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Perros envenenados en Alberdi: una vecina aportó más datos

La fiscal que investiga la causa, Mariela Oliva, sumó nuevas pruebas. Fueron entre cinco y siete los canes que murieron.


La fiscal que investiga los casos de perros envenenados en zona norte, Mariela Oliva, sumó nuevas pruebas al caso. Una vecina del barrio de Alberdi –con identidad reservada– aportó más información a Fiscalía. El caso cuya información brindó El Ciudadano la semana pasada reunió testimonios de vecinos que denunciaron una seguidilla de perros envenenados en la zona de Washington y bulevar Rondeau.

Desde Fiscalía informaron que este lunes por la mañana recibieron testimonio de una vecina del barrio que aportó nuevos datos a la investigación que se inició de oficio. La identidad de la denunciante fue preservada.

Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) entrecruzaron datos y se contactaron con los médicos veterinarios que atendieron a los animales para que aporten las historias clínicas. Aún se desconoce la cantidad exacta de mascotas que murieron: son entre cinco y siete.

La fiscal ya envió al Instituto Médico Legal (IML) muestras extraídas de los animales para realizar los exámenes médicos correspondientes para determinar el tipo de veneno empleado para la matanza. También están relevando las imágenes tomadas por las cámaras de la zona.

En el caso de que se dé con el o los responsables de la matanza de animales, según la ley 14.346 en la que se determina como delito los “malos tratos y actos de crueldad a los animales”, será reprimido con prisión de quince días a un año. La pena es excarcelable.

El que pueda aportar datos puede llamar al 4721898/99 o dirigirse a Montevideo 1968. También en los Centros territoriales de denuncia, que en zona norte funciona en bulevar Rondeau 767.

El principio del fin

La muerte de los canes fue la misma: rápida, precedida por convulsiones, vómitos y espuma en la boca. Todavía no se pudo precisar la sustancia letal y para eso aguardan los resultados del examen toxicológico: la red de salud municipal debe enviar las muestras a un laboratorio contratado especialmente porque no cuentan con ese recurso.

El primer caso conocido fue en la puerta del supermercado Dar, de Rondeau al 1200. Un hombre dejó a su mascota atada en el estacionamiento y cuando salió la encontró temblando y con espuma en la boca.

Desde una veterinaria de la zona, ubicada en Rondeau al 1200 (Mascotas del Oeste), confirmaron que atendieron a seis perros envenenados. Y descartaron la hipótesis de que los canes hayan ingerido veneno para ratas, porque sus efectos en los caninos no son tan letales como los observados, que se corresponden con sustancias como el cianuro o la estricnina.

El veneno, un misterio

Las versiones fueron varias. Una apuntó a veneno para ratas colocado por vecinos cerca de un galpón infectado de roedores de Warnes y Washington. Los veterinarios y el director del Imusa se encargaron de negarlo: en todos los casos, hubo convulsiones, espuma por la boca, vómitos y hasta diarrea con sangrado. Son indicios de un tóxico muy fuerte: sustancias organofluoradas como los pesticidas, cianuro o estricnina.

Circuló la foto de trozos de carne con un polvo blanco, y hasta imágenes del supuesto envenenador montando una moto.

Noche & Paloma

“Estaba en mi casa, yo vivo en Agrelo y Uriarte. Mi perrito tenía 5 años. Lo trajimos del campo, de Villa Amelia, y lo acostumbramos a la casa. Jugaba con mi otra perra y era normal que se escaparan un rato todos los días. Siempre volvían con algún hueso o algo que encontraban afuera. El miércoles pasado, la más chiquita regresó sola. Y cerca de las tres de la tarde, me tocó timbre una vecina para avisarme que mi perro estaba en la vereda, convulsionando, con los mismos síntomas que se vieron en los otros casos”. El relato es de Sofía, la dueña de Noche.

Otro de los casos pero que no pasó a mayores y logró salvarse fue el de la perra Paloma. Su dueño, Domingo, la sacó alrededor de las 17 a la calle, vio cómo se acercaba a un árbol y comía algo para, enseguida, empezar con las convulsiones.

El perro fue llevado a la veterinaria de Rondeau al 1200, Mascotas del Oeste, donde lograron salvarle la vida, sin embargo habría estado expuesta al mismo veneno.

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