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Liga Federal

No pudo ser: a pesar de su gran campaña, el sueño de ascenso de Provincial se truncó en La Pampa

En el tercer y definitivo partido, el Rojo cayó por 73 a 71 ante Pico y se quedó en las puertas de lograr el ansiado salto a la Liga Argentina. Igualmente, el elenco rosarino no debe reprocharse tras una campaña formidable, donde siempre luchó y superó las adversidades dentro y fuera de la cancha


Provincial no pudo lograr el ascenso pero la campaña del Rojo fue formidable. Foto: David Ferrara

Por David Ferrara desde General Pico

La noche de Pico. El infierno del Parque Larrea. El objetivo que no pudo desbloquear este equipo de Provincial para coronar con un ascenso merecido, una estupenda campaña forjada en victorias apretadas en el marcador, pero contundentes desde el temperamento, porque si algo generó este plantel fue confianza ciega, seguridad absoluta en que se podía, sin importar quién estuviera enfrente. Simplemente a veces no se puede, pero no resta relevancia a lo logrado.

Su enorme mérito en la temporada fue la capacidad de adaptación, su camaleónica lectura de lo que pedía cada partido y rival, con plan de juego y ejecución acorde.

Tuvo oficio, tuvo talento, tuvo garra, pero también prestancia. Y fue creciendo práctica a práctica, partido a partido, cada refuerzo lo potenció, no tuvo miedo de cambiar cuando debía y en el momento justo dio el salto de calidad, generó una identidad adentro y afuera.

Porque el afuera también fue importante, desde la génesis del proyecto a la puesta en marcha y el día a día de la temporada. En el camino, el hermoso camino a la definición en el rectángulo, están los que no se ven y ocupan los espacios y funciones vitales para que una idea se desarrolle sana. Y cuando la base se ensancha es más difícil que la construcción se desmorone.

Ascender nunca fue el objetivo real, nunca fue tangible, sólo vivía latente en el terreno de las ilusiones, de esas que aparecen con la almohada cuando uno se entrega a las utopías.

Fue orgullo de Rosario en 1987 cuando la vieja Primera B lo vio ganar el hexagonal final ante Progresista de Villa Ángela, San Martín de Marcos Juárez, Peñarol de Mar del Plata, Gimnasia de Pergamino e Instituto de Córdoba para llegar a la Liga A. Fue orgullo de Rosario en aquellas campañas en la máxima categoría, fue orgullo de Rosario también con los títulos en la Liga Femenina, fue orgullo de Rosario con su historia local, con los jugadores que supo formar y que trascendieron fronteras. Y que hoy están volviendo, contagiando a su gente y a su ciudad.

Esta vez no se pudo en terreno hostil, en el que tantas veces había festejado, con Pablo Fernández como nombre propio, saliendo del retiro para cumplir su sueño de jugar en el Rojo, con Mariani retornando justo a tiempo, Garello como el vértice alto del triángulo exitoso, ahí cerca del aro. Y con Gustavo Lalima como el estratega que se ganó su confianza y los invitó a creer todos juntos.

Y vaya si creyeron. Aplausos ganados, más allá del resultado final.

El partido

El primer cuarto de Provincial fue todo lo opuesto a lo que sucedió el miércoles, atento en defensa para alejar a Piuma del aro, también tuvo a Garello activo en ambos costados. El Rojo arrancó sólido y centrado, para trasladar la presión al rival y encontrar gol adentro y afuera con Mariani, Garello, Gerbaudo y Fernández. El local estuvo trabado y apenas si Bualó lo sacó de su letargo. Al frente Provincial 21 a 14.

En el segundo parcial Pico despertó de la mano de Piuma que se fue al perímetro y lastimó con sus bombas para enloquecer a su gente. Provincial se secó, eligió mal los caminos y estuvo largo rato sin anotar. El Decano metió parcial de 12 a 0 para pasar al frente y el estadio respiró aliviado.

Mariani intenta encarar hacia el aro ante la férrea defensa de Pico. Foto: Prensa Provincial

Pero no duró la calma local, porque el Rojo se asentó, halló a Mariani y volvió a jugar. Desde la calma y el oficio volvió a controlar trámite y marcador para cerrar arriba 37 a 34.

Garello fue el apellido del tercer cuarto,  con show ofensivo para romper la defensa de un Pico aplacado que sintió el desgaste y las faltas de Bualó. Vicente fue determinante para sacar máxima de 9, pero claro, Pico no iba a rendirse tan fácil. Fue 59 a 52 para cerrar el parcial.

Y el local se levantó, con el apoyo de su gente le puso lo último que le quedaba al partido con una descomedida ayuda del arbitraje.

Pero Provincial no se achicó y jugó un cierre inteligente contra la adversidad de los libres fallados.  Incluso dispuso de una pelota clave para ganarlo pero no pudo definirla y el Decano no perdonó. Fue 73 a 71 y derrota que de ninguna manera puede empañar una campaña enorme.

Síntesis

PICO 73: Augusto Rossi 17, Facundo Eberhardt 9, Agustín Bualó 13, Marcelo Piuma 20, Elías Delponte 10, Fabricio Cabañas 4. DT: Marcelo Germanetto.

PROVINCIAL 71: Gastón Gerbaudo 4, Pablo Fernández 8, Renzo D’Amari 2, Matías Quiroga 10, Federico Pérez 5, Franco D’Angelo 0, Lucas Rodríguez 0, Vicente Garello 22, Matías Rosas 0 y Guido Mariani 20. DT: Gustavo Lalima.

ESTADIO: Parque Ángel Larrea.

ÁRBITROS: Carlos Herrera, Eduardo Ferreyra y Sebastián Arcas.

PARCIALES: 14-21/ 34-37/ 52-59/ 73-71.

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