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Patota mató a golpes a adolescente y le robó la bicicleta

Luciano tenía 16 años. El sábado salió en bici de su casa de barrio Ludueña y en un momento de su viaje lo atacaron a golpes y quedó tirado en una zanja. Un día después falleció en el Heca


Foto: @templario15

Luciano Nicolás Martínez tenía 16 años. El sábado por la madrugada salió en bicicleta de su casa de barrio Ludueña y en un momento de su viaje una patota lo atacó a golpes y lo dejó tirado en una zanja. Un día después, el domingo, falleció en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, previo diagnóstico de muerte cerebral. Entre tanto dolor, sus familiares no encuentran motivos para explicar su muerte.

Según fuentes policiales, un patrullero del Comando llegó el sábado por la mañana a la intersección de Pasaje Pitágoras y México; allí los uniformados encontraron a Luciano inconsciente, tirado en una zanja y con la cara ensangrentada. Sólo estaba vestido con un pantalón jean y no tenía pertenencias. Los médicos del Sies constataron que tenía golpes fuertes en la cabeza. De inmediato lo llevaron al Heca, donde quedó internado en terapia intensiva. Horas después, ante el diagnóstico irreversible, el chico fue desconectado.

Su familia encuentra explicaciones. La hipótesis que sostienen es que Luciano fue víctima del robo de su bicicleta, pero no entienden la violencia de los agresores. Es que Luciano apareció con el cráneo hundido y sólo vistiendo un pantalón vaquero.

“Lo único que sabemos es que lo encontraron tirado en una zanja todo lastimado. Él salió en bici y no la encuentran, lo que se suponemos es que lo intentaron robar. Una patota lo golpeó mal”, dijo a Canal 3 Carina, abuela del chico, a la salida del Heca.

Y suplicó que el hecho se investigue a fondo: “Lo único que queremos saber es qué le pasó, quiénes fueron los que le hicieron eso. Porque era una criatura. Queremos que la Policía se mueva, no que esto duerma en un cajón y que se olviden de que este chico existió. No era un mal chico. No era un atorrante de la calle”.

Luciano vivía en la casa de su novia, de 14 años, desde hace unos cinco meses. De acuerdo con la Policía, la chica explicó que Luciano salió el sábado alrededor de la 5 montado en su bici pero nunca volvió. Horas después un llamado al 911 dio cuenta de una persona inconsciente en México al 200 bis, a unas diez cuadras de su vivienda en Tupac Amaru y Barra.

Cuando la Policía contactó a la adolescente, éste la avisó a la familia de su novio. El domingo por la noche la vigilia en el Heca terminó con la peor noticia.

“Le hundieron el cráneo, ya no tiene posibilidad de salvarse”, dijo el padre de Martínez.

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