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mafia farmacéutica

Perpetua para los dos sicarios de los empresarios Iborra

Los condenaron por matar a un policía, balear a un abogado y amenazar a un médico y a una farmacéutica


Dos hombres fueron condenados a prisión perpetua por las amenazas coactivas a un médico y por el asesinato del custodio Carlos Dolce en la puerta del consultorio ubicado en 3 de Febrero al 1000, en febrero de 2013. A su vez, uno de ellos fue encontrado responsable del atentado contra el abogado Alberto Tortajada, en septiembre de 2012. La decisión fue tomada por un tribunal oral pluripersonal, que estuvo a cargo del juicio oral que se inició a principio de mes y tuvo sentado en el banquillo a la mano ejecutora de dos empresarios farmacéuticos, padre e hijo, que eligieron el camino de la violencia para imponer sus intereses en el mercado farmacológico.

Por unanimidad el tribunal compuesto por los jueces de Edgardo Fertitta, María Isabel Mas Varela y Marisol Usandizaga resolvió condenar a Pablo Peralta y Matías Núñez a la pena de prisión perpetua por los delitos de homicidio triplemente calificado por alevosía, por ser la víctima miembro de una fuerza policial y porque se cometió para ocultar otro delito. También por robo calificado, amenazas calificadas contra el médico y empresario farmacéutico Omar Ulloa, abuso de armas y portación de arma de guerra sin la debida autorización.

A su vez, se condenó a Peralta, de 37 años por la tentativa de homicidio calificado por alevosía agravado por el uso de armas en perjuicio del abogado Alberto Tortajada y portación de arma de guerra. La sentencia se adecuó al pedido de la fiscal Nora Marull, que fue acompañada en el debate por su par Marcelo Vienna.

José Antonio y Juan Pablo Iborra eran padre e hijo; el primero falleció cumpliendo un arresto domiciliario. El dúo explotaba 4 farmacias en la ciudad y, ante cualquier circunstancia que les generara o le diera la impresión de un perjuicio a sus intereses, los hombres actuaban. Hay 7 causas penales en el viejo sistema escrito que los tienen como protagonistas, algunas de ellas ejecutadas por mano de obra contratada. Aunque los casos que implicaron hechos de sangre se ventilaron en forma oral. Iborra hijo logró un acuerdo abreviado que lo dejó fuera del debate oral. Logró un convenio donde reconoció responsabilidad en los hechos delictivos endilgados a cambio de una pena de 6 años y 8 meses, a cumplir bajo la modalidad de arresto domiciliario.

 

Los hechos

El abogado Alberto Tortajada, entonces de 72 años, era representante de la farmacéutica Celia Lingua, al frente de una de las farmacias de los Iborra, pero una deuda impositiva encendió la señal en la mujer, que terminó consultando a Tortajada. Una llamada del profesional fue suficiente para que la mujer fuera amenazada y el 7 de septiembre de 2012, el abogado fue baleado en el hall del edificio donde se encuentra su estudio jurídico. Las pruebas ventiladas en el juicio apuntaron contra Pablo Peralta como el autor de los disparos y finalmente los jueces lo hallaron responsable del hecho.

El enero de 2013 la casa de Omar Ulloa fue tiroteada. Este hombre estaba a punto de abrir una farmacia en San Lorenzo y Maipú. En ese momento no se tomó el hecho como una amenaza certera. Pero al mes siguiente, más precisamente el 5 de febrero de 2013, dos hombres se presentaron en su consultorio, ubicado en 3 de Febrero al 1000, lo amenazaron, golpearon y se llevaron sus celulares, no sin antes aclararle que no abriera la farmacia.

Al salir del lugar se toparon con Carlos Dolce, un policía de 34 años que custodiaba la cuadra. Al darle la voz de alto uno de ellos se arrodilló pero el otro sacó un arma y lo asesinó a sangre fría, mientras el primero se incorporaba para apuñalarlo. Intentaron huir, pero tras una persecución Pablo Peralta y Matías Núñez, entonces de 26 años fueron detenidos.

Ayer los jueces, dieron a conocer la parte resolutiva de la sentencia, tras el juicio oral que inició a principios de mes. Los magistrados resolvieron condenarlos por unanimidad a la pena de prisión perpetua. Ahora las partes deberán esperar los fundamentos del fallo para determinar si apelarán o no la decisión.

 

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