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No es una moda, dicen

No son gimnasios: profesionales de Pilates quieren una regulación propia en Rosario

Señalaron que la normativa actual no tiene en cuenta su especificidad como parte del ámbito de la salud. También sostuvieron que se garantiza el distanciamiento, la ventilación y hay clases cortas de no más de 50 minutos


Profesionales que se desempeñan en estudios de Pilates presentaron una propuesta para solicitar una modificación en la ordenanza que las incluye y las regula actualmente en Rosario. Es que hoy están contempladas dentro del rubro Gimnasios. Así, la normativa no tiene en cuenta su especificidad como parte del ámbito de la salud.

Las profesiones de Estudios de Pilates se presentaron esta semana en el Concejo Municipal para hacer el planteo en la Comisión de Salud. Hasta allí fueron Julieta Bianchi y Gisela Heisterborg.

Las mujeres presentaron una propuesta para solicitar la actualización y modificación en la Ordenanza 4991, ya que las engloba dentro del rubro Gimnasios y no contempla su especificidad como parte del ámbito de la salud.

Bianchi, autora de la iniciativa, se refirió a que el 90% de quienes asisten a las clases de pilates lo hacen por prescripción médica y como un complemento indicado por traumatólogos y kinesiólogos.

“Pilates es un método, no una moda o un deporte y por lo tanto se hace necesario que esté llevado adelante por profesionales específicamente capacitadas”, señaló.

En la ordenanza que los incluye, la 4991, se plantea que los estudios de Pilates están incluidos dentro del rubro Gimnasios. Bianchi y Heisterborg solicitaron la separación ya que, por sus características, son “esencialmente diferentes”.

“La forma de habilitación como gimnasios no nos identifica porque básicamente no lo somos”, señalaron.

“En Pilates, se trabaja con grupos reducidos. Cada alumno tiene turno fijo reservado, día y hora y desde antes de la pademia, siempre se mantienen los grupos. Por las características del método y los elementos con los que trabajamos, se garantiza el distanciamiento, la ventilación y clases cortas de no más de 50 minutos. No son necesarios duchas ni vestuarios”, explicó Bianchi. 

Luego insistió en la “profesionalización” de la actividad. “Al ser la mano derecha del kinesiólogo y del traumatólogo, estamos relacionadas con la salud de las personas. Y entonces todo lo que se realice en una persona debe ser diseñado y controlado por quienes estén y se haya capacitado en el método”, sentenció Bianchi.

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