El Hincha, Newell's Old Boys

Panorama rojinegro

Newell’s sigue dependiendo de sí mismo para clasificar, pero debe ganar los dos partidos

Kudelka demoró en los cambios ante Talleres y los cuestionamientos aparecieron de inmediato. Las lesiones, el Covid-19 y el parate prolongado afectaron a un equipo con plantel para pelear arriba


Héctor Río / Pool Agra

El empate de Newell’s ante Talleres volvió a abrir el debate sobre el nivel futbolístico del equipo, que no pudo ganar a pesar del gol tempranero de Maxi y un hombre de más durante medio tiempo, y en el centro de los cuestionamientos aparece Frank Darío Kudelka, quien incluso en conferencia de prensa reconoció que pudo haberse equivocado al demorar los cambios cuando el equipo estaba en ventaja.

La realidad es que Kudelka tiene bastante responsabilidad. De la misma manera que la semana pasada acertó con el cambio de esquema ante Lanús, y los jugadores le respondieron, esta vez falló en lo táctico, en especial en la segunda parte, cuando el equipo tenía un hombre de ventaja y estaba 1-0 arriba.

Hay dos cuestiones directas para endilgarle a Kudelka: el cambio de Gabrielli por el lesionado Bíttolo y la demora excesiva en hacer variantes cuando se veía claramente que el mediocampo leproso no tenía piernas para resistir los embates de Talleres.

La lesión de Bíttolo no es culpa de Kudelka. El parate prolongado golpea a todos los planteles con problemas musculares y Newell’s no es la excepción. Frente a Talleres no pudo contar con Fontanini y perdió al lateral derecho, quien estaba teniendo un buen partido, a pesar de la peligrosidad de Valoyes.

El error de Kudelka fue incluir a Gabrielli con perfil cambiado y no al juvenil Brian Calderara. Es más, la primera idea del DT era poner al pibe, ya que cuando Bíttolo hizo señas de su molestia, el cuerpo técnico llamó a Calderara a precalentar. Peero pasaron los minutos y Kudelka sumó a Gabrielli a correr. Y cuando tuvo que hacer el cambio, se decidió por el uruguayo.

¿Por qué poner a un cuatro a jugar de tres? No sería un error si se tiene en cuenta la experiencia de Gabrielli. Pero el uruguayo tenía otro punto en contra, que el DT no consideró: no había entrenado en la semana por síntomas de Covid-19, que lo tuvieron varios días en cama.

Kudelka seguramente no quiso exponer al juvenil Calderara ante un rival veloz como Valoyes, pero si no lo hizo debutar en un partido de local, sin público y con el marcador a favor, ¿cuándo será el momento?

De todas maneras el error más grave de Kudelka pasa por su verdadero “Talón de Aquiles”: los cambios tardíos. Como ya sucedió muchísimas veces, el DT muestra una demora excesiva a la hora de realizar variantes. Y el hecho de tener que hacer cambios dobles o triples, para cumplir con la nueva reglamentación, parece acentuar esa situación de dudas a la hora de mover el banco.

Frente a Talleres, cerca de los 20 minutos, Kudelka tenía a su lado a Julián Fernández y Ramiro Sordo. Se había sacado las pecheras y ya habían recibido las instrucciones tácticas. El mediocampo de Newell’s pedía a gritos ayuda y el DT, acertadamente, iba a hacer ingresar a Julián Fernández por Pablo Pérez y Ramiro Sordo por Panchito González. Pero la Lepra tuvo un par de ataques cercanos al gol, y la decisión del entrenador se postergó.

Una vez más los cambios se demoraron y Talleres se lo hizo pagar con el empate. Algo similar sucedió en el partido de ida, cuando el empate de Scocco, con Newell’s en desventaja numérica, pedía fortalecer una defensa que había quedado con tres.

Esa vez la justificación es que Talleres anotó el segundo gol enseguida. El lunes fue toda del entrenador. “Desde afuera se ve el partido distinto. No me gusta mucho hacer cambios defensivos, puede ser que me haya equivocado”, reconoció Kudelka sobre la demora en las variantes.

Lo bueno para Kudelka y para la Lepra es que las chances matemáticas están. Sí, a pesar de este inicio irregular, Newell’s sigue dependiendo de sí mismo para clasificar. Es que la Lepra suma 4 puntos, igual que Lanús, y Boca tiene seis. Si le gana a ambos, no dependerá de otro resultado y avanzará a la zona campeonato.

Y la primera de esas finales será el domingo a las 19.20 en la Bombonera, ante un Boca que pondrá un equipo alternativo ya que la prioridad de Russo es la Copa Libertadores, y este cotejo con Newell’s se presente en me-dio de los dos partidos frente a Inter de Porto Alegre.

Y en la última fecha vendrá Lanús al Parque, y de acuerdo a cómo le vaya con Talleres este fin de semana, también con un equipo alternativo, es probable que a Rosario venga casi sin chances de avanzar.

Matemáticamente posible, pero el equipo deberá mejorar mucho, parecerse más al del partido ante Lanús.

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