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Cómo parar la olla

Pelota parada: los otros “efectos” de la cuarentena para los futbolistas

Los jugadores del ascenso y su complicación por el coronavirus: no juegan ni trabajan en sus otros “laburos” lejos del fútbol. Matías Giroldi y Lucas Bracco, de Central Córdoba, y Nazareno Bartomioli y Leandro Córdoba, de Argentino, cuentan como son sus días lejos de las canchas y entrenando en casa


El parate por el Coronavirus complica a los futbolistas que tampoco pueden trabajar fuera del fútbol. Fotos: Juanjo Cavalcante

Los días de cuarentena por el Coronavirus pasan y la pelota sigue sin rodar. Para algunos es algo menor, pero para otros significa mucho. Es que lejos de los lujos que tienen los jugadores de Europa o de Primera División, los futbolistas del ascenso, y más aún los de categorías menores, jugar es otra forma de conseguir plata para llevar a sus casas.

Por eso, hay algunos que hoy no pueden jugar ni trabajar por la cuarentena, algo que los complica muchísimo en el día a día, pero saben que como se dice “lo primero es la salud”. En este contexto, El Hincha charló con jugadores de Central Córdoba y Argentino para saber cómo viven estos momentos, la manera en que se entrenan y las dificultades laborales que les toca vivir por la pandemia.

Vale destacar que la Primera C es una categoría semiprofesional, donde no se perciben grandes cifras y por eso varios tienen la obligación de tener otro ingreso laboral. Mientras que en la D la situación es más compleja todavía: la divisional es amateur y se cobra por partido jugado o bien por estar entre los citados.

“Entrenamos con lo que tenemos. Yo en sí hago ejercicios específicos del puesto con las manos, movimientos de cintura y agarro una pelota pegándole contra la pared, muy tranquilo obviamente pero siempre tratando de movernos”, explica Matías Giroldi, arquero titular de Central Córdoba sobre lo deportivo, en tanto que con relación a lo laboral, el 1 azul trabaja en el taller mecánico con su papá Miguel y señala que “estamos cerrados como todos los negocios que no son de primera necesidad. Lo primordial es la salud y cuidarnos entre nosotros”.

Su compañero Lucas Bracco apostó a un proyecto y la cuarentena lo frenó. “Puse una librería con mi familia, pero con todo esto no la puedo abrir y eso nos complica mucho. No había pasado ni un mes de la apertura, pero bueno, vamos a ver cómo aguantamos esta etapa que perjudica a todos. Igual prefiero que los conocidos se queden en casa y después lo económico se verá”, contó.

“Por el momento el profe (Federico Fernández) manda las rutinas por Whatsapp y nos la rebuscamos para hacerlas con los elementos que tenemos en casa. Buscamos los más parecidos para poder cumplir”, marcó el volante del Matador.

Y en barrio Sarmiento, para los jugadores de Argentino la mano no es muy diferente a la de sus pares de Tablada. El delantero casildense Nazareno Bartomioli explicó así su situación: “En lo laboral tenemos dos panaderías allá, en las que está laburando mí papá nada más. Referido a lo futbolístico, tenemos una rutina que nos mandó el preparador físico (Julián Martínez) y me las estoy rebuscando como puedo, no tengo muchas cosas, apenas dos pavadas”.

Por su parte, Leandro Córdoba, experimentado defensor del Albo, marcó que “estamos parados, sin ir a entrenar y haciendo cada uno desde su casa lo que puede. Obviamente en nuestro caso al no tener un contrato profesional con el club, no tenemos un sueldo mensual y eso nos afecta también económicamente. Yo además del futbol, tengo mi trabajo en el cual vendo artículos de iluminación y había abierto un local hace unos meses y esta frenado, por lo que también me afecta. Por suerte tengo un techo y comida, de estar bien en casa y ser cuidadosos con todo lo que se está viviendo”.

El lateral tuvo un paso por Europa hace unos años y narró cómo es la situación que contaron sus conocidos: “Viví muchos tiempo en España y tengo contacto diario con gente de allá, grupos de amigos en Whatsapp y me cuentan lo complicado que está todo. Ellos no lo pudieron agarrar a tiempo y hoy no les para de crecer el número de muertos. Acá debemos insistir en las medidas de precaución, cumplir las órdenes que nos dieron y tener mucho cuidado, en mí caso yo me ocupo mucho de mis abuelos, pero ahora no los puedo ir a visitar”.

Todos coinciden que la pelota está en tercer o cuarto plano. A muchos eso lo afecta en lo económico, pero primero está la salud. Eso es más importante que cualquier partido o resultado.

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