País

Otro caso de discriminación

No dejaron entrar a una chica a un boliche por “ser gorda”

Hizo la denuncia en redes sociales luego de que no se le permitiera el ingreso a un local bailable de la zona de Costanera Norte, en Buenos Aires, adonde se celebró el cumpleaños de una amiga. Le dijeron que "no era como el tipo de pibas que iba a ese lugar" y "no daba el target".


Una joven denunció en redes sociales que en un boliche de la zona de Costanera Norte, en Buenos Aires, adonde se celebró el cumpleaños de una amiga, no la dejaron entrar por “ser gorda”.

Le dijeron que “no era como el tipo de pibas que iba a ese lugar” y “no daba el target”, denunció la chica en su cuenta de Facebook, donde se identifica como Agus Ríos Martínez.

El incidente se produjo el jueves por la noche en la puerta del boliche “Rose in rio”, siempre según la denuncia de la joven, que apuntó a un encargado de las listas del cumpleaños, al que mencionó como Fernando Díaz de Liaño.

Ríos Martínez acudió junto a su novio para celebrar el cumpleaños de su mejor amiga. La joven aseguró que nunca había recibido ninguna alerta sobre la selectividad del local en torno al aspecto físico de los concurrentes, aunque admitió que en cambio tuvo advertencias en torno a la ropa, por lo que se había comprando una “remera más o menos a la moda” para asistir al lugar.

Al llegar al boliche, la pareja se encontró con actitudes extrañas por parte del personal de seguridad. Le pedían documentos, luego le negaron la lista a la que apelaban y negaban conocer a Díaz de Liaño.

Sin embargo, el propio relacionista pública llegó pocos minutos más tarde y saludó a todos los presentes. Fue entonces cuando la amiga de la joven, que ya había sido alertada por la misma sobre la situación, se acercó para que le facilitara el acceso al lugar.

“Él le da mil vueltas hasta que le da el motivo por el cual no podía dejarme entrar. Que no era como el tipo de pibas que iban a ese lugar, no daba con el target, que era gorda”, contó.

Los jóvenes optaron por irse del boliche y aseguraron que nunca más volverán.

“Claramente no entramos. Nos fuimos y nunca más volveremos. Toda mi vida me banqué insultos, gritos por la calle, chistes de gordita, rellenita, pero no dejarme entrar por mi aspecto físico a un boliche fue lo peor que me pasó hasta ahora”, expresó.

“Lo comento para que traten de no ir a este tipo de lugares de mierda que no tienen ni un poco de cerebro y se creen que pueden manejar el universo”, añadió.

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