El Hincha, Rosario Central

Panorama auriazul

“No estamos con toda la confianza, pero pudimos dar vuelta la historia de todas maneras”

Marco Ruben no dudó en elogiar al equipo por el triunfo obtenido ante Banfield. Aunque dejó en claro también que el ambiente previo no fue el ideal. “No es bueno jugar con un clima de inestabilidad; saber que si te va mal se va el técnico no es la forma correcta de trabajar", expresó el goleador


Fue uno de los destacados en la victoria de Central ante el muletto de Banfield. Marco Ruben convirtió un gol clave para que los auriazules puedan dar vuelta la historia, el que significó el empate transitorio cuando culminaba el primer tiempo. Pero, además, el delantero mostró su mejor versión desde que dejó de lado el “modo pausa”, a fines de enero pasado.

Participativo en el juego, solidario para colaborar con la marca cuando el equipo perdió la pelota, Ruben fue uno de los que mejor leyó el partido. Además, impuso presencia en ataque. Ganó mucho de arriba y tuvo aporte clave en el segundo tanto canalla, el de Lucas Gamba, peinando en el primer palo un lateral largo lanzado en ataque por Gastón Ávila.

Después del partido, en diálogo con Contraseña Fútbol que se emite por Telefé Rosario, el goleador no dudó en elogiar al equipo por el triunfo obtenido, especialmente por lo hecho en el complemento. Aunque dejó en claro también que el ambiente previo no fue el ideal. “No es bueno jugar con un clima de inestabilidad; saber que si te va mal se va el técnico no es la forma correcta de trabajar”, apuntó al respecto Ruben. Y resaltó que, más allá de la incómoda coyuntura, el equipo “terminó dando la cara”.

—¿Qué análisis hacés del triunfo ante Banfield?

—Creo que no hicimos un buen primer tiempo. Nos golpeó fuerte el gol que nos hizo Banfield, fue un baldazo de agua fría. Pero el equipo tuvo la capacidad para dar vuelta la situación, algo que no es fácil cuando las cosas no vienen saliendo como uno quiere. No estamos con toda la confianza, pero pudimos dar vuelta la historia de todas maneras. Empatamos en el momento justo, cuando terminaba el primer tiempo. Y creo que mostramos un cambio notable para jugar el segundo tiempo. Nos vamos contentos, felices, porque superamos una prueba compleja después de una semana difícil. El equipo terminó dando la cara.

—Hicieron un flojo primer tiempo. ¿Influyó el tema emocional, esto de saber que si perdían se podía terminar el ciclo de Kily González como técnico?

—No creo. En mi caso, intenté lo que hago siempre en este tipo de situaciones, mantenerme un poco apartado de todo lo que se dice, centrarme en el partido. Y creo que todos lo tomamos de esa manera. Me parece que lo que nos afectó fue que sentimos mucho el gol de ellos, de pelota parada. Nos costó revertirlo, pero generamos algunas situaciones. Después, en el segundo tiempo, se vio otro Central, más dispuesto, creando más situaciones y con la cabeza puesta en llevarnos al rival por delante.

—En la semana previa al juego con Banfield, fuiste uno de los referentes del plantel que charló con los dirigentes para respaldar al Kily en su cargo. Este clima de incertidumbre, ¿afecta la preparación de un partido?

—Nunca es bueno jugar con un clima de inestabilidad; saber que si te va mal se va el técnico no es la forma correcta de trabajar. Pero el fútbol es así, y mucho más en Argentina. Por eso hay que acostumbrarse a este tipo de situaciones, ponerle el pecho, y tratar de apartarse de todo lo que se dice en la semana y pensar en lo que se va a hacer en el partido.

—¿Es fácil apartarse de lo que se dice?

—No, no es para nada fácil. Más cuando hay tanta información junta dando vueltas en redes sociales. Todos están constantemente con eso. Yo logro apartarme bastante bien, sin dejar de ver la realidad, pero no es para nada fácil.

—Más allá del gol que hiciste, que para el nueve siempre es importante, ¿este fue tu mejor partido en 2021?

—Creo que sí. Creo que jugué de menor a mayor, tratando de dejar todo para que el equipo se beneficie con mi aporte. Hice un gol, anduve bastante bien con la pelota y ayudé en todo lo que pude. Fue un partido redondo que se terminó ganando, y una muestra también de que podemos un poco más. Tenemos que pensar más en nosotros y salir a jugar los partidos sin pensar tanto en lo que se puede llegar a decir o a criticar después.

—Faltan cuatro partidos y todavía tienen chances de clasificar entre los mejores cuatro del grupo. ¿Cómo analizás la situación?

—Hay que ir partido a partido, sabiendo que ya no hay margen de error. Esta ante Banfield fue una linda prueba para saber que podemos, pudimos dar vuelta un resultado, podemos un poco más. Pero lo más importante es que el equipo encuentre una regularidad. Trabajamos toda la semana para eso. Pero el fútbol argentino está muy parejo, cualquiera le puede ganar a cualquiera.

Aldosivi en la mira

El plantel auriazul no tuvo descanso. Tras la victoria del domingo frente a Banfield, los dirigidos por Kily González entrenaron este lunes por la mañana en el predio de Arroyo Seco. Allí comenzó la preparación del partido del próximo viernes, cuando Central visite a Aldosivi en Mar del Plata por la fecha 10 de la Copa de la Liga.

Para afrontar ese compromiso, el DT canalla tendrá disposición a Lautaro Blanco y Emiliano Vecchio, dos que no estuvieron ante Banfield porque debían una fecha de suspensión. Por lo tanto, como se trata de dos futbolistas que habitualmente son titulares, seguramente habrá cambios en el once inicial para visitar al Tiburón.

Los auriazules entrenarán martes, miércoles y jueves por la mañana, siempre en el country. El miércoles, antes de la práctica, será el turno de los hisopados Covid. Y el jueves, los jugadores que sean citados por el cuerpo técnico viajarán rumbo a La Feliz. Por ahora, el traslado de la delegación de Rosario a Mar del Plata, será en micro. Aunque cuerpo técnico y dirigentes discuten la chance de hacer el viaje en vuelo chárter. ¿La traba? Lo económico. El vuelo chárter, que traería al plantel de regreso apenas terminado el juego y permitiría entrenar el sábado a la mañana en Arroyo, cuesta unos 40 mil dólares.

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