Espectáculos

Para conocer a las musas del rock

Los periodistas Agustina Larrea y Tomás Balmaceda publicaron el libro de Penguin Random House, "Quién es la chica", donde investigan las musas que inspiraron las canciones del rock nacional, que marcaron a varias generaciones.


Las mujeres que marcaron las canciones del rock del país. Chicas que inspiraron las poesías de nuestros músicos. Zoca, Fabiana, Cecilia, Hilda, Celeste, María Rosa y Gabriela, son las más conocidas; pero también están Alicia, Cristina, Norma y Ludovica. Estas mujeres son las musas del rock nacional que da cuenta el libro “Quien es la chica” que escribieron los periodistas Agustina Larrea y Tomás Balmaceda, después de realizar entrevistas a algunos músicos y de rastrear datos por archivos de revistas, diarios, programas de radio y de televisión.

“Las chicas son la llave del mecanismo que activa el deseo”, dijo alguna vez Fito Páez,  y la investigación de estos periodistas fue detrás de las musas, las que dieron origen a buena parte de las mejores composiciones: la Flaca de Calamaro, la Cris del blues del Flaco, la vieja de Pappo, la melancólica Mirta y hasta una mujer que resulta Brillante sobre el Mic, que según da cuenta el libro, no fue compuesto para la actriz que era su musa inspiradora en ese momento de composiciones de Fito Páez.

 

“A veces las canciones cuentan historias, y nosotros en el libro sobre las musas del rock nacional intentamos contar esas historias”,  cuenta a El Ciudadano el periodista Tomás Balmaceda. “Esto nos pasó con varias canciones de Fito que suponían que «El amor después del amor» era un disco inspirado en Cecilia Roth y cuando lo entrevistamos, charlamos con él casi tres horas y media sobre todas sus canciones. Allí nos contó que cuando compuso Brillante sobre el mic él estaba sentado al piano mientras Cecilia estaba a su lado en la cama y lo que se le viene a la cabeza es Fabiana Cantilo. Fito cuenta que cada vez que la canta se la imagina a ella, y es Fabi la que deja de actuar, no como actriz sino al frente del micrófono, en un escenario para poder amarlo”, agrega.

 

—Fito tiene muchas chicas que fueron inspiradoras para sus canciones y algunas son de Rosario, claro, como la Mary que no podía zafarse en “Canción de amor mientras tanto”, pero además aparecen otros rosarinos en el libro.

—Bueno no tengo que explicarlo para ustedes, pero Rosario es una cantera milagrosa. En el libro, por ejemplo, aparece la historia de una canción que Lalo de los Santos le escribe a Silvina Garré cuando ella estaba viviendo en Estados Unidos, según nos contó la cantante, Lalo le mandó por correo un tema que compuso pensando en ella que es “Aquella niña en soledad” (Canciones rosarinas, 1996), que para Silvina es un tema importante porque es la descripción de ella misma que le hace un amigo.

Queda claro que las chicas están dando vueltas en todo el rock nacional, lo que nos sorprendió cuando investigamos el tema es que incluso aquellos íconos del rock pesado como Pappo, por dar un ejemplo, que siempre hablaba de bujías y de autos, tiene en sus composiciones un costado muy romántico. Hay gente como Fito donde uno puedo hacer una biografía y tomar sus discos y unir esas relaciones con flechas. Lo que queda claro en sus canciones es que él termina bien con todas sus mujeres, a todas les ha escrito algo, esas musas se cruzan como en el tema que le compuso a Dolores Fonzi, que es “Que bello abril” que graba a dúo con Luis Alberto Spinetta, que es de la última etapa de su relación con Cecilia Roth. Tanto Agustina como yo, somos periodistas desde hace muchos años y siempre nos interesó la idea de inspiración en la composición de la música y nos pareció casi mágico poder mezclar las letras con los acordes y que el resultado fuese un hit que es parte de nuestras vidas.

—Escuchando las poesías de las canciones uno puede descubrir las musas detrás de Charly, Fito y hasta de Spinetta. ¿Otros autores son más herméticos sobre sus inspiraciones, como Luca Prodan o el Indio Solari?

—Si, en el caso de Luca hay temas que tienen que ver con mujeres como el que compuso pensando en Virna Lisi (TV caliente). Pudimos llegar a una historia que nos sorprendió, que es que cuando se hace conocida la canción, el hermano de Luca, Andrea Prodan, que es un actor importante en Italia, consigue hablar con Virna en Roma, le entrega la canción y ella le manda a Luca una foto autografiada, pero lamentablemente cuando Andrea decide viajar a Buenos Aires se produce la muerte de Luca y la foto nunca llegó a sus manos. Y en el tumulto de caos del mundo de Sumo también encontramos a La Rubia Tarada, y como sucedió con Spinetta y Ana no duerme, Luca decía que no era una canción para nadie en especial, que era más un estereotipo porteño,  pero él tuvo una novia que se presenta aún hoy como la musa de la canción.

—Recuerdo que cuando Sumo actuó por segunda vez en Rosario, en la zona del bajo, Luca perseguía a una chica rubia mientras cantaba la canción.

—Era el estereotipo del momento, pero Pettinato nos contó, ya fuera del libro,  que Luca le había dicho que la canción nació de una relación con una chica rubia. Y en esa situación nos sigue pasando con las canciones, que por ejemplo conocimos a una mujer que dice ser la Ana de Ana no duerme de Spinetta, a pesar de que tanto el Flaco como Emilio Del Guercio dan opciones distintas, o bien la hermana de Luis o una Ana de origen desconocido.

—En el libro se cruzan los personajes y las musas. Hay un par de figuras que cambian de parejas y las inspiraciones se modifican con esas nuevas parejas, como cuentan en el libro sobre la relación entre Charly García y María Rosa Yorio, quien  después tiene una relación con Nito Mestre, podemos decir que las musas van rotando de acuerdo a las mismas relaciones, pero en un mismo grupo.

—Si claro, y hay una categoría que quedó un poco olvidada como es el de las grupies (chicas que salían de gira con los músicos como parejas ocasionales), que fueron tapadas por las botineras. Y hay chicas que se enamoran de músicos,  como por ejemplo Celeste Cid que inspiró canciones de distintas parejas como Joaquín Levinton, Charly García, Fito Páez y Emmanuel Horvilleur que es el papá de su hijo. O la pareja de Gustavo Ceratti con una ex de Charly Alberti, no olvidemos que el libro releva 200 canciones y nosotros tratamos de no ser solemnes, dentro de lo posible.

—Seguramente hay gente que se debe prestar menos que otras al momento de brindar testimonios porque son bastante reservados sobre su vida privada, algo que fue una característica del género en décadas anteriores. ¿Cómo fue que llegaron a contar los casos de Litto Nebbia?

—La metodología que usamos fue tratar de hablar con los músicos, cosa que a veces no se logra como en el caso de Iván Noble o Ale Sergi que se negaron porque creen que no hay que explicar las canciones. Nos pasó también con Andrés Calamaro a quien estuvimos apunto de entrevistar en Carlos Paz y no se dio porque finalmente se negó argumentando que no creía que había musas en sus canciones, algo que su círculo interno admite que algunas canciones suyas están inspiradas en mujeres. Con Fito charlamos y con Nebbia también. Litto es súper amable y nos pidió cierta reserva a raíz de malas experiencias de la época de la película Tango Feroz, donde se ve en las notas de archivo que Nebbia trató de apartarse de la polémica sobre la autoría de “La Balsa”. Así que aceptó la entrevista por mail y pidió que seamos cuidados con la transcripción. A nosotros nos interesaba mucho su testimonio porque es una palabra mayor, y tenemos sus historias de algunas canciones.

—El mundillo del rock fue siempre prejuicioso de este tipo de investigaciones, me parece…

—Si claro, nosotros dejamos en claro que no nos metemos en la vida privada de la gente. Pero creemos que es una parte importante de la cultura con mayúsculas y las chicas que inspiraron esas canciones tienen que contarse.

—En el libro analizan 200 canciones, y si bien aparecen algunas mujeres como María Rosa Yorio, Fabiana Cantilo, Hilda Lizarazu, María José Cantilo y Gabriela, muchas figuran como musas y no como compositoras. Es llamativa la ausencia de testimonios femeninos.

—Bueno, Argentina tiene un rock muy machista, digamos que todas ellas son más intérpretes que compositoras. Pensamos en Celeste Carballo, pero ella reconoce que el único tema con una inspiración fue “Me siento cada día más loca” y está inspirado en ella misma. Hablamos también con Hilda Lizarazu, que escribe junto a Tito Losavio, por ejemplo en “Sola en los Bares” habla sobre una chica travesti o sobre alguien que se transforma, y por nos contó que su propia hermana pensó que estaba dedicado a ella, y en realidad no había una musa. Había otro de Man Ray que se llamaba “Alicia de Morón”, y mientras Tito Losavio nos contó que se trataba de una fanática de la banda que los seguía en todos los shows, Hilda expresó que la canción la escribió ella sobre una chica inventada.  Lo mismo nos pasó con “Vení Raquel”, cuando Cucho (Decadentes) nos dijo que era una chica brasilera que encararon en una Barra de una playa y cuando hablamos con Jorge Serrano no compartía esa idea sino que decía que Raquel no existía y que sólo era un nombre dos sílabas que servía para la frase. Estas dos contradicciones dejan en claro que las canciones tienen vida propia.

—Seguramente después de cerrado el material del libro deben haber sumado más testimonios sobre las musas.

—Bueno si,  hablamos con el Pájaro y nos dijo que la única canción con una musa de Vilma Palma es Auto Rojo, que es un amor y que si bien aparece el nombre de pila, quiso preservar el apellido. Y nos contó que a él le pasa lo mismo que a Rata Blanca a quienes les preguntan sobre la “Mujer amante”, y ellos aclaran que es una mujer en general y nadie en particular, aunque a veces les digan a todas que son la mujer amante, así como Luca perseguía a una Rubia tarada, no es más que una estrategia de seducción.

—Dentro del ambiente del rock se cuenta que Pappo relación muy fuerte con su mamá, que le servía la merienda cuando él estaba con sus autos en el garage de la casa familiar, lo que hacía suponer que la mamá de El Carpo era la musa de “Mi Vieja”, ¿pero no fue así?

Mi vieja fue un segmento para “Tato de América”, el programa que tenía Tato Bores en Canal 13, y donde la vieja en cuestión era Norma Plá, una militante de los jubilados que en una ocasión se cruzó en cámara con el Ministro de Economía Domingo Cavallo y éste terminó llorando, en una imagen que recorrió los noticieros. La canción “Mi vieja” es de Sebastián Borensztein con otros autores, uno de ellos es hoy compositor de canciones de Violetta (por lo que la diva de las niñas comparte autor con Pappo). De hecho cuando sale el tema en el programa de Tato tiene tanto éxito que el lunes se empezó a escuchar en las radios, y cuando el músico está por editar “Blues local” la compañía discográfica le pide que lo incluya y Pappo se negaba porque no era  propio y desentonaba en material más personal, tanto le insistieron que pidió 10 mil dólares por sumarlo, cuando le dicen que si, él pide el doble y cuentan desde la discográfica  que  tuvieron que conseguir 20 mil dólares en un fin de semana para que grabara el tema. El disco fue el más vendido de su discografía, aunque a él no le gustaba. Lo que Pappo afirmaba era que la canción original para su mamá era “Sucio y desprolijo”, porque ella le reprochaba su apariencia, y le dedicó el tema a esa mujer que lo cuidaba incondicionalmente.

 

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