El Hincha, Fútbol, Newell's Old Boys

SUPERLIGA, CAPÍTULO III

Newell’s y un grito más que esperado

La Lepra, que venía de perder con Huracán, derrotó 2-0 a Olimpo con gritos del portugués Luis Leal y el pibe Joaquín Torres.


Y ganó Newell’s finalmente. Tras un inicio de semestre complicado, con un empate en casa ante Unión y dos derrota, una por Superliga frente a Huracán y otra por Copa Argentina, la Lepra cortó la mala racha y derrotó 2-0 Olimpo en la continuidad de la fecha 3 del certamen de primera división del fútbol argentino.

El portugués Luis Leal y el pibe Joaquín Torres, ambos en el complemento, anotaron los goles del elenco de Juan Manuel Llop, que así recuperó la sonrisa tras un inicio de semestre con el pie izquierdo.

Los de Llop fueron quienes tomaron la iniciativa. Con Fertoli por izquierda, la Lepra se mostró inquietante en los primeros minutos. Y a los 15 tuvo la chance más clara: Fertoli desbordó, Cahais despejó mal y Valenzuela, increíblemente, elevó el remate desde una inmejorable posición.

El dominio de Newell’s fue en la mitad de la cancha, ya que le faltó profundidad para llegar con mayor claridad contra el arco de Gabbarini. Y el buen momento rojinegro fue gracias a la picardía de Joaquín Torres, quien cada vez que encaró dejó rivales en el camino, aunque siempre fue derribado con falta. Y de un remate suyo llegó otra chance clara, aunque la mano derecho de Gabbarini y el travesaño le negaron el grito.

En el epílogo, Fertoli tuvo otra, pero el remate se fue apenas besando el caño izquierdo de Gabbarini.

¿Olimpo? Flojito. Fue un equipo largo, con pocas ideas , demasiado replegado atrás y cediéndole la iniciativa a los de Llop.

Así se fueron los primeros 45 minutos, con Newell’s haciendo el gasto y Olimpo aguantando.

Newell’s siguió siendo punzante en el inicio del complemento. Ya los 4 contó con una posibilidad concreta de anotar cuando un testazo de Nehuén Paz que tenía destino de red se encontró con la mano salvadora de Gabbarini, quien impidió la apertura del marcador.

La Lepra siempre fue protagonista, pero nuevamente como en los encuentros anteriores un error defensivo casi le vuelve a costar carísimo. Y otra vez el protagonista fue Milton Valenzuela, quien perdió de manera increíble un balón propio con Vidal, Bianchi cerró mal y el remate de Troyanski fue desviado por Pocrnjic cuando tenía destino de gol.

Sin embargo, la justicia llegó a los 24. El portugués Luis Leal no perdonó cuando quedó cara a cara con Gabbarini e hizo delirar al Coloso. Y un puñado de minutos más tarde, a los 30, el pibe Joaquín Torres, otra vez el jugador más desequilibrante, estampó el 2-0 tranquilizador para el pueblo rojinegro.

De allí y hasta el final sólo hubo tiempo para los aplausos a Leal y Torres cuando Llop decidió sacarlos y para que corra el reloj, ya que la victoria nunca corrió riesgos.

Newell’s ganó y se reconcilió con su gente tras un inicio de semestre para el olvido. Y el aplauso final de su gente fue el mejor premio para un equipo que no brilló pero que con sacrificio y eficacia se quedó con tres puntos de oro.

 

 

Por una victoria que permita recuperar la confianza