El Hincha, Newell's Old Boys

Liga Profesional

Newell’s volvió a la victoria gracias a un golazo del pibe Bravo sobre el final del partido


Franco Trovato Fuoco

Ganar no admite análisis, mucho menos para este Newell’s que cuenta las monedas para llegar a fin de mes. No hace falta justificar demasiado, ni mostrar méritos, los cuales fueron pocos: el triunfo 1 a 0 ante Independiente tiene un valor inmenso, tranquiliza a los hinchas, protege al interinato de Taffarel y le da tiempo a los dirigentes. Y lograrlo en la última jugada del partido con un golazo del juvenil debutante Bravo lo hace aún más festejado.

No mereció ganar la Lepra, es cierto. Independiente generó más chances e hizo mérito para conseguir algo más. Pero la tardenoche tuvo un guiño para el golpeado Newell’s y con ganas y algo de osadía, los tres puntos quedaron en el Parque.

Cuesta entender a qué juega este Newell’s. Taffarel agarró a un equipo confundido y golpeado anímicamente y con sus decisiones tácticas provocó mayor desconcierto. Y apostar al debut de tres juveniles no parecía ser solución de nada, algo que con el correr del partido quedó claro, más allá del entusiasmo de los pibes.

El primer tiempo tuvo supremacía del Rojo. Sin brillar, la visita encontró algunas facilidades defensivas de la Lepra y estuvo muy cerca de anotar. Debió irse en ventaja al vestuario, pero Silvio Romero falló en el inicio desde una posición donde no suele perdonar, Macagno respondió muy bien ante un remate potente de Roa, Insaurralde desperdició una pelota de frente al arco y Velasco, quizá algo displicente, permitió que Canale salvara un gol cantado con el arco desprotegido.

¿Y Newell’s? Sin ideas, con Castro perdido tácticamente y desconectado, con Scocco saliendo lejos para tener contacto con la pelota y un Comba que corre mucho pero genera nada. Apenas el entusiasmo de los pibes y un Canale que mostró cierta solvencia.

La segunda parte arrancó aburguesada. Newell’s siguió en su desconcierto y el equipo de Falcioni empezó a lamentarse las chances perdidas. Así, los arcos quedaron lejos de la pelota, de uno y otro lado.

Y ahí fue cuando Taffarel volvió a sorprender con los cambios, inexplicables, desconcertantes desde lo táctico. Mandó a la cancha al pibe Bravo (debutante), Garro y Panchito González, tres delanteros. Newell’s quedó descompensado en el medio al salir Pablo Pérez y Marcos Benítez. Bravo se paró de carrilero por derecha y Castro de doble cinco, más incómodo aún.

Y ahí el partido tuvo un click. Campagnaro se fue expulsado y obligó al DT a mandar a la cancha a Bíttolo y Maxi. Y ahí cambió la Lepra. Sacó fuerzas de donde no tenía, Maxi le dio claridad y Panchito entusiasmo. Quedó parado en la cornisa, pero prefirió arriesgar antes que sufrir cerca de Macagno. Y cuando parecía que el Rojo lo tenía, no fue así.

Y llegó el momento del éxtasis, ese que pocos imaginaban. Corrida de González y falta de Insaurralde. Centro que quedó boyando sin dueño y el pibe Bravo que llenó de botín la pelota y anotó un golazo para hacer explotar gargantas y traer tranquilidad en un momento donde las alegrías no sobran.

La previa del partido

Condicionado y obligado. Así saldrá a jugar Newell’s este domingo su compromiso de la 18ª fecha de la Liga Profesional ante Independiente. Es que la racha de partidos sin poder ganar ya se hizo insostenible y hay amenaza de tormenta de furia en el Parque Independencia si el equipo no muestra al menos un mínimo signo de recuperación.

El entrenador Adrián Taffarel lo sabe muy bien y por eso volvió a meter mano en busca de algún tipo de reacción. El interino cuenta con el respaldo de la comisión directiva, pero un nuevo tropiezo condicionará muchísimo su futuro. La Lepra necesita un buen resultado de manera urgente y por eso DT metió cambios a full.

La primera variante tiene que ver con el dibujo táctico. Luego del intento fallido en Junín, Taffarel descartó la idea de volver jugar con línea de tres/cinco como ante Sarmiento (1-2), y teniendo en cuenta el rival de turno, volverá al 4-4-2 que se vio en su primer partido ante Aldosivi (0-0).

Y en los intérpretes también hay muchas novedades, ya que esta tarde en el Coloso Marcelo Bielsa se producirá el debut absoluto de tres juveniles de la cantera rojinegra. Se trata de Tomás Jacob, Marcos Campagnaro y Marcos Benítez: Jacob como lateral derecho y Campagnaro en la banda izquierda, ingresando por Gabriel Compagnucci y Franco Negri, respectivamente. Además, en lugar de Panchito González el técnico se la jugaría por Benítez, un volante más de marca.

Lo insólito es que Diego Calcaterra será el primer zaguero central y no Mateo Maccari como habían practicado toda la semana, ya que ayer cuando salió el boletín de AFA se enteraron de que el jugador estaba sancionado por acumulación de amarillas. De modo que Calcaterra volverá a jugar en el fondo como ya lo hizo en Junín el último lunes.

Y a los pibes que estarán desde el inicio, hay que sumarles a uno que va al banco por primera vez: el delantero Román Bravo.

Claro que no serán todos juveniles. Pablo Pérez regresa a la titularidad en un desafío clave; Canale podrá jugar tras el golpe en la cabeza y Nacho Scocco será el nueve ya que Cristaldo está descartado por un problema muscular, lo que pondrá a Nico Castro un poco más arriba, como mediapunta. Y Maxi Rodríguez irá al banco tras estar varios partidos afuera por una molestia.

Es lo que hay. Un mix entre experiencia y juventud para intentar sumar esa tan ansiada victoria en casa, la que no se da desde el lejano 6 de agosto, cuando Newell’s superó por la mínima a Platense con gol de Scocco, con Fernando Gamboa como DT. Pero el Negro nunca le pudo encontrar la vuelta a este equipo, que ganó apenas uno de los últimos 13 que jugó y para salir de ese infierno deberá vencer al mismísimo Diablo.

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