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Balotaje presidencial

Perú: final vibrante, voto a voto

El primer conteo rápido dio empate técnico, con leve ventaja para Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori. El resultado definitivo era incierto ante la escasa diferencia entre ambos candidatos, que se mostraban como triunfadores.


Pedro Pablo Kuczynski aventajaba a Keiko Fujimori con 50,6 por ciento de los sufragios válidos contra 49,4 en el conteo rápido del 91,3 por ciento de los votos realizado por la firma privada Ipsos del balotaje presidencial de ayer en Perú, lo que daba una situación de empate técnico (diferencia menor al margen de error del trabajo). Al cierre de esta edición, se esperaban las primeras cifras oficiales, pero las perspectivas de la definición eran de un conteo final voto a voto.

Dos encuestas a boca de urna habían mostrado ganador al liberal centro derechista Kuczynski y una a la derechista Fujimori, en todos los casos también en empate técnico.

En esos sondeos, Kuczynski se imponía 50,4 a 49,6 por ciento según Ipsos y 51,2 a 48,8 por ciento según GFK, y Fujimori ganaba 51,1 a 48,9 por ciento según CPI.

Fujimori y Kuczynski ya se mostraban en situación de empate técnico en los dos últimos simulacros de votación conocidos en los dos días previos a la elección: 50,3 a 49,7 a favor de la ex legisladora según GFK (que en el boca de urna registró ganador a su adversario) y 50,4 a 49,6 por ciento a favor del ex ministro según Ipsos.

Los peruanos votaron con normalidad para elegir al sucesor del presidente Ollanta Humala, sin incidentes significativos.

Apenas se registraron demoras en la apertura de varios centros de votación por la ausencia de las autoridades de mesa designadas y la reticencia de electores a hacerse cargo de esa función, así como la detención de un puñado de personas por llevar material de propaganda a colegios o violar la prohibición de vender bebidas alcohólicas durante la jornada.

Fujimori y Kuczynski emitieron sus votos alrededor de las 11 en escuelas de los barrios limeños Surco y San Isidro, respectivamente, y se retiraron a sus domicilios sin hacer declaraciones.

En cambio, lo habían hecho más temprano, durante los desayunos públicos con acceso de periodistas que los candidatos realizan tradicionalmente en cada jornada electoral.

Tanto en esa ocasión como en el momento de votar, fue evidente el contraste entre el estado emocional de cada uno de ellos: sonriente, expansivo y optimista Kuczynski, y moderada y con un perfil más bajo Fujimori.

De hecho, mientras el ex ministro celebró su desayuno en una calle del barrio La Victoria, donde confraternizó y hasta bailó con cientos de simpatizantes, Fujimori hizo el suyo dentro de un restaurante, rodeada únicamente por familiares y algunos colaboradores.

Sin embargo, poco después de que se divulgaran los sondeos a boca de urna, Fujimori salió a un balcón del hotel donde montó su comando de campaña y saludó muy entusiasmada a sus seguidores.

En tanto, Kuczynski permanecía en su casa –ya había avisado que sólo por la noche iría a la sede de su partido– y también se asomó a un balcón, donde ensayó unos pasos de baile y saludó a los simpatizantes, mientras lo acompañaban su esposa y sus compañeros de fórmula, Martín Vizcarra y Mercedes Aráoz.

Estaban habilitados para votar cerca de 23 millones de peruanos, de los cuales casi 885.000 estaban empadronados en 78 países extranjeros.

Kuczynski creció al final

Hasta hace siete días, Keiko era la gran favorita, pero con el paso de los días su primacía comenzó a descender en los sondeos. Así, la última semana fue aciaga para la candidata, de 41 años, en su segundo intento de ocupar la silla presidencial a partir del 28 de julio próximo, tras perder con el presidente saliente Ollanta Humala en 2011.

Pese a conquistar la mayoría absoluta en el Congreso en la primera vuelta electoral del 10 de abril, Keiko Fujimori sigue suscitando el frontal rechazo de la mitad de los peruanos, que la identifican con la corrupción y las violaciones de los derechos humanos del gobierno de su padre, quien purga una condena de 25 años de cárcel.

Manifestaciones anti Keiko, denuncias de lavado de dinero que salpicaron a algunos de sus colaboradores y las acusaciones de narcotráfico contra 11 congresistas de su partido frenaron las últimas semanas la tendencia creciente de la candidata.

A ello se suma que la mayor parte de los aspirantes que quedaron excluidos en la primera vuelta le han dado su voto a Kuczynski, incluida la popular líder de izquierda Verónika Mendoza.

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