Espectáculos

¡Mantener vivo el jazz!

Noche única para disfrutar de la voz de Sheila Jordan

La Gran Dama del Jazz, una leyenda viva del género, llega este domingo a la ciudad en el marco de su esperado debut argentino, acompañada por el Mariano Loiácono Quintet


“¡Mantener vivo el jazz! Esa es la única razón de todo”, afirmó, con signos de admiración incluidos, la Gran Dama del Jazz, Sheila Jordan quien, junto al Mariano Loiácono Quintet, llega este domingo por primera vez a Rosario, en el marco de su debut argentino, en lo que se configura como una visita histórica para el género en el país.

Sheila Jordan y el Mariano Loiácono Quintet se presentan este domingo, a las 20.30, en el Centro Cultural Atlas, de Mitre 645, donde se pueden adquirir las entradas a un costo general de 300 pesos.

Oriunda de Detroit (aunque luego se mudó a Nueva York), a sus 89 años, Sheila Jordan, parte de un arte jazzístico del que es testigo y protagonista, desembarca en la ciudad para seducir y deleitar con sus poderes que siguen estando en la dicción, la persuasión, y la sabia opción melódica de su voz.

“La cantante con un oído de un millón de dólares”, tal como la definió alguna vez su amigo, el legendario músico Charlie Parker, estará acompañada por Mariano Loiácono (trompeta), Sebastián Loiácono (saxo tenor), Ernesto Jodos (piano), Jerónimo Carmona (contrabajo) y Eloy Michelini (batería).

“Es una alegría inmensa y una responsabilidad al mismo tiempo. Tocar con alguien que vivió con (Charlie) Parker, o que tocó con algunos de los mejores músicos de la historia del jazz es una experiencia única. Estoy muy emocionado, tanto como mis compañeros, y esperamos dar lo mejor para tocar la mejor música posible”, le dijo a El Ciudadano el reconocido trompetista argentino Mariano Loiácono.

Y en relación a cómo diagramaron el concierto que brindarán en esta gira que los trae a Rosario, anticipó: “Sheila trajo la música que quiere tocar y después charlamos un poco acerca de la dinámica del concierto. Habrá algún dúo de voz y contrabajo (formato que Sheila utiliza habitualmente), algunos momentos de dúo con piano, algunos temas con vientos y otros con el trío. Sheila sabe mejor que nadie cómo hacer funcionar esto. Trabaja de este modo desde hace más de 50 años”, resaltó el trompetista y líder del quinteto con el que Sheila Jordan debutará esta noche en la Argentina.

Nacida en 1928, Sheila Jordan comenzó a cantar desde muy joven en diferentes clubes de su Detroit natal, pero hacia comienzos de los años 50, tomó una decisión fundamental en su carrera: mudarse a Nueva York. “Me di cuenta de que la música que amaba estaba allí”, le dijo a El Ciudadano. Comenzó dos días a la semana cantando en un bar en el Greenwich Village junto al pianista Herbie Nichols y el bajista Steve Swallow. En esos años, conoció al bajista Charles Mingus, y al baterista Max Roach. Mingus, a su vez, le presentó al pianista Lennie Tristano, con quien estudió durante tres años.

El Ciudadano pudo entrevistar a la Gran Dama del Jazz quien rememoró ese largo camino que comenzó hace unas siete décadas como un sueño y que hoy, a punto de cumplir 90 años, la sigue llevando a recorrer el mundo para, como contó, “mantener vivo el jazz.”

-¿Qué significa Charlie Parker en su vida, recuerda alguna anécdota sobre aquella relación y cómo fue el primer encuentro que tuvo con él?

-Parker es todo para mí. Lo conocí un día que fue a Detroit. En ese momento, alguien le dijo que debía escucharme cantar, así que fui al club de jazz donde estaba y canté algo para él. Fue entonces cuando me dijo aquella famosa frase: “¡Tienes una oreja millonaria!” Él era un genio.

-¿Cómo eran aquellos años dorados del jazz cuando decidió abandonar Detroit y establecerse en Nueva York?

-Me di cuenta de que la música que amaba estaba en Nueva York, por lo tanto decidí mudarme allí ¡Eso fue increíble! Ya sabes, Bird (como se lo conocía a Charlie Parker), Dizzy (Gillespie), Bud (Powell), Miles (Davis),… todos esos tipos tocando todas las noches ¡Y yo estaba allí!, aprendiendo de los mejores de todos los tiempos.

-Dijo que tanto Charles Mingus como Lennie Tristano fueron muy importantes en su carrera, ¿qué recuerdos tiene de ellos?

-Charles fue el primer bajista que me invitó a tocar en un dúo. Luego comencé a trabajar mucho en sesiones de dúo con diferentes bajistas. Además, él me presentó a Lennie (Tristano). Estaba buscando a alguien con quien tomar clases de bebop y Charles me condujo a Lennie. Lennie fue un excelente maestro para mí. Él me ayudó a encontrarme a mí misma, a encontrar mi propia voz.

-¿Qué significó ser la primera mujer en firmar con el mítico sello Blue Note?

-Me sentí honrada y fue gracias a George Russell. Él produjo esa sesión y se la llevó a Alfred (Lyon). Ese fue el comienzo de todo.

-¿Cuál es el motor que la lleva, a los 90 años, a continuar cantando y dando vueltas por el mundo y cuál es el legado que busca dejar con la docencia, otra de sus facetas actuales?

-¡Mantener vivo el jazz! Esa es la única razón de todo.

-¿Cuál es su conocimiento del jazz argentino y cómo es vivir este debut en el país acompañada por el Quinteto Mariano Loiácono?

-Para ser honesta, no tengo ningún conocimiento del jazz argentino. Sólo conocía a Mariano y Sebastián Loiácono pero ahora también sé cómo suena este quinteto y es realmente genial. Sé que tocaremos una música hermosa y con seguridad la disfrutaremos mucho.

 

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