El Hincha

Copa Diego Maradona

No supieron cómo ganar: en Santiago del Estero, Central Córdoba y Godoy Cruz quedaron a mano

En un partido de bajo vuelo futbolístico, terminaron 1-1 por los goles de Hugo Vera Oviedo de penal (tras un regalo del árbitro Jorge Baliño) para el Ferroviario y Martín Ojeda para el Tomba, ambos en la etapa inicial. Estos dos equipos comparten la Zona B de la Fase Complementación con Newell's


Hugo Vera Oviedo marcó de penal el gol de Central Córdoba tras un regalo del árbitro Jorge Balino

Central Córdoba y Godoy Cruz dejaron en claro que no pasan por un buen momento futbolístico, y no se pudieron sacar ventaja en Santiago del Estero. Fue 1-1 para iniciar la Zona de Complementación, donde ambos equipos parecen tener poco material para soñar con terminar primeros y buscar el pasaje a la Sudamericana 2022.

Sin riesgos de descenso, los santiagueños y los mendocinos encararon la Copa Maradona con plantes de bajo presupuesto, y los resultados son un reflejo de esta apuesta que pensó más en cuidar el bolsillo que en aspirar a resultados deportivos.

Central Córdoba, tras despedir a Alfredo Berti como DT, tuvo en el banco a la dupla Alexis Ferrero-Sebastián Scolari, aunque poco cambió en cuanto al rendimiento. Y el Tomba, que esta vez tuvo al Morro García como titular, sigue sin poder ganar en la Copa Diego Maradona tras siete presentaciones.

El partido careció de talento, los dos equipos salieron a jugar con la premisa de meter y correr, con pocos jugadores que tuvieran chapa para hacer algo más interesante. Y las situaciones de gol llegaron casi de rebote, fueron escasas y poco efectivas.

Pero Baliño no quiso pasar inadvertido en Santiago del Estero, y en el cierre del primer tiempo, cobró penal por un roce de Jalil Elías a Ismael Quilez. Hugo Vera Oviedo aprovechó la gentileza del árbitro y con un potente remate puso el 1-0 para el local.

No aguantó el Ferroviario la ventaja. Unos minutos después, Ojeda ejecutó a la perfección un tiro libre desde lejos y el Tomba puso la igualdad ante de irse al vestuario.

Después pasó poco y nada. Es que a los dos se les acabaron las ideas para ganar, o en realidad nunca las tuvieron.

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