Policiales

Mala previa de Noche Buena

Peleó con cuatro, uno de los cuales había intentado abusar de su hija, y lo mataron de un cuchillazo

Eduardo Luis Herrera, de 48 años, enfrentó en pelea despareja al agresor de la chica: lo había denunciado seis días antes y el hombre volvió con otros tres a la precaria vivienda para vengarse. Todos sufrieron heridas de arma blanca, incluso la menor. Uno de los atacantes quedó en estado reservado


Lima al 2700. Imagen de TV ilustrativa.

Eduardo Luis Herrera, de 48 años, estaba enojado por el intento de abuso que días antes había sufrido su hija por parte de un hombre que tras ingresar a la humilde vivienda que habita para robar intentó abusar de su hija. Entonces lo denunció. Pero no terminó ahí: el acusado volvió al mismo domicilio apenas habían transcurrido 15 minutos de este jueves de Noche Buena. Lo hizo junto a otros tres para amenazar de muerte a los moradores, hubo una pelea despareja en la que todos sufrieron heridas de arma blanca y el dueño de casa terminó asesinado con un corte letal en el pecho. Fue en un pasillo curvo del suroeste de Rosario por el que se accede a una hilera de precarias construcciones, a unos 500 metros del cruce de bulevar Avellaneda con 27 de Febrero.

El nuevo homicidio en Rosario ocurrió en calle Lima al 2700.

Los primeros datos de la investigación, a cargo del atareado fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos en turno Patricio Saldutti, indican que Herrera mantuvo una discusión que escaló a pelea con los cuatro hombres que irrumpieron en su casa. Los identificaron como Hugo S., de 56 años, Mario B., de 34, Ezequiel R., de 24, y Juan R., de 33.

La víctima recibió en el entuerto una herida de arma blanca que resultó fatal, pero a juzgar por los detalles del hecho, se defendió. Uno de sus rivales en la pelea debió ser trasladado al hospital de emergencias Heca con heridas profundas en pecho, abdomen, axila y brazo. Quedó internado con pronóstico reservado. Es el mayor del cuarteto, Hugo Daniel S.

Los otros tres que se enfrentaron con Herrera fueron detenidos en un domicilio cercano poco después de la reyerta, de la que se informó a la Policía mediante un llamado al 911. Todos mostraban heridas cortantes, pero en sus casos de carácter superficial. La hija del asesinado, de apenas 16 años, también resultó con cortes leves de cuchillo.

El fiscal Saldutti dio la intervención de rigor al Gabinete Criminalístico para el relevamiento de la escena del hecho y a la División de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para la investigación en campo.

La audiencia imputativa de tres de los detenidos está prevista para este sábado, y se esperará la evolución médica del cuarto interviniente en la pelea para cumplir con el mismo paso.

Una agresión y venganza por la denuncia

El episodio letal de este jueves reconoce como antecedente otro ocurrido seis días antes, el 18 de diciembre. La reconstrucción de la saga indica que, ese día, Mario Raúl B., de 33 años, rompió un vidrio de la casa de Herrera y una vez dentro de la vivienda a la que ingresó para robar, intentó abusar de su hija. No pudo hacerlo y escapó luego de manosearla, pero quedó con la espina porque el padre de la chica lo denunció en la comisaría 19.

Mario Raúl B. volvió entonces al domicilio de Lima para vengarse, y lo hizo con la compañía de otros tres, todos con cuchillos. De la misma manera los enfrentó Herrera, que se llevó la peor parte de una saga escabrosa.

 

Comentarios