiva la jornada del pasado 28 de julio y señaló que las cifras de infectados en Rosario no difieren de la tasa a nivel nacional.

En este sentido, sostuvo que se evidenció un descenso en las infecciones de hepatitis A, un incremento de nuevos casos agudos para hepatitis B y una disminución en casos de hepatitis C gracias al uso de material descartable.

“La vacuna de hepatitis A se implementó en 2004 en niños de un año, lo que significó un descenso llamativo en casos nuevos de este tipo, que es la más común y benigna de las hepatitis. No he visto nuevos casos de hepatitis A en todo el país. Por el contrario, en relación con la hepatitis B hubo un incremento de casos nuevos debido a que la gente no se vacuna y los jóvenes utilizan las medidas de prevención eficientes para el HIV, como el uso de preservativos en la relación sexual, pero que no son suficientes en el caso de la hepatitis”, advirtió Tanno, quien indicó que el virus es “500 veces más infectivo que el HIV”.

“Con un solo contacto contagiás a la pareja. El jugueteo o un beso de una persona infectada contagian, no así en el HIV”, agregó.

En relación con la hepatitis C, Tanno explicó que se dio un cambio importante, ya que pese a que no existe vacuna para la prevención, el uso de material descartable y la detección de donantes de sangre hicieron que los casos disminuyeran considerablemente.

“Actualmente está bastante recluido a comunidades de adictos pero también se pueden ver casos en infecciones nosocomiales. Hoy podés tratar los casos al 98 y al 100 por ciento y curarlos, el problema son los elevados costos. En el país tenemos una oferta buena al tratamiento de los distintos tipos de virus, esperemos que se incorporen nuevas drogas que fueron probadas en Estados Unidos y Europa con eficiencia mayor”, sostuvo el especialista.

“Por una ruta favorable”

“La gente está tomando conciencia de lo que es la hepatitis, el virus en sí no tiene intención de dañar al organismo, trata de quedarse a vivir pero no para producir daño a la célula que infecta, sino que es el sistema de defensa el que produce el daño porque intenta eliminar al ocupa. Argentina está caminando por una ruta favorable. Con las dificultades de lo que significa el costo de las drogas, tiene acceso a esto y, comparado con el resto de Latinoamérica, está dentro de los países que más responden, con una respuesta social adecuada”, expresó Hugo Tanno.

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