El Hincha

Pablo Favarel se consagró campeón del básquet de Venezuela con los Spartans de Caracas

El entrenador rosarino ganó la Superliga al superar a Gigantes en la final. Fue su primera experiencia como entrenador principal a nivel profesional tras una gran carrera como asistente


Otro nivel desbloqueado para Pablo Favarel en su ascendente carrera como entrenador de básquet. En su primera experiencia como técnico principal en un equipo profesional, el rosarino se coronó campeón de la Superliga de Venezuela con los Spartans de Caracas al doblegar en la final por 3 a 1 a Gigantes de Guayana. La burbuja de Isla Margarita fue un lujo y Favarel recordará ese paraíso como uno de los momentos cumbre de su camino. Uno que arrancó hace ya un tiempo.

Aquel muchacho con pinta de genio de las computadoras que comenzó a acompañar a Roberto Maya en Gimnasia se fue abriendo camino en el mundo gracias a su capacidad de trabajo, avidez de conocimientos, simpleza para comunicar conceptos e inteligencia para administrar liderazgos. Fue conociendo su rol, se convirtió en uno de los asistentes más reconocidos en la Liga Argentina y supo también amalgamar las experiencias con culturas diferentes y básquet de otras latitudes. Primero con Daniel Maffei, luego con Fernando Duró y con Nicolás Casalánguida, Favarel conoció los vaivenes de trabajar en selecciones y equipos, las necesidades y los tiempos que cada competencia exige.

Y hace un año decidió que era su momento para probar suerte solo. Era cuestión de animarse. Y si de animarse se trata, hace rato que Pablo decidió que seguiría su pasión por el básquet a como dé lugar.

La chance llegó en pandemia, en formato reducido y extraño, con compromisos de selección en el medio. Pero construyó un gran plantel, fue inteligente para usar los recursos y armar un equipo que se convirtió rápidamente en candidato. Luego su conjunto supo como llevar el peso de esa responsabilidad y tras ganar la fase regular, avanzó en dos series hasta llegar a la final ante Gigantes. Serie que ganó 3 a 1 tras el 78 a 68 del domingo.

El primer paso fue exitoso y es un logro maravilloso, pero incluso si así no hubiera sido, la carrera de Pablo Favarel en la dirección técnica merecía dar ese salto. Nivel desbloqueado.

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