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Para meter presión

Hugo Barrientos volverá al equipo tras la sanción en reemplazo de Franco Dolci, de floja labor ante Arsenal.

Un tropezón no es caída, aunque ahora la historia ya no dependa de sí mismo. Newell’s visita esta tarde a Gimnasia en La Plata, desde las 19.10 y con arbitraje de Carlos Maglio. Aunque el partido del Rojinegro no durará 90 minutos sino 180, ya que una vez consumado el choque en el Bosque, todos los leprosos estarán a la expectativa de lo que suceda luego entre Banfield y Tigre. Y durante ese encuentro habrá rezos y miles de promesas a la espera de que el Taladro vuelva a tropezar, tal cual lo hizo frente a Racing hace sólo dos fechas atrás.

Escopeta Boghossian, la gran carta de triunfo del conjunto de Sensini | Archivo: Masuelli
Para este compromiso, Roberto Sensini sólo confirmó una variante: Hugo Barrientos regresará al equipo titular en reemplazo de Franco Dolci, de flojísima tarea ante Arsenal. Igualmente, el resto del equipo no fue confirmado ya que Lucas Bernardi y Alexis Machuca no pudieron entrenar con normalidad en estos días, aunque desde el cuerpo médico aseguraron que serían de la partida ante el Lobo.

Hasta el momento, mantener la punta en soledad ha significado una presión tanto para Newell’s como para Banfield. Y de ese antecedente se sostiene todo Newell’s. De todas maneras, primero deberá hacer lo suyo en La Plata para obligar al Taladro a sentir el peso de tener que ganarle a Tigre.

El análisis previo que hicieron desde el cuerpo técnico rojinegro encuentra a Gimnasia necesitado de una victoria, ya que ganó uno de los diez últimos encuentros, lleva tres derrotas consecutivas y hoy se encuentra en Promoción. Eso obligará al Lobo a salir decidido a sumar de a tres, algo que en Newell’s vieron de sumo agrado porque se evitará padecer el trámite amarrete que Arsenal planteó el último fin de semana.

Sin embargo, de nada servirá que Gimnasia plantee un partido de igual a igual si la Lepra no se olvida del último traspié, recupera el ánimo y, por ende, también el nivel de juego. También sería oportuno que se reencuentre con la convicción de fechas pasadas y con el oportunismo que ostentó durante buena parte del torneo. Son atributos imprescindibles para seguir soñando con la vuelta.

Lo ideal es ganar y esperar

Para Newell’s, lo ideal es ganar y esperar. Si la Lepra vence al tripero, llegará a la última jornada del Apertura con chances de alzarse con el título cualquiera sea el resultado que esta noche consiga Banfield ante Tigre. En cambio, si pierde o empata deberá esperanzarse para que el Taladro no consiga un triunfo en su estadio, ya que de esa manera estaría coronándose como nuevo campeón del fútbol argentino.

Banfield ostenta la primera posición con 38 unidades, seguido por Newell’s con 36. Por eso, una victoria rojinegra implicaría llegar al partido con San Lorenzo con chances de ser campeón. Claro está, Newell’s necesita imperiosamente que Banfield pierda puntos, ya sea hoy frente a Tigre o en la última jornada ante Boca en La Bombonera para poder coronarse en la fecha final.

Si Newell’s gana los dos partidos que faltan alcanzaría las 42 unidades y obligaría al Taladro a ganar los dos para mantener la diferencia y festejar. En cambio, si Banfield gana uno y empata el otro, también llegaría a los 42 puntos y habría una final. Y si gana uno y pierde el otro, el campeón sería Newell’s.

En contrapartida, un empate o una caída frente al Lobo sólo dejarían al Rojinegro con alguna posibilidad si Banfield no vence a Tigre. De hecho, si Newell’s empata o pierde en La Plata y Banfield gana en el Florencio Sola, el equipo de Julio Falcioni ganaría su primer campeonato.

Pero si no hay victorias de ninguno de los dos, todo se dirimiría en la última fecha. Si Newell’s empata con Gimnasia, tendría que vencer sí o sí a San Lorenzo y esperar que Banfield no gane: dos repartos del Taladro significarían una final y si sólo saca un punto habría festejo leproso.

En tanto, si la Lepra pierde, tendría que ganarle al Ciclón y esperar que Banfield sólo sume una unidad en dos encuentros para forzar un partido decisivo. Sólo dos derrotas del Taladro, algo improbable, permitirían que Newell’s sume una nueva estrella. Lógicamente, dos derrotas rojinegras sepultarían todo tipo de posibilidades e implicarían la coronación banfileña.

Mientras las matemáticas alcancen, el hincha leproso seguirá soñando. Todo es cuestión de esperar. Y si es con una victoria en La Plata en el bolsillo, muchísimo mejor.

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