El Hincha, Rosario Central

Copa Argentina

Otro mazazo: Central jugó mal en todas las líneas y se quedó afuera en los penales

Esta derrota ante Quilmes no debe pasarse por alto. Es para que el DT y los jugadores barajen y den de nuevo. Encontrar soluciones a corto plazo para salir rápidamente de este nuevo pozo ciego


Juan José García

La Copa Argentina es de esos torneos que te da la chance de avanzar a pesar de jugar muy mal. Y Central la tuvo en Córdoba, pero la desperdició. El Canalla tuvo una flojísima producción y sin embargo llevo la definición a penales.

Ahí Quilmes fue más preciso y recibió un merecido premio al derrotar al equipo de Carlos Tevez. Otro golpe al mentón para el Auriazul, que llegaba a este duelo groggy por la derrota en el torneo loca con Central Córdoba.

El Cervecero entendió lo que se jugaba en el estadio de Belgrano y aprovechó cada error del Canalla, que simplemente llegó a tener chance de ganar porque Quilmes le perdonó la vida en el tiempo reglamentario.

Tevez le dio rodaje a varios jugadores que habían sumado pocos minutos en el certamen local, pero ninguno lo aprovechó. Los errores que tuvo el Canalla durante el partido fueron propios de un equipo amateur, de esos que se arman entre amigos para jugar un torneo.

Quilmes desnudó cada falencia auriazul, principalmente en el primer tiempo, en el cual tuvo chances muy claras para irse al descanso por tres goles. Apenas fue uno y eso le dio algo de vida al Canalla.

Central fue cúmulo de errores que no están permitidos para jugadores de primera división. La defensa fue el punto más álgido. Martínez jugó a lo Martínez, Almada y Rodríguez se peleaban para ser el peor y Benítez demostró una vez más que no está físicamente apto para estar entre los titulares.

Las firmas siguen. Porque Marinelli hizo un mal partido, porque Tanlongo perdió pelotas increíbles cerca del área propia y porque no se explica que el paraguayo Ramírez haya llegado a Central.

Esto fue un duro golpe al corto ciclo de Tevez, que parecía haber encontrado el rumbo con el triunfo ante Newell’s, pero que en los dos últimos partidos se asemeja al de Somoza o el final de Kily González.

Con el marcador en contra, el Apache mandó a la cancha a los pibes. Así tuvieron su debut Cerrudo, Oviedo y Peralta, que si bien no desentonaron tampoco fueron solución para revertir la historia.

Esta derrota ante Quilmes no debe pasarse por alto. Es para que el DT y los jugadores barajen y den de nuevo. Encontrar soluciones a corto plazo para salir rápidamente de este nuevo pozo ciego.

Y eso que la gente, como siempre, dijo presente. Gastó su poca plata para acompañar al equipo, que le devolvió nada dentro de la cancha.

A la vuelta de la esquina está Tigre (el próximo lunes) por la Liga Profesional. Y ahí el Canalla tendrá que pisar fuerte en Victoria para recobrar confianza, sumar puntos y dejar atrás esta eliminación prematura de la Copa Argentina, un certamen que siempre lo tuvo como protagonista.

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