El Hincha, Newell's Old Boys

Copa Diego Armando Maradona

Newell’s no supo capitalizar todas las que generó y Vélez se lo ganó en una pelota parada

Ahora deberá jugarse la clasificación ante Racing, todavía con el destino en sus manos. Y si quiere tener algún premio en este torneo de bajo vuelo, deberá ajustar la mira


Jugar la final de la Zona Complementación es un premio consuelo que seduce. Mucho más si ese partido puede ser el Clásico. Por eso el valor de la victoria era muy importante para Newell’s, porque le aseguraba ese boleto por anticipado. Pero la mala puntería, una noche sin fortuna y algunas atajadas de Hoyos le cerraron el arco. Y Vélez, con poco, se quedó con un triunfo 1-0 que lo puso al lado en la cima de la tabla y la definición será en una semana.

El Fortín vino a Rosario con la cabeza puesta en la semifinal de la Sudamericana que jugará en algunos días, pero lejos de regalar el partido, presentó un equipo alternativo con varios titulares, sabiendo que en la Copa Maradona su última chance era ganarle a la Lepra.

Newell’s salió decidido a buscar la victoria. Con un Palacios movedizo y con las subidas del juvenil Llano como buen argumento a partir de sus buenos centros. Y por esa vía hubo dos chances de gol claras con un cabezazo de Fernández que exigió a Hoyos y otro de Alexis que se fue al lado del palo.

Debió adelantarse Newell’s en el marcador. Pero extrañamente falló Maxi, tal vez conmovido por el homenaje de tener su tribuna propia. La Fiera tuvo el grito tras un centro de Palacios que lo dejó solo frente al arco y con Hoyos entregado, pero intentó colocar la pelota y se la dio al arquero. Vélez amagó más de lo que generó, aunque siempre fue una amenaza con Centurión. Aunque sin que Macagno tuviera demasiado trabajo.

A diferencia de otros partidos, esta vez la Lepra fue dominante, o en realidad generó más chances de gol que el rival. Pero entre la ineficacia y la mala fortuna se le cerró el arco. Eso quedó claro cuando Maxi sacó un derechazo perfecto desde lejos que reventó el palo.

Y de tanto errar, Vélez no perdonó. Un córner imperfecto provocó un blooper en el área y Brizuela definió contra el palo.

Los ingresos de Formica, Cabrera y Cingolani no pudieron revertir la historia. Y la racha de triunfos se cortó en el partido que menos mereció perder. Ahora deberá jugarse la clasificación ante Racing, todavía con el destino en sus manos. Y si quiere tener algún premio en este torneo de bajo vuelo, deberá ajustar la mira.

La previa del partido

La Copa Diego Maradona no arrancó como Newell’s quería y sus hinchas se imaginaban. Un plantel con jugadores de jerarquía y la base de los futbolistas que habían terminado en alza la Superliga, con la salida de Lema pero con la llegada de Nacho Scocco, la expectativa era alta, y los resultados iniciales no acompañaron.

Lesiones importantes como la de Alan Aguerre, Nacho Scocco, Aníbal Moreno y Panchito González; un grupo complicado con rivales que también traían expectativas altas; y un rendimiento irregular, al que se sumó una preparación física cuestionable y algunas decisiones técnicas fallidas, llevaron a la Lepra a la ronda de perdedores, esa que la AFA decidió ponerle Fase de Complementación para que genera entusiasmo jugarla.

Y la realidad es que Newell’s mejoró en esta segunda fase. En parte porque los rivales a los que enfrentó son flojos, de menor valía, y otro poco porque el equipo mejoró, en especial cuando ingresó Jerónimo Cacciabue para darle más dinámica al mediocampo, y cuando Palacios entendió que sin Nacho, su presencia en el área rival debía ser mayor.

Así, casi sin quererlo, Newell’s hilvanó cinco triunfos al hilo, ya que en el medio apareció un partido de Copa Argentina ante Peñarol de San Juan que supo resolver. Y esa continuidad de victorias lo puso en la cima de la tabla de su grupo, y ante Vélez podría sellar su pasaje a la final, que como condimento extra y motivador podría ser el Clásico.

El mérito de Newell’s fue saber aprovechar los partidos ante rivales más débiles, algo que es una constante en todo el ciclo Kudelka, incluso cuando las victorias tenían más valor por pelear el descenso y ganarle a estos equipos permitían alejarse más de la zona roja.

En esta segunda fase, la Lepra le ganó a Estudiantes en un partido donde jugó mal, pero le alcanzó con un gol de Cacciabue y la ineficacia del Pincha, que hasta ese partido no había anotado goles en el torneo. Luego impuso condiciones ante Godoy Cruz, donde el ingreso de Alexis Rodríguez le dio más profundidad al ataque. Y llegó a los nueve puntos en la tabla el fin de semana pasado, cuando derrotó a Central Córdoba en un partido donde desperdició muchos goles (los palos no fueron aliados), se complicó con un hombre demás, pero lo resolvió con los ingresos de los pibes Cingolani, Sforza y Llano, más la presencia siempre determinante de Maxi Rodríguez.

La Fiera, ya con 40 años, sigue siendo decisivo. Ya no juega por afuera, Kudelka decidió que lo haga por el centro, sin obligación de marca para no desgastarlo, pero decidiendo con su inteligencia si el partido  lo pide como falso nueve o como armador o lanzador. Y hoy lo tendrá nuevamente como socio a Pablo Pérez, quien desde el ingreso de Cacciabue pareció sentirse más cómodo y recuperó el nivel que no había podido mostrar en el inicio, salvo los partidos con Lanús.

Ganar le permitirá a Newell’s asegurarse un lugar en la final una fecha antes. Con 9 puntos, la Lepra le saca 3 unidades a Vélez, que llega al Coloso con la cabeza puesta en la semifinal de la Sudamericana que jugará el miércoles frente a Lanús. Y esa es otra ventaja para Newell’s, aunque ya quedó demostrado que no debe confiarse.

Jugar la final de la Zona de Complementación al menos maquillará un poco un torneo donde Newell’s aspiraba a más. Y si ese partido es el Clásico la motivación será mayor, y la responsabilidad también. Después estará el premio consuelo si supera este partido y le gana al perdedor de la ronda de arriba: un ticket a la Sudamericana 2022. Y no deja de ser un buen incentivo.

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