Ciudad, Coronavirus

Alerta

No hay circulación comunitaria de coronavirus, pero asoma de a poco el fantasma

El secretario de Salud de Rosario dijo que el 95% de los casos tienen nexo epidemiológico. Hay dos contagios en investigación. Las autoridades sanitarias descartan retroceder de fase, pero evalúan restringir actividades sociales y laborales


Leonardo Caruana junto al intendente municipal en el operativo Detectar en barrio Las Flores

La provincia registró este martes un pico de contagios con 30 casos confirmados en todo el territorio, de los cuales 16 son de Rosario. La curva va en ascenso y se acerca al famoso y retrasado pico que se espera hasta el 15 de agosto. En ese contexto, las autoridades sanitarias municipales y provinciales evalúan cómo seguir, mientras el fantasma de la circulación comunitaria aparece cada vez más cerca. De todos los casos confirmados hasta el momento, sólo dos siguen siendo investigados porque aún no pudo establecerse el nexo epidemiológico. El resto, son personas que ya habían sido aisladas de forma preventiva por ser contactos cercanos o laborales a casos confirmados. En la actualidad hay 450 personas aisladas de manera preventiva en la ciudad.

Con estos números, Rosario aun no registra circulación comunitaria del virus, pero las autoridades no descartan que la situación cambie en los próximos días teniendo en cuenta el aumento de casos. Pese al ascenso, descartan retroceder de fase por el momento, aunque evalúan restringir algunas actividades como las reuniones afectivas y laborales que son los principales focos de contagio.

En tanto, recordaron la importancia de mantener las medidas de seguridad y distanciamiento estrictas como fue en la primera fase y piden no relajarse.

“El escenario actual tiene la complejidad propia de la evolución de casos en Argentina, donde el martes hubo más de 3.600 contagios, y el 90 por ciento corresponde al Amba. Es la realidad provincial y de la ciudad donde estamos con gran habitualidad y funcionamiento de la mayoría de servicios, áreas sociales, recreativas, y conectividad con lugares de gran circulación. Estamos atentos a los trabajadores pluriempleos o esenciales, donde los contagios fueron en aumento”, dijo el secretario de Salud municipal, Leonardo Caruana, a El Ciudadano.

El aumento de casos en Rosario y la provincia, con algunas localidades que decidieron restringir actividades o retroceder de fase, despierta el alerta ante la posibilidad de volver a circulación comunitaria, una categoría epidemiológica a la que la provincia ingresó a fines de marzo y de la que salió en mayo luego de 20 días sin casos confirmados.

Los posteriores contagios fueron controlados y permitieron que la ciudad ingresara en la etapa actual de distanciamiento con una progresiva reapertura de actividades.

El secretario de Salud municipal aseguró que el 95 por ciento de los casos confirmados en la actualidad tienen nexo epidemiológico, aunque aparecen vinculados a otros conglomerados. Sólo en dos personas testeadas no pudieron trazar el contacto.

“Hay dos casos en estudio en relación al adulto que fue contacto en un encuentro afectivo del niño de barrio Las Flores, y otra persona. La mayoría de las testeadas hoy tienen que ver con aislamientos previos, con nexos y conglomerados. Los contagios son controlados y buscamos retrasar la circulación”, afirmó.

Caruana explicó que la categoría de circulación comunitaria se alcanza cuando aparecen casos en los que después de una semana de investigación epidemiológica no se puede establecer el nexo con otro confirmado.

Esta situación es informada al Ministerio nacional donde definen la incorporación de una ciudad a la clasificación epidemiológica.

El secretario de Salud municipal dijo que la apertura de actividades recreativas y laborales obligó a aumentar la cantidad de aislamientos preventivos y ejemplificó que si hace tres meses un brote requería aislar a 7 personas, hoy alcanzan los 100 aislamientos alrededor de un solo conglomerado.

“Trabajamos intensamente tratando de seguir con contagios controlados, anticiparnos para aislar de forma preventivas a los contactos e internar a los contagiados. Hacemos un seguimiento de personas con casos probables para atenuar y disminuir el número de contagios. No vamos a evitar los brotes, pero sí buscamos controlarlos. Es el desafío y la complejidad cuando a 300 kilómetros hay una circulación comunitaria, masiva y persistente del virus”, señaló.

El funcionario aclaró que hasta el momento no hay definiciones concretas sobre una mayor restricción en las actividades y salidas permitidas. Descartó que las autoridades piensen en un retroceso de fase y habló de una “etapa de movimiento donde vamos y volvemos en relación a distintas actividades”.

En tanto, adelantó que miran con intención de ajuste las actividades de encuentros tanto afectivas como laborales. “Pensamos en volver a los espacios de trabajo de no más de 4 personas, hacer reuniones por videollamadas y restringir ciertas instancias. En muchos espacios de trabajo se reúnen más de 10 personas y a la hora de aislarlas aumenta el número”, explicó, y recordó que las trabajadoras y trabajares esenciales que viajan a lugares con circulación del virus deben respetar la cuarentena.

“No es una evolución desfavorable del número de casos. Vamos a mirar y a ajustar algunas actividades. Según esa evolución iremos mirando en una etapa de movimiento en función de los indicadores sanitarios”, aclaró.

Caruana destacó la importancia de continuar con los cuidados y medidas de distanciamiento, en particular en los encuentros afectivos y en los espacios laborales.

“Tenemos a favor el habernos preparado, pero el gran funcionamiento de la ciudad y el relajamiento en los encuentros afectivos y los espacios laborales, donde se sostienen los protocolos pero quizás nos relajamos al cruzarnos en un comedor, hace que aumentan los contagios. Es importante seguir con la misma responsabilidad de la primera etapa, sobre todo en la población donde las condiciones de vida les permiten cuidarse. Estas situaciones también están atravesadas por la desigualdad”, remarcó.

El funcionario señaló que el mayor porcentaje de contagios aparece en los adultos jóvenes, pero que las personas internadas son las mayores con factores de riesgo o enfermedades preexistentes: “Es importante el cuidado porque ponen en riesgo la salud de los adultos mayores. No hay salida individual, sigue siendo lo colectivo”.

“Si hemos construido un vínculo, una confianza y nos cuidamos en la etapa dura para después volvernos a cuidar cuando elaboramos los protocolos al reiniciar cada actividad, hoy que tenemos un número mayor de contagios, es un momento donde la confianza, el vínculo y el cuidado es de mayor jerarquía que antes. Nadie puede abandonar el camino de la responsabilidad”, concluyó.

La provincia registró este martes un pico de contagios con 30 casos confirmados en todo el territorio, de los cuales 16 son de Rosario. La curva va en ascenso y se acerca al famoso y retrasado pico que se espera hasta el 15 de agosto. En ese contexto, las autoridades sanitarias municipales y provinciales evalúan cómo seguir, mientras el fantasma de la circulación comunitaria aparece cada vez más cerca. De todos los casos confirmados hasta el momento, sólo dos siguen siendo investigados porque aún no pudo establecerse el nexo epidemiológico. El resto, son personas que ya habían sido aisladas de forma preventiva por ser contactos cercanos o laborales a casos confirmados. En la actualidad hay 450 personas aisladas de manera preventiva en la ciudad.

Con estos números, Rosario aun no registra circulación comunitaria del virus, pero las autoridades no descartan que la situación cambie en los próximos días teniendo en cuenta el aumento de casos. Pese al ascenso, descartan retroceder de fase por el momento, aunque evalúan restringir algunas actividades como las reuniones afectivas y laborales que son los principales focos de contagio.

En tanto, recordaron la importancia de mantener las medidas de seguridad y distanciamiento estrictas como fue en la primera fase y piden no relajarse.

“El escenario actual tiene la complejidad propia de la evolución de casos en Argentina, donde el martes hubo más de 3.600 contagios, y el 90 por ciento corresponde al Amba. Es la realidad provincial y de la ciudad donde estamos con gran habitualidad y funcionamiento de la mayoría de servicios, áreas sociales, recreativas, y conectividad con lugares de gran circulación. Estamos atentos a los trabajadores pluriempleos o esenciales, donde los contagios fueron en aumento”, dijo el secretario de Salud municipal, Leonardo Caruana, a El Ciudadano.

El aumento de casos en Rosario y la provincia, con algunas localidades que decidieron restringir actividades o retroceder de fase, despierta el alerta ante la posibilidad de volver a circulación comunitaria, una categoría epidemiológica a la que la provincia ingresó a fines de marzo y de la que salió en mayo luego de 20 días sin casos confirmados.

Los posteriores contagios fueron controlados y permitieron que la ciudad ingresara en la etapa actual de distanciamiento con una progresiva reapertura de actividades.

El secretario de Salud municipal aseguró que el 95 por ciento de los casos confirmados en la actualidad tienen nexo epidemiológico, aunque aparecen vinculados a otros conglomerados. Sólo en dos personas testeadas no pudieron trazar el contacto.

“Hay dos casos en estudio en relación al adulto que fue contacto en un encuentro afectivo del niño de barrio Las Flores, y otra persona. La mayoría de las testeadas hoy tienen que ver con aislamientos previos, con nexos y conglomerados. Los contagios son controlados y buscamos retrasar la circulación”, afirmó.

Caruana explicó que la categoría de circulación comunitaria se alcanza cuando aparecen casos en los que después de una semana de investigación epidemiológica no se puede establecer el nexo con otro confirmado.

Esta situación es informada al Ministerio nacional donde definen la incorporación de una ciudad a la clasificación epidemiológica.

El secretario de Salud municipal dijo que la apertura de actividades recreativas y laborales obligó a aumentar la cantidad de aislamientos preventivos y ejemplificó que si hace tres meses un brote requería aislar a 7 personas, hoy alcanzan los 100 aislamientos alrededor de un solo conglomerado.

“Trabajamos intensamente tratando de seguir con contagios controlados, anticiparnos para aislar de forma preventivas a los contactos e internar a los contagiados. Hacemos un seguimiento de personas con casos probables para atenuar y disminuir el número de contagios. No vamos a evitar los brotes, pero sí buscamos controlarlos. Es el desafío y la complejidad cuando a 300 kilómetros hay una circulación comunitaria, masiva y persistente del virus”, señaló.

El funcionario aclaró que hasta el momento no hay definiciones concretas sobre una mayor restricción en las actividades y salidas permitidas. Descartó que las autoridades piensen en un retroceso de fase y habló de una “etapa de movimiento donde vamos y volvemos en relación a distintas actividades”.

En tanto, adelantó que miran con intención de ajuste las actividades de encuentros tanto afectivas como laborales. “Pensamos en volver a los espacios de trabajo de no más de 4 personas, hacer reuniones por videollamadas y restringir ciertas instancias. En muchos espacios de trabajo se reúnen más de 10 personas y a la hora de aislarlas aumenta el número”, explicó, y recordó que las trabajadoras y trabajares esenciales que viajan a lugares con circulación del virus deben respetar la cuarentena.

“No es una evolución desfavorable del número de casos. Vamos a mirar y a ajustar algunas actividades. Según esa evolución iremos mirando en una etapa de movimiento en función de los indicadores sanitarios”, aclaró.

Caruana destacó la importancia de continuar con los cuidados y medidas de distanciamiento, en particular en los encuentros afectivos y en los espacios laborales.

“Tenemos a favor el habernos preparado, pero el gran funcionamiento de la ciudad y el relajamiento en los encuentros afectivos y los espacios laborales, donde se sostienen los protocolos pero quizás nos relajamos al cruzarnos en un comedor, hace que aumentan los contagios. Es importante seguir con la misma responsabilidad de la primera etapa, sobre todo en la población donde las condiciones de vida les permiten cuidarse. Estas situaciones también están atravesadas por la desigualdad”, remarcó.

El funcionario señaló que el mayor porcentaje de contagios aparece en los adultos jóvenes, pero que las personas internadas son las mayores con factores de riesgo o enfermedades preexistentes: “Es importante el cuidado porque ponen en riesgo la salud de los adultos mayores. No hay salida individual, sigue siendo lo colectivo”.

“Si hemos construido un vínculo, una confianza y nos cuidamos en la etapa dura para después volvernos a cuidar cuando elaboramos los protocolos al reiniciar cada actividad, hoy que tenemos un número mayor de contagios, es un momento donde la confianza, el vínculo y el cuidado es de mayor jerarquía que antes. Nadie puede abandonar el camino de la responsabilidad”, concluyó.

Acelerada

Este miércoles hubo un encuentro del Comité Operativo de Emergencia para evaluar el crecimiento de la curva de casos en el territorio provincial y la posibilidad de revisar las reuniones familiares y afectivas.

“Estamos en un momento en el que la curva se aceleró, está en crecimiento, de manera tal que continuamos evaluando las medidas a tomar para poder generar la contención necesaria”, afirmó la ministra de Salud provincial, Sonia Martorano, quien encabezó el encuentro.

Martorano aseguró que se continúa con “el abordaje por departamentos y vamos a implementar un refuerzo, además de revisar las reuniones familiares y afectivas. Sugerimos continuarlas pero solicitar el mayor compromiso ciudadano”.

Y en relación a estos encuentros, hizo puntual hincapié en la celebración del día del amigo. Afirmó que “la mejor manera de cuidar a los amigos hoy es juntarse el mes que viene, es decir, pasar este día para agosto o septiembre. No hacer concentraciones masivas entre domingo o lunes porque realmente podemos generar situaciones de peligro”.

Por su parte, la vicegobernadora, Alejandra Rodenas, aseguró que “hay dos preocupaciones que tenemos: los casos que vienen de las provincias limítrofes, tanto del sur como del norte de la provincia, es por eso que se están reforzando los controles viales. Y por otra parte, las reuniones sociales, donde no tuvimos una devolución tan buena ya que hubo reuniones clandestinas, reuniones que excedieron en tiempo y en cantidad de gente lo que se había acordado”.

El gobernador Omar Perotti apoyó ese eje este mismo miércoles en una entrevista con Aire de Santa Fe. Advirtió que se analiza la posibilidad de dar marcha atrás con las autorizaciones de los encuentros afectivos porque ante la falta de cuidados empezaron a convertirse en un preocupante foco de contagios. “Por qué esperar hasta tener números más altos de coronavirus”, lanzó a modo de advertencia el mandatario.

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