Economía

Otro rubro en caída libre

Ni para propina: la gastronomía, en etapa de liquidación

En el sur de Santa Fe desde el 2016 se perdieron 1.200 empleos. Entre un 10 y 15% de los bares y restaurantes de Rosario están en venta. En los últimos seis meses la actividad tuvo un retroceso de 25%. Cada vez son más los empresarios que abandonan el sector.


La caída de la actividad fue de un 25% en los últimos seis meses.

“El consumidor dice que cobramos caro; los trabajadores, que ganan poco, y nosotros, nos quejamos de la rentabilidad. Eso significa que estamos mal”, dijo Carlos Meliano, titular de la Cámara de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Rosario, en referencia a la situación de los bares y restaurantes de la ciudad.

La caída de la actividad fue de un 25% en los últimos seis meses. Cada vez son más los empresarios que abandonan la gastronomía y si bien no hay cierres masivos, sí se registra un inusual cambio de dueños de los negocios: entre un 10 y un 15% están en venta.

Esta recesión repercute en los puestos de trabajo. Según el secretario gremial del sindicato hotelero y gastronómico (Uthgra) rosarino, Sergio Ricupero, se perdieron unos 1.200 empleos en el sur de la provincia de Santa Fe –entre hoteles y gastronómicos– en los últimos tres años.

Este martes fue el día del trabajador gastronómico pero poco tienen para celebrar. “Si la situación no mejora, se verán intensificados los problemas”, señaló el referente sindical en diálogo con El Ciudadano. Y agregó: “El tarifazo pulverizó los salarios. Ese era dinero que le daba sustento a la actividad”.

Los trabajadores gastronómicos, lejos de recibir soluciones por parte del gobierno, tienen que escuchar propuestas de diputados nacionales que parecen una burla: semanas atrás, Elisa Carrió, instó a los consumidores a dejar propinas en bares y restaurantes como remedio a la crisis.

La semana “es un colador”

Meliano detalló que los fines de semana ya no son los de otros tiempos. “Había tres rotaciones para cenar. Ahora con suerte hay una”, expresó. Y aseguró que de lunes a jueves la actividad está totalmente parada, cosa que hace tres años no ocurría.

Para hacer frente a las mesas vacías los días de semana, los locales gastronómicos recurren a promociones que no siempre dejan ganancia: “Poner la pinta a 60 pesos y hacer un 2×1 son estrategias que benefician sólo al consumidor.

Pero nos terminamos fundiendo entre nosotros, porque es un colador. Al final del día no hay ganancia”.

El representante de los empresarios indicó que entre un 10 y un 15% de los fondos de comercio están en venta. El cambio de propietarios es algo que se daba en menor medida en los años donde la actividad funcionaba sobre ruedas. Ahora está creciendo debido a dos factores: la falta de rentabilidad que lleva a los propietarios a desprenderse del negocio y el boom de los bares de cerveza artesanal.

Meliano nota también que cambió la manera en la que la gente se reúne en bares y restaurantes. “Optan por tomar una cerveza a la tardecita o juntarse a desayunar. La gente no deja de salir pero el gasto es mucho menor al de una cena”, dijo. Y reconoció: “Nuestra actividad representa el ocio de la sociedad. No es una necesidad básica para las familias, por lo que es lo primero que recortan cuando se les complica llegar a fin de mes”,

Preocupa la informalidad

“Ante esta crisis, muchas veces el empresario reemplaza un trabajador registrado por uno informal. En bares y restobares hay mucha informalidad porque hay chicos que son estudiantes y hacen una changa trabajando de mozo”, comentó el secretario gremial de Uthgra Rosario.

El titular de la cámara se justificó: “Tener a todos los trabajadores en blanco es directamente entregarle la llave del negocio al Estado. Es inviable porque, además, el 80% de nuestros negocios están en locales alquilados”.

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