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Ecocidio

No hay caso: fuego, humo y brigadistas trabajando sigue siendo la postal permanente del Humedal

Nación, Santa Fe y Entre Ríos destinan personal y recursos millonarios para contener los focos, pero se apaga uno y se prende otro. Un naturalista de San Pedro refirió que el fuego frente a Villa Constitución se encendió a la 1.30 de la madrugada: difícil hora para un fenómeno natural


Los incendios más recientes, frente a Villa Constitución. Foto: @ProfetaReynaldo.

“El expediente tiene más de 30 cuerpos pero, lamentablemente, el fiscal que actuaba en la causa falleció de coronavirus y su reemplazo generó demoras. Pero seguimos ampliando la denuncia y sostenemos el pedido de que haya una investigación completa”, reveló el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Zignago. El funcionario habló de la reunión que se concretó este lunes en el marco del vasto despliegue para sofocar el devastador incendio en el Alto Delta frente a Villa Constitución, que continuaba activo en la tarde del martes pese a que un dispositivo de brigadistas y personal de reparticiones de tres Estados trabajaron durante todo el fin de semana para contenerlo, y que recién fue controlado, según la información oficial, al caer la noche. En ese marco, en la Terminal 1 del puerto de Villa se convocaron el intendente Pablo Javkin, el secretario y otros colaboradores; funcionarios de Protección Civil de la provincia, personal del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y funcionarios entrerrianos. Tras el diálogo, Zignago informó que el Ejecutivo rosarino sigue “ampliando” la denuncia penal presentada en la Justicia federal de Paraná en febrero del año pasado, que a 17 meses sigue acumulando papel, pero no frena las llamas. “El manto de humo y niebla que cubrió a gran parte de la ciudad y la región son una muestra cabal de que se sigue prendiendo fuego en las islas”, remarcaron el intendente y su secretario.

“Participamos de la mesa de análisis donde se discuten la situación y las estrategias de abordaje. Es necesario tener conocimiento de los puntos de fuego para anticiparnos a lo que pueda suceder; los vientos rotaron y el humo volvió a nuestra ciudad, y no sería extraño que haya otra vez fuego sobre la costa de Rosario, por la gran cantidad de material combustible que hay”, advirtió Zignago en una entrevista con LT8.

“Detrás de cada punto de incendio está la mano del hombre, por negligencia o con intención. Pretendemos que cada agencia del Estado despliegue sus facultades y caiga sobre los responsables con todo el peso de la ley”, reclamó el secretario de Gobierno.

 

La luz mala

Mientras tanto, lo cierto es que este martes otro foco de incendio había sido detectado: también está en jurisdicción del departamento de Victoria, y lo confirmó el SNMF, “de acuerdo al monitoreo satelital realizado a diario”.

Según el informe del organismo, las llamas ahora están afectando un cuadrante denominado “Victoria 5”, donde “el fuego se propaga libremente y puede crecer”.

El Servicio Nacional confirmó, de igual modo, que se estaban atacando las llamas: “Se encuentran trabajando en la zona 10 brigadistas y 1 helicóptero del Ejército Argentino, junto a su tripulación y equipo de tierra”, de 8 efectivos.

Pero el Alto Delta sigue ardiendo, y cuando no se desata un foco en una geografía, aparece en otra. “Frente a Villa Constitución se quemaron 3 mil y pico de hectáreas, y con la rotación del viento nos llenamos de humo”, advirtió, entrevistado por el sitio Radio Dos, el director del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Matías De Bueno.

El área, que este mes cumple dos años de existencia, se creó con el fin de aportar desde lo académico a la realización en toda su dimensión de lo expresado en la Constitución Nacional, en su artículo 41: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo”.

Como triste paradoja, el director enunció que ocurre todo lo contrario: marcó que este fin de semana se duplicó el nivel de contaminación del aire en Rosario “por las quemas en las islas”, y advirtió que en realidad “todo el año” la ciudad estuvo afectada por humo de incendios “aunque haya sido imperceptible”.

”Rosario tuvo niveles de contaminación por encima de los niveles guía. En particular, el último fin de semana hubo el doble del nivel permitido”, sostuvo De Bueno. Y confirmó que 2020 fue aún peor: “Llegamos a tener cinco veces más”.

Convertido a superficie devastada en el Humedal, el director del Observatorio mensuró que el año pasado se quemaron unas 400 mil hectáreas, y en lo que va de 2021, unas 55 mil. El despliegue de más de una docena de reparticiones de los gobiernos nacional y de Santa Fe, con una fuerte presión sobre el Ejecutivo entrerriano y de la ciudad de Victoria redujeron considerablemente la devastación, pero de igual modo desde principios de año hasta finales del séptimo mes ya se quemó el equivalente a tres veces la superficie de Rosario. Y esos “pequeños focos de incendios permanentes” ya de por sí “generan valores de contaminación por encima de lo tolerable”, subrayó De Bueno.

Y los de los últimos días distaron de ser pequeños. Un naturalista de la ciudad bonaerense de San Pedro, Enrique Sierra, puntualizó que los focos frente a Villa Constitución comenzaron a la 1.30 del pasado 27 de julio, lo que difícilmente explique un origen natural de las llamas, con el rocío de la madrugada. “Lo detecto el satélite de la Nasa”, agregó Sierra, marcando que entre ese momento y las 17 de este lunes el fuego había consumido 5.480,09 hectáreas.

 

Quemando la billetera

Cada fósforo de fuego intencional, además de devastar flora y fauna y dañar severamente el ecosistema del Humedal, también consume millones de pesos en recursos, de Estado nacional, de Santa Fe y también de las arcas de Entre Ríos. Este fin de semana se movilizaron “medios aéreos y náuticos” para sofocar el fuego en jurisdicción victoriense, según confirmó la propia secretaria de Ambiente de Entre Ríos, Daniela García. De hecho desde el comando de operaciones nacional, instalado en el puerto de Villa Constitución, despegaron vuelos de patrullaje y detección de focos, a los que después se transportaba a los brigadistas para atacarlos con embarcaciones de Parques Nacionales, de Prefectura Naval y del Ministerio de Ambiente de la Nación. Según se informó, trabajaron más de 40 personas, entre personal técnico, operativo y logístico de Protección Civil y del Ministerio de Salud de Santa Fe; brigadistas forestales de Bomberos Voluntarios y Policía de Entre Ríos; y personal técnico del Plan de Manejo del Fuego de Entre Ríos. También participó personal municipal de Villa Constitución, de Parques Nacionales, de la Guardia Rural Los Pumas de la Policía santafesina, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, y de Bomberos Voluntarios de Villa Constitución.

Todos recursos que no deberían haberse puesto en funcionamiento: la Casa Gris de Paraná recordó que está vigente la prohibición de realizar cualquier tipo de quemas sin autorización, ya que toda la zona está bajo una medida cautelar del Juzgado Federal de Paraná que prohíbe “de manera absoluta, acciones humanas con capacidad de alterar el medio ambiente”.

Además, el gobernador entrerriano, Gustavo Bordet, decretó la Emergencia Ambiental por “la degradación de los humedales y los efectos negativos en la salud”.

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