Ciudad, Edición Impresa

Otra vez, destrozan la escuela Serrano

Ladrones dañaron todas las puertas y hasta cortaron la conexión eléctrica.

Una vez más, y es la cuarta en menos de un mes y medio, fue literalmente saqueada la Escuela Nº 756 José M. Serrano,  ubicada en Caña de Ámbar 1635, en el barrio Las Flores, en el extremo sur de la ciudad. La escuela, que más de uno conoce como “la escuela de Lepratti”, porque allí fue asesinado el militante social Claudio Pocho Lepratti en diciembre de 2001, fue nuevamente atacada en la madrugada de ayer y los daños según precisaron a El Ciudadano fuentes del Ministerio de Educación de la provincia “fueron muy importantes”.

Pero no sólo fue el robo, sino la destrucción de instalaciones: por ejemplo la totalidad de sus puertas fueron “destruidas”.

En el robo de ayer el objeto del ataque fue la instalación eléctrica y así fueron saqueados o destruidos llaves, tomacorrientes e instalaciones. Fueron de tal magnitud los daños que incluso fue cortado el cable que conecta la instalación interior del establecimiento escolar con las exteriores de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Se destruyó también la alarma que, se estima, “no habría funcionado”.

Los ataques anteriores, según recordaron los vecinos, habían sido contra el comedor del centro educativo, del que robaron alimentos y utensilios de cocina; posteriormente atacaron y destruyeron la ludoteca; en un robo anterior también fue parte de la instalación eléctrica dañada y ahora además del equipamiento eléctrico robaron elementos tales como microscopios, grabadores y guitarras.

En la mañana de ayer equipos pedagógicos de la Región VI del Ministerio de Educación estuvieron en la escuela, con el objetivo de “contener tanto a docentes como a alumnos”, afectados por la magnitud del robo que impidió el reinicio de las clases tras el paro docente.

Igualmente técnicos del área de infraestructura recorrieron el edificio del barrio Las Flores para realizar un relevamiento de los daños.

Respecto de la reanudación de las clases el objetivo es que esto ocurra a la mayor brevedad, pero para ello y por razones de seguridad para docentes y alumnos, debe repararse la totalidad del sistema eléctrico.

Por otra parte, la comunidad educativa reclamó fuertemente ante este nuevo hecho de vandalismo y en tal sentido también concurrieron a la escuela funcionarios de la Secretaría de Seguridad Comunitaria de la provincia.

En tanto, se dispuso la presencia de efectivos policiales de manera permanente para la custodia del predio del establecimiento, en cuyas puertas en la tarde de ayer, cuando El Ciudadano estuvo en el lugar, un cartel indicaba: “Papás y mamás. Los días lunes y martes no se dictarán clases debido a los robos reiterados que sufrimos en nuestra escuela. Solicitamos a todos su colaboración para salir adelante en este momento difícil que nos toca vivir”.

Una vecina indicó a este medio que “desde febrero entraron dos veces por la cocina y robaron ollas, cubiertos y platos; la segunda también entraron por la cocina y se llevaron lo poco que quedaba y unos ventiladores”.

Agregó la mujer que en el último ataque “ingresaron por la parte de atrás, la que da a la avenida de Circunvalación e hicieron un desastre”. También sostuvo: “No sabemos quiénes son los responsables; si supiéramos se lo diríamos a la Policía, pero le entraría por una oreja y le saldría por la otra”.

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