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Patovicas se plantan para pedir que se cumpla la ley

Denuncian que no se aplica una ordenanza que regula la contratación del personal en los boliches.

Los patovicas se reunieron con Pedrana para ver cómo se implementa la ordenanza.

“La ordenanza está vigente desde agosto del año pasado pero no se cumple”, explicó Enzo Navas, secretario general del Sindicato Agentes de Control de Admisión y Prevención, quien ayer se reunió con el subsecretario de Gobierno municipal, Miguel Pedrana, “para ver cómo se implementa la ley”. Quedaron en volver a verse el próximo lunes.

La ordenanza 8522 tiene por objeto la regulación del personal que realiza tareas de control de admisión y permanencia en los locales comprendidos de espectáculos públicos. La agrupación que reúne a los “mal llamados patovicas, porque somos trabajadores y queremos profesionalizarnos”, destacó Navas, cuenta con más de dos mil agentes y tiene personería jurídica desde agosto de 2008.

El secretario general señaló que el planteo que se realizó ante Pedrana fue “para exigir que se cumpla la ordenanza 8522 que sancionó el Concejo. La ordenanza dice que los boliches deben contar con Agentes de Control de Admisión y Prevención, dos cada 80 clientes, que el 20 por ciento del personal debe ser mujeres y, obviamente, trabajando en blanco. Queremos que se aplique lo que está en vigencia”, agregó.

Desde la Municipalidad hubo un compromiso de actuar para que se cumpla con la ordenanza y por ello volverán a reunirse el lunes. A esa mesa se sumará el director de Inspección Pública “porque para que se cumpla tienen que participar todos los sectores involucrados, la ordenanza está pero creen que es engorroso llevarla a la práctica”, señaló Navas.

Desde el sindicato que agrupa al personal de seguridad aseguran que es “necesario un padrón para tener la certeza de cuánta gente trabaja” en los boliches. “Lo que se pide no es nada alocado, exigimos que se respeten la cantidad de compañeros que trabajan en los boliches, que se respeten los horarios y el 20 por ciento de mujeres. En realidad no se está respetando nada”, añadió.

Si bien no hay un censo de cuántos boliches funcionan en Rosario “porque todos los días habilitan uno, el personal que está trabajando en el control de prevención y admisión somos entre 2.000 y 2.200 en los centros de entretenimientos masivos, como se los denomina”, señaló Navas. Y siguió: “Nosotros trabajamos no sólo en confiterías bailables, sino en cabarets, nigths clubs, en todo evento público. Con el tema de la inseguridad que hay se incorpora gente hasta en los Maxiquioscos; por eso también pedimos por lo que dice claramente la ordenanza, que no puede haber como personal de seguridad policías, gendarmes o militares dentro de un boliche”.

“Cuando hablamos de dos personas cada 80 clientes es porque es más o menos la cantidad de gente que podemos controlar con la visión; ahora, si en un boliche hay dos mil personas y sólo somos diez para controlar… es una locura, no se puede. Cuanto más personal haya para controlar menos posibilidad de desmanes habrá. Cuando pedimos 20 por ciento de personal femenino es para que también sean ellas las que reciban a los mujeres que hacen la cola para el ingreso”, explicó.

Otra de las preocupaciones que planteó Navas es el tema de los horarios: “La  mayoría no respeta el cierre. Antes había diez boliches grandes y era más controlable, estaba Space, la Villa, Contrabando o Damasco; ahora hay un montón de lugares donde los chicos se juntan a hacer la previa y llegan al boliche a las dos de la mañana, muchas veces con ganas de ingresar de prepo y es ahí donde se generan los inconvenientes, con chicos que no saben tomar y están en mal estado. Hay boliches que han impuesto el famoso «free» que vence a las tres de la mañana… ¿y qué estuvieron haciendo entre las 22 y las 3 de la mañana si no tomando? La previa los enloquece”.

La Municipalidad, desde hace cinco años, dicta cursos a los agentes de prevención con contenidos sobre salud, conocimientos en derechos humanos y en temas judiciales. También en defensa personal. “El que no haga el curso no podrá trabajar. Éste es un trabajo y tenemos que profesionalizarlo, ninguno está preparado para golpear a nadie sino para controlar que la gente ingrese como corresponde y no que llegue alcoholizada, eso es trabajar en prevención”, aclaró.

La noche es otra

Navas recordó que hace 25 años trabaja en la noche rosarina y que han cambiado los modos y las formas: “Ha cambiado mucho la actitud de la gente, hay mucha falta de respeto. Todos los fines de semanas hay roces con algún mal educado o desubicado. Para la cantidad de gente que se mueve por fin de semana, entre 250 mil y 300 personas, los problemas son mínimos. El tema futbolero entre Central y Newell’s está a flor de piel y siempre comienzan disputas por eso, para que no ocurran desbordes”.

Junto a Navas participaron del encuentro de ayer en la Municipalidad Gualdemar Vidal, secretario adjunto, Guillermo Schiavo, secretario de organización, el abogado Mario González Toralbo y la tesorera Silvia Alarcón.

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