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Negocios oscuros

Panamá reactivó Guerra Fría

Por los “Papers”, el presidente Putin acusó al gobierno norteamericano de financiar las filtraciones para atacarlo. Desde la Casa Blanca admitieron apoyo de una de sus agencias, pero rechazaron que sea una campaña contra el jefe del Kremlin.


El escándalo por los documentos conocidos como Panama Papers tensó aún más la disputa diplomática entre Rusia y Estados Unidos. Ayer, el presidente ruso, Vladimir Putin, acusó al gobierno norteamericano de estar detrás de las filtraciones para “volver más dócil” a Moscú. Por su parte, la administración de Barack Obama rechazó la acusación, pero admitió que una de sus agencias de desarrollo, Usaid, financió a una de las instituciones que admitió ser parte de la investigación aduciendo apoyo al periodismo independiente.

Los documentos, 11 millones y medio en total, detallan actividades de un estudio de abogados panameño que creó miles de empresas offshore en las que aparecen vinculados políticos, deportistas y famosos empresarios de todo el mundo.

De acuerdo a los documentos, amigos y conocidos de Putin, en especial el violonchelista Serguei Rolduguin, crearon sociedades en Panamá para lavar hasta 2.000 millones de dólares con ayuda de empresas estatales rusas.

Durante un foro mediático en San Petersburgo, el líder ruso rechazó rotundamente haber incurrido en hechos de corrupción y destacó que él no aparece nombrado en los Panama Papers.

“Hay un amigo del presidente de Rusia que ha hecho algo. Seguramente esto tiene un elemento de corrupción. ¿Qué elemento de corrupción? Ninguno en absoluto”, aseguró. Y agregó: “Dieron un repaso a esas empresas opacas. Su humilde servidor no aparece allí. No hay nada de qué hablar ¿Y qué hicieron? Fabricaron un producto informativo. Encontraron a mis conocidos y amigos, es decir, escarbaron y le dieron forma”.

El mandatario ruso dijo que Estados Unidos estuvo detrás de las filtraciones de los Panama Papers, pero no mostró pruebas. “Detrás de esto están cargos públicos y los órganos oficiales del propio Estados Unidos; nos lo demostró Wikileaks”, dijo Putin, en alusión a un tuit emitido anteayer por la organización, en el que se lee: “El gobierno de Estados Unidos financió la noticia-ataque sobre Putin”.

Wikileaks también cuestionó la decisión de los investigadores de no publicar todos los documentos y, por otro lado, destacó que el gobierno estadounidense y el empresario George Soros financiaron a una de las instituciones involucradas.

Un día después de la filtración, Putín ya había expresado sus reservas sobre el hecho y había acusado a occidente de orquestar lo que calificó como “putinfobia”

El gobierno de Estados Unidos rechazó rápidamente las acusaciones de Putin, pero admitió que una de sus agencias de desarrollo financió a una de las instituciones que admitió de la investigación aduciendo apoyo al periodismo independiente.

En su conferencia de prensa diaria, el vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, informó que Usaid, la principal agencia que financia en el exterior del país proyectos de desarrollo, ayudó al Proyecto de Reportajes sobre Crimen Organizado y Corrupción, el programa del Comité para la Protección de Periodistas que colaboró en la investigación mundial desatada por millones de documentos financieros filtrados.

Este programa “recibió apoyo de varios donantes, incluido el gobierno estadounidense”, explicó Toner. Y defendió: “Estados Unidos no financia esto para ir contra ningún gobierno ni individuo en particular, sino para apoyar la conducción de periodismo de investigación independiente que pueda arrojar luz sobre la corrupción”.

Escándalo “histórico”

La por ahora incalculable onda expansiva del escándalo tuvo un capítulo importante en China, el país con la más extensa lista de ciudadanos titulares de empresas registradas en paraísos fiscales, donde ya son nueve los líderes cuyas familias se mencionan en las revelaciones, entre ellas la del legendario líder Mao Tsé Tung.

La familia de Mao aparece mencionada en las revelaciones, además de una extensa lista que incluye al actual presidente, Xi Jinping.

En España, en tanto, dos bisnietos del ex dictador Francisco Franco figuraban desde 2012 como directores de dos sociedades offshore en las Islas Vírgenes Británicas.

Francisco Franco Suelves y su hermano Juan José firmaron como directores de las empresas e incluso entregaron su pasaporte al estudio Mossack Fonseca.

Confesión de Cameron

El primer ministro británico, David Cameron, admitió ayer que tuvo participación en un fondo offshore creado por su padre, Ian Cameron, en Bahamas desde 1997 a 2010. Cameron lo reconoció apenas cinco días después de que el premier rechazara cualquier relación con la empresa offshore de su difunto padre que reveló los Panama Papers.

Explicó que fue titular de 5 mil títulos de Blairmore Investment Trust y reiteró que “no tienen nada que ocultar”. Según agregó, las transacciones estuvieron “siempre sujetas a todos los impuestos del Reino Unido”.

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